La búsqueda de empleo creció 50% en Santa Fe, según el ministro provincial Gustavo Puccini.
El funcionario explicó que muchas personas salen a buscar trabajo porque están desocupadas o porque necesitan sumar otra actividad para complementar su salario. Esa presión llega en un momento de desaceleración económica y caída del consumo.
“La cantidad de gente que salió a buscar trabajo no pudo ser absorbida por las empresas e industrias que están tratando incluso de sostener la mano de obra que ya tienen”, sostuvo Puccini. La frase resume el principal problema: hay más candidatos que oportunidades disponibles.
Los últimos datos del Indec, correspondientes al segundo trimestre de 2026, muestran un deterioro del mercado laboral en los principales aglomerados urbanos de la provincia. En el Gran Rosario, la desocupación llegó al 11,5%.
Ese porcentaje fue el más alto entre los 31 aglomerados relevados por el organismo. Además, aumentó 3,8 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2025, cuando se ubicaba en 7,7%.
En el Gran Santa Fe, el desempleo alcanzó el 8,6%, frente al 5,5% registrado un año antes. Ambos aglomerados quedaron por encima de la tasa nacional, que fue del 7,9% durante el mismo trimestre.
El Centro CEPA señaló que las dificultades son distintas en cada región. En el Gran Rosario, el aumento de la desocupación estuvo asociado principalmente a una caída en la cantidad de personas ocupadas. En el Gran Santa Fe, incidió especialmente el crecimiento de quienes se incorporaron al mercado laboral en busca de trabajo.
La pérdida de poder adquisitivo también empuja a trabajadores ocupados a buscar otra fuente de ingresos. En varios hogares, tener un empleo ya no alcanza para cubrir los gastos, lo que incrementa la presión sobre un mercado laboral que encuentra dificultades para generar suficientes oportunidades.
La desaceleración de la actividad económica y la caída del consumo afectan a empresas de distintos sectores. Muchas enfrentan obstáculos para ampliar sus plantillas e incluso buscan sostener los puestos existentes, en un escenario que limita la creación de nuevos empleos.
A ese panorama se suma la pérdida de empleos registrados en actividades como la construcción, la industria metalmecánica y el comercio, sectores con incidencia directa en el movimiento económico de Santa Fe.
El resultado es un escenario en el que conviven personas que perdieron su trabajo, trabajadores que buscan una segunda ocupación y empresas con dificultades para sostener o ampliar el empleo. La discusión vuelve a poner en el centro la capacidad de la economía provincial para generar puestos de trabajo y ofrecer ingresos suficientes.

Comentarios (10)
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El dato de 11,5% en Gran Rosario es una alerta. Si el sector privado no puede contratar, no alcanza con que el Estado haga anuncios.
¿Y el Estado? En Rosario se nota que no genera empleo, solo reparte promesas. Hace falta menos regulación y más libertad para producir.
No es solo regulación: con los costos que tienen las empresas, nadie puede ampliar la planta. El dato de 11,5% lo dice todo.
Mi hija tiene un empleo formal, pero igual busca algo extra. El sueldo no le alcanza para el alquiler y el transporte.
Lo que más me preocupa es la metalmecánica y la construcción. Si esos sectores frenan, se cae todo el movimiento económico.
En Santa Fe Capital también se nota. Conocí a gente que perdió el empleo y ahora busca cualquier trabajo extra para complementar el ingreso.
Exacto. El comercio también está complicado. Sin consumo, no hay ventas y sin ventas no hay trabajo.
La casta política siempre culpa a la economía. En Rosario hace años que se nota la decadencia y nadie hace nada.
¿Alguien sabe si hay datos por sectores? Me parece importante saber cuántos perdieron empleo en Rosario y en qué rubros.
Espero que los datos empujen a tomar decisiones. Menos burocracia, más trabajo y menos interferencias.