Los libreros independientes de Rosario reclaman una emergencia en el sector por la caída de 25% en las ventas, una situación que ya se convirtió en el eje de un reclamo que busca sostener la actividad librera frente a la contracción comercial.
La Cámara de Librerías Independientes de Rosario, presidida por Pablo Pérez, advirtió que “Acá el gran enemigo es Amazon” y describió una situación crítica para el comercio local, con una caída de 25% en las ventas que obligó al sector a pedir medidas de acompañamiento.
El reclamo no se limita a la ciudad: libreros y editores de todo el país declararon una emergencia librera nacional y se plantaron en pie de guerra por la crítica situación que atraviesa el sector, con una caída de 25% en las ventas que afecta a la actividad librera.
Entre las exigencias centrales figura el mantenimiento de la ley de la actividad librera, una norma que el sector busca mantener para proteger a las librerías independientes. La cámara rosarina pidió que esa legislación no quede debilitada en un contexto de fuerte caída de ventas y de competencia con Amazon.
En Rosario y en la provincia de Santa Fe, los libreros piden créditos blandos y medidas de apoyo similares. El objetivo, según la cámara, es sostener la actividad librera, preservar el comercio local y dar respuesta a una caída de 25% en las ventas.
La emergencia librera declarada a nivel nacional busca visibilizar la gravedad del momento. En Rosario, la cámara encabezada por Pablo Pérez insistió en que el sector necesita acompañamiento, con créditos blandos y el mantenimiento de la ley que regula la actividad.
La caída de 25% en las ventas, la emergencia librera y el reclamo por créditos blandos convierten al sector en un caso de alerta por la actual coyuntura comercial. La cámara rosarina señaló que la situación es crítica y que Amazon es el gran enemigo del comercio local.
El pedido por créditos blandos en Rosario se suma a la exigencia de mantener la ley de la actividad librera. Para la cámara, esas dos líneas son complementarias: una protege el marco regulatorio y la otra busca dar respuesta a una caída de 25% en las ventas.
La emergencia librera nacional y el reclamo local de Rosario coinciden en un mismo diagnóstico: la caída de 25% en las ventas no es un fenómeno menor, sino una señal de alerta para el comercio de libros. La cámara pidió que las autoridades locales y provinciales acompañen con créditos blandos y con la defensa de la ley.
Con la emergencia librera declarada y la advertencia de Pablo Pérez, el sector librero de Rosario busca que el debate pase del diagnóstico a la acción. El pedido central sigue siendo el mismo: sostener las librerías independientes, mantener la ley y acceder a créditos blandos.
Con información de: La Capital y La Capital.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
Por fin se habla de la ley librera. En Rosario se nota la caída, mis librerías de barrio están sufriendo.
Con Amazon no se puede competir, pero también hay que ver precios y stock. No todo es culpa de la plataforma.
No es solo stock, es que Amazon tiene precios que ninguna librería puede igualar. La ley tiene que proteger al local.
La ley protege, pero si no hay crédito blando, el local cierra igual. En Rosario hace falta acompañamiento concreto.
La emergencia librera es necesaria. En Santa Fe hace falta que el municipio y la provincia den créditos blandos de verdad.
Si no hay créditos reales, la emergencia no sirve. Ya perdí dos librerías en el centro.
Me parece bien que se declare la emergencia. Comprar en librerías independientes es sostener cultura y empleo local.
¿Van a haber créditos para librerías pequeñas o solo para las grandes? Ahí se va a ver si es serio.
Espero que no sea solo para las grandes. En el sur de Rosario hay librerías chicas que necesitan el mismo apoyo.
Amazon no es el único problema, también la gente dejó de comprar libros. Pero sí, hay que bancar a los libreros.