La erosión del poder adquisitivo de los trabajadores argentinos se aceleró dramáticamente durante marzo de 2026, cuando los salarios perdieron un 17% de su capacidad de compra en apenas un mes, según reveló un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
De acuerdo con lo publicado por La Capital, el indicador utiliza los litros de nafta como parámetro de medición, una metodología que permite evaluar el deterioro real de los ingresos frente a uno de los productos más sensibles de la economía doméstica.
La situación se agrava al analizar períodos más extensos. En la comparación interanual, el retroceso del poder adquisitivo alcanza un preocupante 27%, mientras que la medición frente a noviembre de 2023 muestra una pérdida aún más profunda del 48%.
Este deterioro refleja el impacto combinado de la aceleración inflacionaria y los aumentos en los precios de los combustibles, que han superado sistemáticamente los incrementos salariales. La nafta, como bien de consumo esencial para el transporte y la actividad económica, se ha convertido en un termómetro eficaz para medir la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares argentinos.
El Iaraf, dirigido por el economista Nadin Argañaraz, viene monitoreando este indicador como una herramienta alternativa para evaluar el impacto real de las políticas económicas sobre el bolsillo de los trabajadores. La metodología permite observar cómo los ajustes en los precios relativos afectan directamente la capacidad de consumo de las familias.
Para los trabajadores de Rosario y la región, donde el transporte representa una porción significativa del gasto familiar, esta pérdida de poder adquisitivo se traduce en decisiones cotidianas sobre movilidad, consumo y ahorro. La caída del 17% mensual implica que un salario que en febrero permitía comprar 100 litros de nafta, en marzo solo alcanzaba para adquirir 83 litros del mismo combustible.

Comentarios (12)
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Y después dicen que la economía se está ordenando. Con estos números es imposible llegar a fin de mes.
Roberto, el desastre lo heredamos de la gestión anterior. Esto se va a acomodar cuando termine el proceso de estabilización.
El Tano, ¿hasta cuándo vamos a seguir echándole la culpa al gobierno anterior? Ya van varios meses de gestión.
El ajuste era necesario, pero hay que reconocer que está pegando duro en el bolsillo de la gente trabajadora.
17% en un mes es brutal. Y pensar que algunos economistas decían que marzo iba a ser mejor...
Yo trabajo en el centro y ya no puedo venir en auto todos los días. Tuve que volver al colectivo por los precios de la nafta.
Los números del Iaraf siempre fueron serios. Esto no es verso, es la realidad que vivimos todos los días.
Mi marido es camionero y ya no le conviene trabajar algunos fletes por el precio del gasoil. Está todo muy caro.
Hay que aguantar un poco más. Las medidas de fondo siempre duelen al principio pero después dan resultado.
Carlos, fácil decir 'aguantar' cuando no sabés si llegás a fin de mes. La gente no come promesas.
En mi barrio ya varios vecinos dejaron el auto guardado y andan en bici o caminando. Es insostenible.
El problema es que los salarios no se ajustan al ritmo de la inflación. Siempre vamos corriendo de atrás.