La línea K tiene historia en Rosario. Fue una de las primeras en incorporar trolebuses al sistema de transporte público de la ciudad y, décadas después, sigue siendo protagonista de una transformación que mezcla tradición con tecnología. Esta semana, la Municipalidad de Rosario puso en circulación dos nuevos trolebuses reconvertidos de diésel a eléctrico, elevando a 17 el total de unidades con estas características en el sistema urbano de pasajeros.
Lo que hace particular a este proceso no es solo el resultado, sino cómo se llega a él. Los coches que ingresan al servicio no son vehículos nuevos: tienen más de diez años de antigüedad. Se les conserva el chasis original y se les instala un motor eléctrico con su sistema de control correspondiente. El costo del procedimiento ronda el 35% del valor de un colectivo 0km, lo que lo convierte en una apuesta económicamente inteligente además de ambientalmente responsable.
Detrás de cada reconversión hay un trabajo coordinado que involucra al municipio, la empresa estatal Movi Rosario, la Universidad Nacional de Rosario y la firma privada Inventu Ingeniería. Una alianza público-privada-académica que, en un país donde ese tipo de articulaciones suelen quedar en el papel, acá está dando resultados concretos en la calle.
"Sin lugar a dudas, fue un proceso histórico para la movilidad de la ciudad y nos permitió posicionarnos a escala nacional con una experiencia inédita en la fabricación de este tipo de unidades para el transporte urbano de pasajeros", destacó la secretaria de Movilidad, Nerina Manganelli. La funcionaria no exagera: pocas ciudades argentinas pueden mostrar un programa de reconversión eléctrica de estas características con resultados operativos reales.
Las ventajas van más allá del ahorro económico. Los trolebuses reconvertidos reducen las emisiones contaminantes y el impacto sonoro en la vía pública, dos problemas que cualquier vecino del macrocentro rosarino conoce bien. Menos ruido, menos humo, mismo servicio. O mejor, porque la incorporación de estas dos unidades amplía la capacidad de respuesta del sistema ante contingencias operativas: si un coche falla, hay más donde elegir.
La llegada de estos dos trolebuses no es un hecho aislado. Se enmarca en un plan de renovación de flotas que viene acumulando volumen: durante 2025 ingresaron 130 colectivos a distintas líneas urbanas, y en los primeros meses de 2026 se sumaron 40 unidades más. Para los próximos meses, la gestión municipal prevé incorporar 90 coches 0km impulsados a GNC, divididos en partes iguales entre Movi Rosario y Rosario Bus.
¿Alcanza con esto para resolver los problemas históricos del transporte rosarino? Probablemente no de un día para el otro. Pero hay algo que no se puede negar: la ciudad está construyendo un modelo de reconversión eléctrica que otras urbes del país miran con atención. Que la línea K, con toda su historia, siga siendo la punta de lanza de esa transformación tiene una lógica casi poética.
Con informacion de: La Capital, Rosario3.

Comentarios (13)
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Por fin una noticia buena del transporte rosarino. Hace años que viajo en la K y la diferencia entre un trolebús y un colectivo a diésel se nota un montón: menos ruido, no te tiran el humo en la cara cuando arranca. Ojalá sigan sumando.
17 unidades para toda la ciudad... che, eso es una gota en el océano. Mientras tanto en hora pico esperás 40 minutos el 101. Prioridades, señores.
Nadie dijo que esto soluciona todo, pero algo es algo. ¿Preferís que no hagan nada?
Prefiero que arreglen las frecuencias antes de salir a hacer conferencia de prensa con dos colectivos. Pero bueno, para la foto está bárbaro.
El 35% del costo de un 0km me parece un dato clave que nadie está dimensionando. Eso es plata del municipio que se ahorra y se puede usar en otras cosas. Ojalá más ciudades copien el modelo.
¿Y los 90 colectivos a GNC que vienen? Eso sí me interesa saber cuándo llegan de verdad, porque con este gobierno los plazos siempre se corren.
Vivo sobre la línea K y les juro que se escucha la diferencia. Los trolebuses son silenciosos comparados con los diésel. El barrio lo agradece.
Bien por la UNR que participa en esto. Eso es transferencia tecnológica real, no solo papers que no lee nadie.
Che pero reconvertir colectivos viejos... ¿no es más barato comprar nuevos directamente? No entiendo la lógica.
La nota lo explica: cuesta el 35% de un 0km. O sea, con la plata de un colectivo nuevo hacés casi tres reconvertidos. Esa es la lógica.
Bien, pero que no se olviden de las líneas del norte de la ciudad que siguen con unidades que son una vergüenza.
Me alegra que Rosario esté siendo referente en esto a nivel nacional. Siempre nos quejamos de todo, pero cuando la ciudad hace algo bien también hay que reconocerlo.