El debate sobre el futuro de las PASO —Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias— llegó para dividir aguas entre los legisladores santafesinos en el Congreso nacional. Mientras la Casa Rosada corre contra el reloj buscando los avales necesarios para eliminar o al menos suspender ese mecanismo electoral, las posiciones en la delegación de Santa Fe están lejos de ser uniformes.
El gobierno de Javier Milei viene impulsando con fuerza la eliminación de las PASO, una herramienta que desde su implementación en 2011 duplicó el costo del sistema electoral argentino sin que quede demasiado claro cuál es el beneficio concreto para el ciudadano. Lo que sí es claro es el costo: el Estado —es decir, los contribuyentes— financia dos elecciones donde antes había una, con toda la infraestructura logística, judicial y burocrática que eso implica.
En Santa Fe, la discusión tiene condimentos propios. La provincia ya eliminó sus propias primarias obligatorias hace años, y los resultados electorales no mostraron ningún apocalipsis democrático. Al contrario, el sistema funcionó. Ese antecedente local pesa en el debate y le da argumentos concretos a quienes apoyan la posición del oficialismo nacional.
Sin embargo, los bloques opositores —con el peronismo y sus distintas variantes a la cabeza— resisten el cambio con el argumento de que las PASO garantizan la participación ciudadana y la competencia interna dentro de los partidos. El argumento suena noble, pero omite un detalle incómodo: en la práctica, las PASO se convirtieron en una primera vuelta encubierta donde los partidos con candidato único igual gastan la plata de todos para hacer una elección que no decide nada.
El oficialismo necesita construir una mayoría que no tiene garantizada. La Libertad Avanza no cuenta con números propios en ninguna de las dos cámaras, lo que obliga a negociar con bloques aliados y con legisladores del PRO, la UCR y sectores del peronismo no kirchnerista que podrían acompañar la reforma. En ese mapa, los votos santafesinos son parte del cálculo.
El timing no es menor. Con las elecciones legislativas de 2027 en el horizonte, cualquier modificación al sistema electoral debe estar resuelta con tiempo suficiente para que los partidos puedan reorganizar sus estrategias de selección de candidatos. Si la reforma no se aprueba en los próximos meses, el debate quedará postergado y las PASO seguirán vigentes por defecto.
Lo que está en juego no es solo un mecanismo técnico. Es la discusión sobre qué modelo de democracia interna quieren los partidos argentinos y, sobre todo, quién paga la fiesta. Por ahora, como siempre, la respuesta es la misma: el contribuyente.

Comentarios (13)
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Ya era hora de que alguien lo dijera en voz alta: las PASO son un gasto enorme para que partidos con un solo candidato hagan una elección de utilería. Que cada partido se pague sus internas.
Las PASO son la única garantía que tiene el ciudadano de participar en la selección de candidatos. Si las eliminan, los partidos vuelven a ser clubes cerrados donde cuatro dirigentes deciden todo. Eso no es democracia.
Che Graciela, ¿y cuándo fue la última vez que las PASO cambiaron algo? Siempre gana el que ya tenía el aparato. Es teatro caro.
Que a veces no cambien el resultado no significa que no sirvan. La participación ciudadana tiene valor en sí misma, más allá del resultado. No todo se mide en plata.
En Santa Fe ya funcionamos sin PASO provinciales y no pasó nada. ¿Por qué a nivel nacional iba a ser diferente? Argumentos, por favor.
El problema no es si las PASO sirven o no. El problema es que Milei las quiere eliminar justo antes de una elección donde le conviene que no haya internas en la oposición. El timing lo dice todo.
Marcelo, ¿y el kirchnerismo las usó para qué? Para proscribir candidatos incómodos dentro del propio peronismo. Tampoco eran tan democráticas cuando las manejaban ellos.
Soy afiliada a un partido y nunca pude votar en una interna real. Las PASO fueron la única vez que pude participar. No me parece justo que las saquen sin dar otra alternativa concreta.
Dos elecciones por año, el doble de jueces electorales, el doble de fiscales, el doble de urnas, el doble de todo. Y encima nos dicen que el Estado no tiene plata. Paren la mano.
Lo que me preocupa es que los legisladores santafesinos no se pongan de acuerdo ni en esto. ¿Para qué los mandamos al Congreso si no pueden definir una posición clara?
Coincido con el punto de Santa Fe como ejemplo. Si acá funcionó sin primarias obligatorias, el argumento de que son imprescindibles para la democracia cae solo.
Igual ojo, que Santa Fe las haya eliminado no significa que el modelo sea exportable directo a nivel nacional. La escala es completamente diferente.