Lo que parecía una segunda oportunidad se convirtió en un boleto directo de vuelta a la cárcel. La ex pareja de "Milanesa", una mujer de 31 años que había logrado el beneficio del arresto domiciliario por venta de drogas, fue declarada en rebeldía y terminó otra vez tras las rejas.
Según informó La Capital, la decisión judicial llegó después de que la acusada no se presentara en tiempo y forma ante la Justicia, pese a las reiteradas solicitudes de audiencia que había recibido. Una actitud que no pasó desapercibida para los magistrados.
El arresto domiciliario es un beneficio que se otorga bajo condiciones muy específicas, y una de las principales es mantener el contacto permanente con el sistema judicial. Cuando esa regla básica se rompe, las consecuencias son inmediatas: vuelta a la celda.
¿Qué llevó a esta mujer a jugarse un beneficio tan valioso? Las razones pueden ser muchas: desde un desprecio por el sistema hasta la creencia de que podía esquivar indefinidamente sus obligaciones legales. Lo cierto es que la Justicia no perdona estas faltas.
El caso de la ex de "Milanesa" se suma a una larga lista de imputados que pierden beneficios por no cumplir con las reglas básicas del sistema. En tiempos donde la sobrepoblación carcelaria es un problema serio, cada oportunidad que se desperdicia representa no solo un fracaso individual, sino también un costo para toda la sociedad.
Ahora, desde su celda, tendrá tiempo de sobra para reflexionar sobre si valía la pena apostar contra un sistema que ya le había dado una segunda chance. Una chance que decidió tirar por la ventana.

Comentarios (10)
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Se lo buscó. Si te dan arresto domiciliario es porque confiaron en vos, y ella los cagó. Ahora que se banque la cárcel.
Pobre mujer, capaz tenía sus razones para no ir. No sabemos toda la historia.
¿Pobre mujer? ¡Vendía droga! Y encima no cumple con lo que le pide la Justicia. Miriam, no seas ingenua.
@El Tano tenés razón, hay que ser realista. Si te dan una oportunidad y la desperdiciás, bancátela.
Así estamos, dando beneficios a narcos que después se cagan en todo. La cárcel común para todos los que venden veneno.
El sistema penitenciario está colapsado, pero si no respetás las reglas mínimas, ¿qué esperás? Ella misma se cavó la fosa.
¿Y el tal Milanesa dónde está? Siempre las mujeres pagan los platos rotos mientras los tipos andan libres.
En mi barrio conocemos bien estos casos. Te dan domiciliaria y a los dos meses ya están vendiendo de nuevo en la esquina.
31 años y ya con estos problemas... qué triste. Ojalá pueda salir adelante cuando cumpla la condena.
La domiciliaria es un privilegio, no un derecho. Si no la respetás, a la cárcel y listo. Así de simple.