El microcentro de Rosario no era el de siempre este viernes. Vallas, uniformados con armas largas, perros rastreadores y drones sobrevolando las manzanas alrededor de Córdoba y Corrientes: la postal de fin de semana quedó suspendida por la visita del presidente Javier Milei, que llegó a la ciudad para el nuevo aniversario de la Bolsa de Comercio.
El operativo de seguridad fue montado por Policía Federal y Gendarmería Nacional, que tomaron posición en las inmediaciones del edificio histórico desde media tarde. El perímetro restrictivo abarca un radio de aproximadamente dos manzanas alrededor de la Bolsa, con cortes que arrancaron a las 16 horas y que, según estimó el subsecretario de Control y Convivencia, Ezequiel Brocchi, se normalizarían recién hacia las 22, dependiendo de cómo se extienda el acto presidencial.
"Lo que siempre solicitamos es evitar la zona por una cuestión de que el congestionamiento va a suceder igual, al margen de que pongamos todos los recursos", remarcó Brocchi desde la Bolsa, donde confirmó que el diseño de los cortes fue planificado "en función de la solicitud de Seguridad presidencial". Dicho de otro modo: la ciudad se adapta al protocolo de la Casa Rosada, y los rosarinos que viven o trabajan en el centro pagan el costo.
Mientras tanto, la ciudad no se quedó quieta. Dos marchas opositoras fueron convocadas para la misma tarde: una partiendo desde el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa y la otra desde plaza Sarmiento. Ambas apuntaban a confluir en las puertas de la Bolsa, justo donde Milei estaría hablando. Una coincidencia que no es coincidencia.
El escenario planteaba una ecuación complicada: seguridad presidencial blindando el edificio por un lado, columnas de manifestantes avanzando por el otro. Brocchi reconoció que la Municipalidad tendría que "evaluar realizar nuevos cortes y desvíos a medida que esas marchas vayan transcurriendo". En criollo: nadie sabía bien cómo iba a terminar la tarde.
Para los usuarios del transporte público, la Secretaría de Movilidad dispuso desvíos de las líneas de colectivos por San Lorenzo para luego tomar Entre Ríos. Una solución parcial para una zona que habitualmente concentra decenas de líneas y miles de pasajeros en horario pico.
¿Cuánto cuesta en términos de ciudad normal una visita presidencial de estas características? La pregunta no es menor. El microcentro rosarino es uno de los más activos del interior del país, y paralizarlo durante horas —con todo lo que eso implica para el comercio, el transporte y la circulación— es una decisión que siempre tiene ganadores y perdedores. Los que festejan el acto en la Bolsa, y los que no pueden llegar a su trabajo o a su casa.
Lo que quedó claro este viernes es que cuando el presidente visita Rosario, la ciudad no es de los rosarinos por unas horas. Es del protocolo.

Comentarios (14)
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Vivo a tres cuadras de la Bolsa y no pude entrar a mi edificio hasta las 9 de la noche. Nadie me preguntó si me parecía bien. Esto es un abuso.
Es el Presidente de la Nación, ¿qué querés que hagan? ¿Lo manden en Uber sin custodia? Los operativos de seguridad son estándar en todo el mundo.
No digo que no tenga custodia, digo que cortar el microcentro de una ciudad entera por horas tiene un costo real para la gente. No es tan difícil de entender.
Los que marcharon en contra justo ese día... ¿casualidad? Jajaja. Todo armado para generar el caos y que salga en las noticias.
O capaz que la gente sale a marchar porque no está de acuerdo con el gobierno, ¿eso no puede ser? No todo es una conspiración.
Drones, perros, armas largas... para ir a hablar en la Bolsa de Comercio. Qué nivel de paranoia. En qué país vivimos.
Eso es protocolo de seguridad presidencial de cualquier país serio. Obama viajaba igual. Macri viajaba igual. No es paranoia, es procedimiento.
Lo que me parece una falta de respeto es que avisen el mismo día. Los comerciantes del microcentro perdieron una tarde entera de ventas sin previo aviso decente.
Yo trabajo en Córdoba al 1200 y me tuve que ir a las 3 de la tarde porque sino quedaba encerrado. Esto tiene un costo económico real que nadie mide.
Me parece bien que haya venido a la Bolsa. Es una señal de que el gobierno sigue apostando al sector agroexportador que tanto le da a esta región. Hay que ver el cuadro completo.
¿Y las marchas llegaron a la Bolsa o las frenaron antes? La nota no lo aclara bien.
Fui a la marcha desde Fontanarrosa y llegamos hasta donde nos dejaron. Había un muro de gendarmería. Pero éramos muchos, eso sí.
Brocchi pidiendo paciencia... siempre el mismo libreto. La paciencia la ponen los vecinos, los costos los pagan los vecinos, y las decisiones las toma otro.
Nota bien escrita. Lo del protocolo que "la ciudad no es de los rosarinos por unas horas" es exactamente lo que se siente cuando pasan estas cosas.