La actividad comercial en Rosario sigue marcada por un estancamiento persistente y una demanda masiva débil que no muestra señales claras de reactivación.
El último relevamiento del Observatorio Económico de Rosario, elaborado por el Departamento de Economía y Estadística de la Fecoi, muestra que en septiembre el 52% de los comerciantes sufrió una baja en ventas frente a agosto.
En ese mismo período, un 30% sostuvo sus niveles sin variaciones y apenas un 18% anotó alguna mejora, de modo que un contundente 82% no logró incrementar su volumen de operaciones.
El informe no describe un fenómeno aislado: al evaluar el tercer trimestre, el 54% de las pymes locales reportó un declive acumulado en facturación, un 30% mantuvo una facturación estable y solo un 16% percibió algún síntoma de recuperación.
Al respecto, Miguel Rucco, integrante de la Fecoi, advirtió sobre el trasfondo de estas cifras y las pautas macroeconómicas vigentes: “El equilibrio fiscal y la estabilidad son necesarios, pero castigan al mercado interno”.
De cara al último tramo del año, la falta de previsibilidad complica las decisiones estratégicas: el 32% de los consultados desconoce cómo evolucionará la demanda comercial en los próximos tres meses, un 30% prevé que la actividad continuará estancada y un 26% confía en cierta mejoría.
A pesar de que el 56% de los comerciantes no anticipa un nuevo derrumbe, el observatorio remarca que mantener los niveles actuales no equivale a un proceso de expansión, sino a la continuidad de un escenario sin crecimiento.
En la práctica diaria, el sector enfrenta tres factores críticos: el desplome de la demanda, los crecientes costos operativos y una acelerada pérdida de rentabilidad.
Ante esta asfixia operativa, las pymes priorizaron reducir la estructura de costos fijos por encima de créditos o incentivos: un 84% solicitó una baja de impuestos y tasas municipales/provinciales, y el 80% catalogó como crucial un alivio impositivo directo.
Entre las medidas más solicitadas figuran la reducción de tarifas, demandada por el 45%; la baja de comisiones bancarias, requerida por el 43%; y el acceso a crédito, señalado por el 24%.
También se mencionaron planes de pago y moratorias, solicitadas por el 20%; financiamiento en cuotas, prioritario para el 18%; y campañas de promoción del comercio local, valoradas por el 16%.
En el listado de otras demandas aparecen simplificación de trámites, con el 10%; seguridad preventiva, con el 8%; e incentivos para la digitalización, con el 6%.
Los datos muestran que las prioridades están enfocadas en reducir presiones fiscales y gastos corrientes, dejando en segundo plano las herramientas tradicionales de financiamiento o promoción comercial.
Al analizar los rubros, las mayores bajas se concentraron en comercios de cercanía y artículos de hogar: librerías, jugueterías, bazares y polirrubros reportaron los peores indicadores de ventas.
Por su parte, el rubro textil se posicionó como el sector que demandó mayor asistencia en financiamiento, en un contexto donde la merma del consumo y la suba de costos operacionales siguen presionando al sector.

Comentarios (8)
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Los datos del Observatorio son duros: 82% de comercios sin mejora en septiembre.
En el centro se nota: librerías, bazares y polirrubros con poca gente.
Con tarifas y comisiones así, cualquier pyme se ahoga; no es falta de esfuerzo.
Bajar impuestos es clave, pero también hay que ordenar el gasto público.
Al menos el 56% no espera un derrumbe, pero mantener no es crecer.
El textil pide financiamiento; si no hay crédito, se complica.