La Unidad Fiscal de Esperanza abrió una investigación penal por un ciberataque contra mutuales de Esperanza y Franck.
El fiscal Alejandro Benítez confirmó que la suma sustraída a tres organizaciones identificadas supera los 100 millones de pesos. El dato no es menor: hablamos de fondos depositados en una entidad bancaria y sacados por una vía que no fue un engaño telefónico.
La fiscalía precisó que la maniobra consistió en una intrusión digital directa a los sistemas informáticos para acceder a cuentas bancarias sin autorización. Es decir, no se trata de una estafa clásica basada en la ingeniería social, sino de un ataque que buscó entrar al corazón de la operación financiera.
Especialistas de Delitos Informáticos y de la PDI comenzaron las labores periciales para analizar las conexiones utilizadas por los atacantes. El objetivo es establecer la mecánica exacta del hecho y dar con los autores materiales e intelectuales.
Por ahora no hay detenidos ni imputados. La prioridad de las fuerzas de seguridad y de la Fiscalía se concentra en rastrear las transferencias bancarias para determinar a los destinatarios finales de los fondos. Esa pista puede ser la que defina el rumbo de la causa.
Benítez advirtió que la causa transita una etapa inicial y enfatizó la necesidad de actuar con cautela para preservar las medidas en curso. En un caso de este tipo, cada movimiento puede ser decisivo, y la justicia todavía no tiene el mapa completo.
Otro dato que complica el cuadro: el fiscal admitió que no se descarta la aparición de nuevas víctimas a medida que avancen las verificaciones en los sistemas. Hasta el momento no se reportaron otros damnificados, pero la incertidumbre sigue abierta.
Mientras la justicia penal avanza, la determinación de responsabilidades financieras, los reclamos de seguros o la restitución del capital seguirán por las vías del derecho civil y comercial. Es una carrera paralela: de un lado, la investigación criminal; del otro, el intento de recuperar el dinero.
El caso pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿cómo una intrusión de este tipo pudo afectar a mutuales que manejan fondos de terceros? La respuesta todavía no está, pero el peritaje y el rastreo de las transferencias serán la clave para entender quién se llevó el dinero y por qué.

Comentarios (10)
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Lo que me preocupa no es solo el plata, sino que las mutuales manejan aportes de gente común. ¿Qué seguridad tenían?
Otra vez mutuales. Yo tengo aportes en una y ahora me da miedo.
Reitero, no alcanza con decir que hay peritajes. Hay que ver si las mutuales tenían protocolos.
Esperemos que el peritaje sirva. En estos casos, si no rastrean las transferencias, el dinero se pierde.
100 millones no es poca cosa. Si aparecen nuevas víctimas, esto se complica.
La clave es ver si el banco tiene responsabilidad. La nota dice que va por civil y comercial.
Al menos la fiscalía está moviendo la causa. Ojalá no se enfríe.
¿Alguien sabe si afecta a los aportantes o solo a la mutual?
No lo sé, pero si es una intrusión directa, la pregunta es por qué entraron.
Buen dato que no sea una estafa telefónica. Eso cambia el tipo de investigación.