Lo que muestran los números del INDEC para el segundo trimestre de 2026 no es una sorpresa para quien camina el Gran Rosario, pero verlo en blanco y negro duele igual: la ciudad que alguna vez fue motor productivo del país hoy encabeza el ranking de desempleo en toda la Argentina, con una tasa del 11,5%.
Son 83 mil personas sin trabajo en el aglomerado. No es una estadística abstracta: es el vecino que perdió el puesto en la metalúrgica, la chica que terminó el secundario y no encuentra nada, el empleado de comercio que quedó afuera cuando cerró el local. En un año, el número de desocupados creció en 28 mil personas. Para ponerlo en perspectiva: eso es más que toda la población de algunas ciudades del interior santafesino.
El segundo puesto en este triste podio lo ocupa Córdoba, con un 10,5% de desocupación. Después aparecen San Nicolás-Villa Constitución con el 10,4% y Bahía Blanca con el 10,1%. No es casualidad que los más golpeados sean los grandes polos industriales del país: la industria está en crisis y los números lo confirman.
Lo que agrava el diagnóstico rosarino es la combinación de factores. La tasa de actividad llegó al 51,9%, una de las más altas del país, lo que significa que cada vez más gente sale a buscar trabajo —muchas veces empujada por la necesidad de compensar ingresos que se derriten con la inflación—, pero el mercado no tiene puestos para ofrecerles. La tasa de empleo, en cambio, cayó casi dos puntos interanuales. Más gente buscando, menos trabajo disponible: la ecuación perfecta para el desastre.
¿Y la subocupación? Bajó apenas una décima, al 9,8%, pero eso no es una buena noticia: lo que indica es que el sector informal, ese colchón que históricamente amortiguó los golpes del mercado formal, ya no tiene más capacidad de absorción. El «empleo refugio» llegó a su límite en Rosario, mientras que a nivel nacional todavía funciona como válvula de escape.
Si se suman desocupados, subocupados y ocupados que buscan activamente otro empleo, el número total de personas con problemas de inserción laboral en el Gran Rosario asciende a 259 mil. Casi un cuarto de millón de personas en una situación laboral precaria o directamente sin trabajo.
El contraste con el promedio nacional es brutal. Mientras el Gran Rosario subió 3,8 puntos porcentuales en términos interanuales, el país en su conjunto bajó una décima y se ubicó en el 7,8%. Rosario no está siguiendo la tendencia del país: está yendo en sentido contrario, y a velocidad.
La señal de alarma no es nueva. Ya en el primer trimestre de 2026, la desocupación local había saltado al 8,2%, sumando 10 mil desempleados en doce meses. Entre el primer trimestre de 2025 y el de 2026, ingresaron 27 mil personas al mercado laboral, pero solo se crearon 18 mil puestos. El saldo negativo se acumula trimestre a trimestre, y nadie parece tener un plan concreto para revertirlo.
La pregunta que queda flotando sobre la ciudad es incómoda: ¿cuánto tiempo más puede sostenerse esta situación antes de que el impacto social sea irreversible? Rosario ya conoce de sobra lo que pasa cuando la desesperación económica no encuentra salida. Los números del INDEC son una advertencia que no se puede ignorar.

Comentarios (15)
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Viví 30 años trabajando en la industria metalúrgica de Rosario. Nunca vi algo así. Esto no es una crisis, es un derrumbe. Y lo peor es que nadie en el gobierno municipal ni provincial dice nada concreto.
Mi marido lleva 8 meses buscando trabajo. Tiene 45 años, experiencia, pero nadie lo llama. Estas estadísticas son nuestra vida cotidiana. No son números, son familias.
Y encima la tasa de actividad sube porque la gente NECESITA salir a buscar laburo para llegar a fin de mes. No es que hay más optimismo, es desesperación. Llamen las cosas por su nombre.
Che, pero el gobierno nacional dice que la economía se está recuperando. Alguien me explica cómo se concilia eso con estos números de Rosario?
La recuperación existe pero es muy desigual. Algunos sectores y regiones mejoran mientras otros se hunden. El problema es que Rosario depende mucho de la industria y el comercio, que están muy golpeados.
Recuperación? Jajaja. Decile eso a los 83 mil que no tienen laburo. La recuperación la ven los que tienen dólares en el colchón.
Soy docente y veo cada vez más chicos que dejan el secundario para salir a trabajar y tampoco consiguen nada. El círculo vicioso es terrible: sin educación completa, menos chances; sin trabajo, no pueden estudiar.
Hay que ver también qué tipo de empleos se destruyeron. Si son puestos formales con obra social y aportes, el daño es mucho mayor que si son changas. La nota no lo aclara.
Dato importante que menciona la nota: la subocupación bajó pero no porque mejoró el empleo, sino porque el sector informal ya no tiene más capacidad. Eso es gravísimo y poca gente lo entiende.
Tengo 28 años, título universitario, y estoy haciendo delivery. No porque quiera, sino porque no hay otra. Bienvenidos al Gran Rosario 2026.
Hay que ser honesto: esto viene de gestiones anteriores también. No es solo culpa del gobierno actual. El problema estructural de Rosario es de décadas.
Sí, claro, siempre la culpa es de los anteriores. Eso lo dicen todos cuando gobiernan y nada cambia nunca. Basta con esa excusa.
No es una excusa, es un análisis. Si no entendés las causas reales no podés encontrar soluciones. Pero bueno, si preferís la bronca fácil, adelante.
259 mil personas con problemas laborales. Eso es casi la mitad de una ciudad entera. Que alguien me explique cómo esto no es una emergencia social.
y el municipio mientras tanto gastando en eventos y festivales. prioridades che