Dos personas que quieren estar juntas, una perimetral que las separa y una investigación que empieza a mostrar fisuras. Ese es, en síntesis, el cuadro que plantea la defensa de Facundo Moyano ante la Fiscalía que lo investiga por presunta violencia de género contra su pareja, Candela Arizaga, una joven de 23 años oriunda de Rosario.
Los abogados Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina presentaron un escrito formal solicitando que se reevalúen las medidas cautelares vigentes, que actualmente le impiden al dirigente sindical acercarse a su pareja. El planteo no es menor: piden que se analice la subsistencia, alcance o eventual modificación de las restricciones, y que cualquier endurecimiento de las mismas solo pueda disponerse después de que Moyano tenga la posibilidad de declarar en la causa.
El argumento central de la defensa es que el escenario de la investigación cambió. Según el escrito, la hipótesis inicial vinculada con los delitos de lesiones y privación ilegal de la libertad atribuidos a Moyano habría perdido fuerza a partir de nuevos testimonios incorporados al expediente. En particular, señalan que varias personas que declararon negaron que existiera una relación violenta entre Moyano y Arizaga.
El dato más llamativo es el testimonio de la propia Candela Arizaga: según la defensa, la joven negó ante la fiscal haber sufrido los hechos que se le atribuyen a Moyano, no formuló denuncia y no manifestó intención de impulsar una acción penal. A eso se suma que, en las últimas horas, Arizaga expresó públicamente su deseo de revincularse con el dirigente, un elemento que los abogados incorporaron como argumento clave para pedir la revisión de las restricciones.
"Dos personas que por medios independientes solicitan y casi claman por lo mismo: poder revincularse, lo que demuestra que no habría temor alguno entre ellos para contactarse. No hay conflicto", dice textualmente el documento presentado por la defensa.
También está en juego una investigación paralela por una presunta violación de la restricción de acercamiento. Sin reconocer que ese incumplimiento haya ocurrido, los abogados sostienen que no existe un cuadro de infracciones reiteradas que justifique un agravamiento de las medidas. Y van más lejos: advierten que las cautelares tienen un carácter preventivo y que "no pueden transformarse en una sanción anticipada", una frase que apunta directamente a la lógica con la que, según la defensa, se estarían aplicando las restricciones.
¿Tiene razón la defensa? Esa es la pregunta que ahora debe responder la Fiscalía. Porque si bien es cierto que la voluntad de la víctima es un elemento relevante en causas de violencia de género, también lo es que el sistema penal no puede depender exclusivamente de lo que declare quien puede estar bajo presión o en una situación de vulnerabilidad. Los especialistas en la materia son claros: en estos casos, el Estado tiene un rol activo que no se agota en la voluntad de la denunciante.
Finalmente, los representantes legales de Moyano pidieron que, si la Fiscalía considera necesario modificar las medidas en perjuicio del dirigente, la defensa sea notificada previamente y tenga la posibilidad de cuestionar los fundamentos. Y en caso de que deba intervenir la Justicia, solicitaron que se realice una audiencia antes de disponer cualquier medida de mayor intensidad. El expediente sigue abierto. La pelota está en la cancha de la Fiscalía.

Comentarios (13)
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Si la chica misma dice que no pasó nada y quiere estar con él, ¿por qué el Estado se mete en la relación de dos adultos? Esto ya es demasiado.
Marcela, eso es exactamente lo que piensan los que no entienden nada de violencia de género. La retractación es parte del ciclo de la violencia, no una prueba de inocencia. Hay protocolos por algo.
Romina tiene razón. Que la víctima diga que no pasó nada no significa que no pasó nada. Eso lo sabe cualquiera que haya trabajado en un centro de atención a víctimas.
Bueno, pero en algún momento hay que escuchar a la persona también. No puede ser que el Estado sepa más que ella lo que le conviene.
Lo de Moyano es un caso raro porque hay mucho ruido mediático. Si fuera un tipo común y corriente, esto ya estaría archivado hace rato.
La chica es de Rosario, eso no lo destacan mucho. Espero que esté bien y que nadie la esté presionando para decir lo que dice.
Los abogados de Moyano son buenos, hay que reconocerlo. El argumento de que la cautelar no puede ser una sanción anticipada es sólido jurídicamente.
Soy abogada y el planteo tiene lógica procesal, pero en violencia de género la jurisprudencia es clara: la retractación no es suficiente para levantar medidas. La Fiscalía va a tener que fundamentar muy bien lo que decida.
Moyano es intocable porque tiene apellido. Punto.
Braian, eso lo decís sin ningún dato. Si fuera intocable no estaría investigado. Hay que esperar que la justicia haga su trabajo.
Luciano, investigado sí, pero ya verás cómo termina. Con plata y apellido en este país todo se arregla.
Lo que me preocupa es la chica. Tiene 23 años, es de Rosario, está en el medio de todo esto. Ojalá tenga contención real y no solo la que le da el entorno de él.
La nota está bien escrita pero falta la voz de la fiscalía. ¿Qué respondieron ellos? Eso es lo que importa ahora.