Una escena de extrema violencia se vivió este miércoles por la noche en la zona norte de Rosario, cuando una suboficial de la Policía de Santa Fe fue atacada, inmovilizada y desarmada por un grupo de personas en medio de una pelea vecinal. El episodio, que puso en alerta a todas las unidades operativas de la zona, tuvo un desenlace positivo: el arma fue recuperada intacta y seis personas fueron detenidas, entre ellas dos menores de edad.
Todo comenzó alrededor de las 19.30 horas en las inmediaciones de Cavia y Washington, cuando vecinos alertaron sobre disturbios de gran magnitud y la presunta presencia de un hombre armado en el sector. Un móvil policial que realizaba horas extraordinarias fue comisionado al lugar para restablecer el orden.
Al llegar, los efectivos se encontraron con una violenta trifulca entre numerosas personas. Una suboficial descendió del patrullero portando una escopeta reglamentaria con el objetivo de disuadir a los involucrados. Sin embargo, lejos de calmarse, varios hombres arremetieron contra la uniformada: la inmovilizaron por la fuerza, le sustrajeron el arma y escaparon a la carrera adentrándose en los pasillos de un asentamiento precario de la zona.
El robo de un arma institucional de fuego representa una situación de máxima gravedad para cualquier fuerza policial, no solo por el valor operativo del equipo sino por el riesgo que implica que ese armamento circule en manos de civiles en un contexto de alta conflictividad. Ante eso, diversas unidades operativas confluyeron rápidamente en el sector e iniciaron un operativo cerrojo con despliegue pedestre por todo el asentamiento.
Cerca de las 21.30, las dotaciones ingresaron a una chatarrería ubicada sobre Cavia al 1300, donde lograron hallar y secuestrar la escopeta sustraída, en perfecto estado. Pero el operativo no fue sencillo: durante el allanamiento, familiares y conocidos del principal morador del predio intentaron entorpecer el procedimiento de manera violenta, obligando al personal a utilizar la fuerza mínima y progresiva para controlar la situación.
Como consecuencia de los forcejeos, una segunda suboficial resultó lesionada y debió recibir asistencia médica. Le diagnosticaron un esguince de tobillo izquierdo. No se reportaron civiles heridos durante el procedimiento.
En total, seis personas fueron detenidas: el principal morador del predio, un hombre de 47 años; otro hombre de la misma edad; un joven de 18 años; una mujer de 44; y dos menores, de 15 y 16 años. La participación de adolescentes en un hecho de esta gravedad añade una dimensión preocupante al episodio, que refleja las tensiones sociales que persisten en algunos sectores de la ciudad.
El caso quedó a cargo del Juzgado y Fiscalía de Menores en turno, bajo la tutela del doctor Ducasse. El magistrado dispuso que todas las actuaciones y los detenidos fueran trasladados a la sede de la Seccional 16ª por cuestiones de jurisdicción, con intervención de la División Judiciales de la Unidad Regional II.

Comentarios (13)
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Qué valiente la suboficial, enfrentarse sola a una patota así. Por suerte recuperaron el arma rápido, porque si eso queda circulando en el barrio el resultado podría haber sido mucho peor.
¿Y los menores? Seguro los sueltan mañana y vuelven a hacer lo mismo. El sistema de menores en este país es una joda.
Antes de rajar contra los pibes de 15 años habría que preguntarse en qué condiciones viven y qué oportunidades tuvieron. No justifico lo que hicieron, pero el problema es más profundo.
Sí claro, la culpa es de la sociedad. Mientras tanto la policía termina con un esguince y sin el arma. Basta de excusas.
Posta que el operativo cerrojo funcionó bien esta vez. En dos horas recuperaron la escopeta. Eso hay que reconocerlo.
Lo que me preocupa es que una sola suboficial bajó del patrullero a calmar una gresca de 'numerosas personas'. ¿No había más personal? Eso es mandar a alguien al frente sin respaldo.
Exacto lo que decís. El problema no es la policía en sí sino cómo se mandan los operativos. Una sola persona contra una patota es un error de protocolo, no de la suboficial.
Que haya una chatarrería donde esconden armas robadas dice mucho del nivel de organización que tienen algunos grupos en esos asentamientos. Esto no fue espontáneo.
Espero que la suboficial lesionada tenga la cobertura médica y los días de recuperación que necesita. Los policías también son laburantes.
Yo vivo cerca de esa zona y la verdad que los vecinos estamos hartos. Hay peleas seguido y uno no puede ni salir tranquilo a la tarde.
Bien por el operativo, pero me pregunto qué pasa con el morador de la chatarrería. ¿Sabía que el arma estaba ahí o lo usaron de tapadero? Eso lo tiene que aclarar la fiscalía.
Seis detenidos, dos menores, una policía lesionada y todo por una pelea de vecinos que se fue de las manos. Una tristeza lo que está pasando en algunos barrios.
Ojalá que el juez Ducasse no los largue a todos en 48 horas como pasa siempre. Si no hay consecuencias reales esto se repite.