Lo que ocurrió en Tribunales este martes no fue una audiencia más: fue un nuevo capítulo del caso que mantiene en vilo a Rosario y a quienes buscan sus orígenes biológicos.
La partera Dolly, de 88 años, fue acusada de la apropiación y entrega de bebés en la década del 70. Su defensa solicitó la prescripción de la causa, un planteo que cambió el tono de la jornada.
A la salida del edificio, la mujer debió retirarse fuertemente escoltada y a bordo de un patrullero de la Prefectura, ante la concentración de personas en el exterior. Según informó De 12 a 14, la presencia de manifestantes obligó a reforzar la seguridad.
Entre los presentes estaba Silvina Garrido, la mujer que fue criada como hija por la propia partera acusada. En el marco de las instancias judiciales, brindó su testimonio respecto al caso.
Al terminar la audiencia, Garrido sostuvo: “Salió en un patrullero escondida como estuvo todos estos años, en vez de dar la cara. Evidentemente tiene mucho que ocultar”.
Luego explicó que, más allá de la prescripción o no de la causa, su caso continúa adelante con una muestra de ADN compulsiva ordenada por el juez Rodríguez Da Cruz. “Aparte la condena social, porque hay gente de todo el mundo que la denuncian”, añadió.
El abogado Juan Singer explicó públicamente los pormenores y detalles técnicos de la audiencia, donde se solicitó dar por cerrada la investigación por el paso del tiempo. Su intervención dejó en claro que el debate no es menor: toca el corazón de una búsqueda de identidad que atraviesa a decenas de personas.
Tras escuchar los planteos de la defensa de la mujer de 88 años, la Cámara pasó a un cuarto intermedio. Se espera que emita su pronunciamiento definitivo sobre la prescripción de la causa este miércoles al mediodía.
El caso, que conmociona a la región y tiene a Rosario y sus alrededores como foco de la búsqueda de identidad de decenas de personas, sumó un nuevo capítulo judicial. La pregunta ahora es si la justicia podrá resolver con firmeza una causa que ya lleva años en el centro del debate.
La concentración no fue un detalle menor: un grupo de personas que buscan conocer sus orígenes biológicos se manifestó en el lugar y exigió que se avance con la investigación. Su presencia marcó la salida de la acusada y volvió a poner sobre la mesa la urgencia que sienten quienes llevan años esperando respuestas.
En ese escenario, la resolución de la Cámara no solo definirá el destino procesal de la causa, sino también el futuro de quienes esperan conocer sus orígenes. La muestra de ADN ordenada por el juez Rodríguez Da Cruz sigue siendo un eje concreto, aunque la prescripción siga siendo el punto de tensión.
Con información de: Rosario3 y De 12 a 14 (El Tres).

Comentarios (10)
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Lo que más me preocupa es que pase el tiempo y se prescriba, aunque el ADN siga. Hay que esperar el fallo del miércoles.
No es solo que pase el tiempo, es que la defensa ya pidió cerrar la causa. Si no hay fallo, se complica para quienes esperan.
Exacto, por eso el miércoles es clave. Que no se diluya con un cuarto intermedio más.
Cuidado con hablar de perder la posibilidad, la Garrido dijo que su caso sigue con el ADN. No es todo.
Que haya salido en patrullero dice mucho. No puede seguir escondiéndose si hay gente buscando sus orígenes.
Concuerdo, pero también hay que entender que la seguridad se da por la concentración afuera. No es un show.
Ojalá la justicia no se quede solo con la condena social. La muestra de ADN compulsiva es lo concreto.
Me parece bien que se haya manifestado la gente que busca sus orígenes. Eso le da peso a la causa.
88 años y todavía en Tribunales. Ojalá el fallo sea claro y no dé para otra pelea.
Espero que el miércoles haya resolución y no más incertidumbre para quienes buscan a sus familias.