Lo que pasa en Rosario este sábado no es para cualquiera. La familia más famosa de la ciudad despide a uno de los suyos en silencio, con la discreción que pocas veces se ve en un caso de esta magnitud: Jorge Messi, el padre del mejor jugador del mundo, murió durante la madrugada a los 68 años, y su despedida se desarrolla bajo un hermetismo casi total.
Los preparativos comenzaron desde el mediodía en el Cementerio El Prado, ubicado en la localidad de Pérez, a la vera de la ruta nacional 33. El predio privado fue acordonado desde temprano: accesos restringidos, vehículos con vidrios polarizados, personal de seguridad privada desplegado en los ingresos. Nada entra ni sale sin autorización. La familia lo pidió así y así se respetó.
La intención fue siempre la misma: que la despedida sea exclusivamente entre familiares y amigos cercanos. Sin cámaras, sin declaraciones, sin el circo mediático que inevitablemente rodea todo lo que tiene el apellido Messi. En ese sentido, hay que reconocerles la coherencia: en los momentos más duros, eligieron el camino del silencio.
El punto de inflexión de la jornada llegó pasadas las 20 horas, cuando Lionel Messi pisó suelo rosarino. El capitán de la Selección Argentina se encontraba en Estados Unidos cuando recibió la noticia, y fue desafectado de inmediato por el Inter Miami para emprender el regreso. No hay imagen de su llegada, no hay declaración, no hay nada. Solo la certeza de que el hijo más ilustre de Rosario volvió a su ciudad para despedir a quien fue, antes que cualquier otra cosa, su viejo.
¿Cuánto pesa volver así, con ese dolor, a la ciudad donde todo empezó? Jorge Messi fue mucho más que el padre de Leo: fue el hombre que creyó en ese pibe flaco de Las Heras cuando nadie apostaba demasiado, el que negoció con el Barcelona cuando Lionel tenía 13 años, el que firmó aquel contrato legendario en una servilleta. Fue su representante, su escudo, su ancla con Rosario en los años más difíciles.
Por el momento, la familia no informó oficialmente el horario exacto del sepelio ni los detalles de la ceremonia. Todo indica que la despedida se realizará en la más estricta privacidad, lejos de los flashes y los micrófonos. Una decisión que, en este contexto, merece todo el respeto.
Rosario, la ciudad que vio nacer al más grande, hoy acompaña desde la distancia. Porque hay dolores que no necesitan tribuna.

Comentarios (13)
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Que descanse en paz Jorge. Un hombre que trabajó toda su vida para que su hijo pudiera cumplir el sueño. Acompañamos a la familia en este momento tan difícil.
Más allá de todo, el tipo fue un padre que creyó en su hijo cuando nadie lo hacía. Eso no tiene precio. Fuerza familia Messi.
Bien que pidan privacidad. Ya bastante tienen con el dolor encima como para encima tener periodistas y curiosos en la puerta del cementerio. Hay que respetar.
Yo entiendo que son una familia pública, pero en esto hay que dejarlos en paz. El morbo mediático en estos casos es insoportable.
¿Y los medios que igual van a mandar móviles al cementerio? Siempre lo mismo. Dicen que respetan y después están con el zoom puesto.
Totalmente de acuerdo. El periodismo deportivo en estos casos no tiene límites. Esperemos que esta vez se comporten.
Che, pero este portal también está cubriendo la nota, ¿no? Un poco de coherencia.
Rosario hoy está de luto aunque sea en silencio. Jorge fue parte de la historia de esta ciudad tanto como Leo. Fuerza.
68 años es muy joven para irse. Mucho dolor para esa familia. Que Leo pueda despedirlo con la paz que se merece.
El Inter Miami lo dejó volver enseguida, eso habla bien del club. En algo acertaron.
Posta que no importa si sos hincha de quien seas, esto duele. Un padre es un padre.
Acompañamos a toda la familia desde el barrio Las Heras, donde todo empezó. Rosario no los olvida.