La Municipalidad de Rosario sumó esta semana dos nuevos trolebuses reconvertidos de diésel a eléctrico para reforzar la línea K, uno de los corredores urbanos de mayor demanda de la ciudad. Las unidades ingresaron al sistema para ampliar la flota disponible y dar respuesta ante eventuales contingencias operativas en el transporte público de pasajeros.
El proyecto no es obra de ninguna multinacional ni de ningún fondo de inversión extranjero: es el resultado del trabajo coordinado entre el propio municipio, la empresa estatal Movi Rosario, la Universidad Nacional de Rosario y la firma local Inventu Ingeniería. Ciencia, Estado y trabajo argentino en la misma ecuación. Así se hace.
La reconversión se aplica sobre colectivos con más de diez años de antigüedad: se conserva el chasis original y se le instala un motor eléctrico con su correspondiente sistema de control. El resultado es una unidad silenciosa, limpia y funcional, a un costo que representa apenas el 35% del valor de un vehículo 0km. Además de la reducción del gasto, el proceso implica una baja concreta en las emisiones contaminantes y en el impacto sonoro sobre los vecinos y vecinas de los barrios por donde circula la línea.
La secretaria de Movilidad, Nerina Manganelli, no escatimó en calificativos al momento de valorar el proceso: "Sin lugar a dudas, fue un proceso histórico para la movilidad de la ciudad y nos permitió posicionarnos a escala nacional con una experiencia inédita en la fabricación de este tipo de unidades para el transporte urbano de pasajeros". Y tiene razón: no hay otra ciudad del país que haya encarado una reconversión de esta escala con recursos propios y articulación universitaria.
La incorporación de estos dos coches no es un hecho aislado sino parte de un plan integral de renovación de flotas que la gestión municipal viene ejecutando con consistencia. Durante 2025 ingresaron 130 colectivos nuevos al sistema, y a comienzos de 2026 se sumaron otros 40 para distintas líneas urbanas. El horizonte inmediato es aún más ambicioso: en los próximos meses se prevé incorporar 90 coches 0km impulsados a GNC, divididos en partes iguales entre Movi Rosario y la firma Rosario Bus.
En un contexto nacional donde el ajuste del gobierno de Milei golpea de lleno al transporte público —con recortes en subsidios que complican a los municipios de todo el país—, Rosario responde con innovación, con articulación institucional y con inversión en el servicio que usan los que laburan, los que estudian, los que no tienen auto. Eso es gestión al servicio del pueblo, no del mercado.
La línea K conecta zonas populares del sur y el oeste de la ciudad con el macrocentro, siendo una de las arterias fundamentales para miles de rosarinos que dependen del transporte público para su vida cotidiana. Reforzarla con tecnología limpia y de producción local es, sin exageraciones, una buena noticia para el barrio.

Comentarios (13)
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Por fin una noticia buena. Tomo la K todos los días para ir al trabajo y la frecuencia siempre fue un problema. Ojalá esto se note de verdad en la calle y no quede solo en el comunicado de prensa.
Dos trolebuses. DOS. Y lo anuncian como si hubieran resuelto el transporte de Rosario. Che, la línea K tiene cortes cada dos por tres y esto no cambia nada.
El que dice que dos unidades no cambian nada no entiende que esto es parte de un plan. 130 en 2025, 40 en 2026, 90 más que vienen. Lean la nota completa antes de opinar.
Leí la nota, Marcelo. Y también leí las mismas promesas el año pasado. Cuando los 90 colectivos a GNC aparezcan de verdad, hablamos.
Lo que me parece interesante es que lo hicieron con la UNR. Eso sí es usar la universidad pública para algo concreto. Ojalá se replique en otras ciudades.
35% del costo de un 0km es una diferencia enorme. Si encima reducen la contaminación, no entiendo por qué alguien puede estar en contra. Esto es exactamente lo que tiene que hacer un municipio.
¿Y el boleto cuándo baja? Porque de eléctricos y ecológicos estamos todos muy contentos pero el colectivo cada vez más caro y el sueldo no alcanza.
Justo ayer esperé la K cuarenta minutos en Oroño y Pellegrini. Con dos trolebuses más no sé si eso cambia mucho, la verdad.
Lo que hay que destacar es que no compraron tecnología importada sino que la desarrollaron acá, con ingenieros argentinos y la universidad pública. Eso tiene un valor enorme más allá de los dos coches.
Inventu Ingeniería es una empresa rosarina, ¿no? Si es así, doble mérito. Trabajo local, tecnología local, empresa local. Eso es lo que necesita el país.
mi vieja toma la K para ir al hospital todos los martes. si mejora aunque sea un poco ya es algo. no todo tiene que ser perfecto de golpe
Mientras Milei recorta subsidios al transporte en todo el país, Rosario sale a innovar con recursos propios y articulación con la universidad. La diferencia de modelo de gestión no puede ser más clara.
Che Horacio, no mezcles todo. El municipio también sube tarifas. No es tan blanco y negro como lo pintás.