La nueva ley electoral de Santa Fe entra en su etapa más crítica. Con la sesión de la Cámara de Diputados en el horizonte inmediato, el dictamen de la norma quedó postergado para este jueves, lo que obliga a los bloques a negociar contra el reloj los puntos más controvertidos del proyecto.
El bloque oficialista Unidos, que responde al gobernador Maximiliano pullaro-la-infraestructura-deportiva-que-quedara-de-los-juegos-suramericanos-le-.html" class="auto-link">Pullaro, y los distintos sectores de la oposición mantienen conversaciones de última hora para destrabar los aspectos más sensibles de la reforma. La dinámica es conocida en la política santafesina: los grandes acuerdos legislativos suelen cerrarse en las horas previas a la sesión, cuando la presión del reloj obliga a ceder posiciones.
La reforma del sistema electoral provincial es uno de los temas de mayor impacto institucional que puede abordar una legislatura. En juego están reglas que definen cómo se vota, cómo se cuentan los votos y, en definitiva, quién accede al poder. Por eso, cada modificación tiene consecuencias directas para todos los partidos con representación en la Cámara, lo que convierte cualquier negociación en un ejercicio de cálculo político fino.
Santa Fe tiene una historia reciente de reformas electorales que generaron tensiones entre el oficialismo de turno y la oposición. La implementación de la boleta única de papel —que la provincia adoptó antes que el resto del país— fue en su momento un cambio disruptivo que modificó la dinámica electoral de manera sustancial. Cualquier nueva modificación al sistema carga con ese antecedente y con las expectativas que genera en la ciudadanía.
El hecho de que el dictamen no haya podido cerrarse con anticipación refleja que las diferencias entre los bloques no son menores. En este tipo de negociaciones, los puntos de conflicto suelen girar en torno a cuestiones como los umbrales de representación, las reglas para las alianzas electorales, los plazos de campaña o las condiciones de financiamiento partidario. Aunque las fuentes disponibles no detallan cuáles son exactamente los puntos en disputa en esta instancia, la extensión de las negociaciones hasta el día previo a la sesión es un indicador claro de que hay intereses encontrados que no se resuelven fácilmente.
Desde una perspectiva institucional, la calidad de una ley electoral depende en buena medida del consenso que logra reunir. Una norma aprobada con votos justos y sin acuerdo amplio suele ser más frágil y más susceptible de ser cuestionada por quienes quedaron fuera del acuerdo. En ese sentido, que Unidos busque sumar a la oposición al dictamen —en lugar de imponer el texto por mayoría propia— es una señal de que el oficialismo entiende la necesidad de legitimidad para una reforma de este calibre.
La sesión de este jueves en la Cámara de Diputados de Santa Fe será, entonces, el escenario donde se definirá si el acuerdo se sostiene o si las diferencias terminan por fracturar el proceso. Los próximos días serán determinantes para el mapa electoral de la provincia de cara a los próximos comicios.

Comentarios (12)
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Negocian hasta el último minuto porque ninguno quiere ceder. Al final van a aprobar algo a las apuradas y después nos quejamos de las leyes mal hechas. Esto es política argentina pura.
Al menos están negociando y no lo pasan por arriba. Que busquen consenso es una buena señal, aunque sea a último momento.
Consenso... o cada uno cuida su propia changuita electoral. No confundamos las cosas.
Me gustaría saber exactamente qué puntos están en disputa. La nota no lo dice y eso es lo que realmente importa. ¿Cambian el sistema de boleta única? ¿Los umbrales? Necesitamos más información.
Pullaro tiene mayoría, si quisiera lo pasaba solo. Que busque a la oposición habla bien de él, guste o no.
La boleta única fue lo mejor que le pasó a Santa Fe en materia electoral. Espero que no la toquen con esta reforma.
Exacto Mariana, la boleta única fue un avance enorme. Si la sacan o la modifican para beneficiar a los partidos grandes, es un retroceso total.
Toda reforma electoral que se hace cerca de una elección es sospechosa. ¿A quién le conviene esto? Esa es la pregunta que hay que hacerse.
Ferreyra tiene razón. Las reglas del juego no se cambian mientras se juega el partido. Esto huele mal.
Y Rosario como siempre mirando desde afuera cómo se decide todo en Santa Fe capital. Ojalá esta ley al menos mejore la representación del interior.
No entiendo por qué no publicaron antes el texto del proyecto. Transparencia cero.
Que se pongan de acuerdo de una vez. El país necesita reglas claras y estables, no parches de último momento.