En el plenario de comisiones, el diputado Juan Marino acusó al Gobierno de Javier Milei de subordinación a Estados Unidos.
“Tenemos un Congreso actuando bajo la tutela del Gobierno de Estados Unidos”, afirmó Marino, y advirtió sobre lo que calificó como un Plan Cóndor II en la región.
El legislador de Unión por la Patria cuestionó que el oficialismo avanzara con la firma de un dictamen sin que los diputados conocieran su contenido.
“No conocemos cuál es el dictamen del oficialismo que se está discutiendo, que se está firmando hoy en esta comisión”, señaló Marino, y sostuvo que el texto había sido modificado tras reuniones de Christopher Landau con funcionarios argentinos.
Marino sostuvo que, según la información difundida por los medios, el proyecto había sido modificado luego de las reuniones que Landau mantuvo con funcionarios del Gobierno nacional, entre ellos Karina Milei, Luis Caputo y otros integrantes de la administración libertaria.
Según Marino, el subsecretario de Estado de Estados Unidos habría exigido restringir el capítulo sobre sanciones a fondos de inversión vinculados con la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas.
“Han modificado el dictamen siguiendo las órdenes del subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau”, denunció Marino, y remarcó que el funcionario extranjero conocía más que los representantes elegidos por el voto popular sobre el dictamen.
Para Marino, la situación impide avanzar: “Ya por ese solo hecho, no se puede votar este proyecto de ley”. También reclamó que el Poder Ejecutivo informe “públicamente, claramente, en detalle” las reuniones entre funcionarios argentinos y estadounidenses.
El diputado vinculó el episodio con el tratamiento del DNU 70 y dijo que una mayoría de la Cámara de Diputados rechazó rechazarlo “a cuenta y orden de la embajada yanqui”, según Marino.
“Se tiene que terminar esta subordinación unilateral a los Estados Unidos, este nivel de cipayismo, este nivel de entreguismo”, enfatizó Marino, y defendió las sanciones contra fondos asociados con el proyecto Sea Lion.
“Es un escándalo que Landau, que el subsecretario de Estado de Estados Unidos, que Lamelas, el embajador yanqui, sepan más de lo que estamos discutiendo en esta comisión que las diputadas y los diputados nacionales votados por el pueblo de la Nación Argentina”, afirmó Marino, en una frase que puso en el centro el rol del embajador yanqui.
El punto central, según Marino, era el título 1 del proyecto, que debía discutirse por separado para establecer medidas que frenaran el proyecto de Sea Lion. “Y eso es lo que están reduciendo, morigerando, por indicación del Gobierno yanqui”, afirmó.
El legislador insistió en que las sanciones contra fondos de inversión eran una herramienta para frenar el proyecto Sea Lion y que ese capítulo no podía ser “morigerado” por indicaciones externas, según Marino.
La denuncia de Marino enciende una discusión incómoda: si una comisión discute una ley sin texto visible, ¿qué rol le queda al Congreso cuando el contenido se define en reuniones con funcionarios extranjeros?
Comentarios (10)
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No me parece bien que se firme un dictamen sin que los diputados lo lean. Eso no es democracia, es un trámite.
Marino también tiene su historia política. No todo es blanco o negro.
No se trata de blanco o negro, se trata de que el Congreso no sepa qué está firmando. Eso es grave.
Lo que me preocupa es que si Landau sabe más que los diputados, ¿quién controla eso? Necesitamos transparencia.
Cipayismo y entreguismo suenan fuerte, pero si el proyecto se modifica por indicaciones de afuera, hay algo raro.
No es solo cipayismo, es que el texto no estaba en la mesa. Eso es lo que no se puede pasar por alto.
Al menos alguien lo dijo en comisión. Que se publiquen las reuniones sería un buen paso.
Que se publiquen las reuniones? Eso nunca va a pasar, lo sabemos.
Sea Lion y Malvinas son temas sensibles. Ojalá se discuta el título 1 por separado, como dijo Marino.
Lo de DNU 70 también pesa. Si una vez se votó por orden de la embajada, ahora no sorprende.