Lo que parecía un control rutinario sobre la autopista Rosario-Buenos Aires terminó con el secuestro de más de 3.000 municiones ocultas en cajas de encomiendas. El hallazgo, que encendió las alarmas en las fuerzas de seguridad, tuvo lugar este jueves por la tarde en el kilómetro 94 de la Ruta Nacional 9, a la altura de Zárate.
Personal de la Sección Núcleo del Escuadrón 63 'Zárate Brazo Largo', con apoyo del Escuadrón Seguridad Vial 'San Nicolás', realizaba tareas de control sobre un transporte de servicio de paquetería cuando algo llamó la atención: seis encomiendas presentaban anomalías que no cerraban. No era un detalle menor.
Los gendarmes pasaron las cajas por el escáner y el dispositivo no dejó lugar a dudas: había cuerpos extraños en el interior. Con la autorización del Juzgado Federal de Campana, los efectivos procedieron a abrir las encomiendas. Lo que encontraron adentro fue contundente: 3.080 municiones de distintos calibres, tanto para armas largas como cortas, sin ningún tipo de documentación que justificara su traslado legal.
¿Adónde iban esas municiones? Esa es la pregunta que ahora investiga la Justicia federal. La ruta Rosario-Buenos Aires es uno de los corredores más transitados del país y, lamentablemente, también uno de los más utilizados para el tráfico de material ilícito. No es la primera vez que un control sobre esta autopista termina con un decomiso de este tipo, pero la magnitud del hallazgo —más de tres mil proyectiles en un solo operativo— marca una diferencia.
El material quedó a disposición del magistrado interviniente y Gendarmería labró las actuaciones correspondientes. Por ahora no trascendió si hubo detenidos ni quién figura como remitente o destinatario de las encomiendas, datos que serán clave para entender el alcance de la causa.
En un contexto donde Rosario lleva años conviviendo con la violencia narco y el tráfico de armas como uno de sus principales combustibles, un cargamento de esta envergadura no puede leerse como un hecho aislado. Tres mil municiones no son para uso personal: son para abastecer a alguien, en algún lugar, con algún propósito. La Justicia tiene la palabra.

Comentarios (13)
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Y encima mandadas en encomienda, como si fueran zapatillas. La cara de piedra que hay que tener. Ojalá la Justicia federal no archive esto como hace siempre.
3.080 municiones no son para cazar palomas. Alguien las estaba esperando del otro lado. La pregunta es quién.
Bien por Gendarmería, al menos alguien hace algo. Pero me pregunto cuántos camiones pasan sin que los paren.
Esto va a quedar en la nada como siempre. Nadie preso, nadie condenado. El juez va a decir que no hay mérito y chau.
Che, ¿y el remitente? ¿El destinatario? ¿Nadie pregunta eso? La nota no dice si hubo detenidos. Eso es lo importante.
Exacto, eso me pregunto yo también. Con nombre y apellido del que mandó el paquete ya tenés la mitad del caso resuelto.
Ojo que en las empresas de paquetería no siempre verifican el contenido. Igual el que lo mandó sabía perfectamente lo que hacía.
Buen trabajo de Gendarmería, en serio. Pero esto es la punta del iceberg. Por cada cargamento que agarran, cuántos pasan?
Yo trabajo en logística y te digo que esto pasa más de lo que la gente cree. Hay gente que manda cualquier cosa sabiendo que los controles no son al 100%.
Roberto, ¿y entonces por qué no se refuerzan los controles? Porque conviene que pasen, eso es lo que hay que decir.
No sé si conviene o si simplemente no hay recursos. Tampoco seamos conspiranoicos. Hoy funcionó el sistema y eso es algo.
Que bueno que los agarraron pero en Rosario igual siguen los tiros todas las noches. Algo no está funcionando en la cadena.
Tres mil municiones. Tres mil. Que alguien me explique cómo llegamos a este punto en el país.