Lo que viene para el transporte urbano de Rosario tiene nombre, número y fecha: 90 colectivos nuevos propulsados a GNC que llegarán a la ciudad en la primera quincena de octubre. La confirmación la dio la secretaria de la Movilidad, Nerina Manganelli, y la noticia llega en un momento en que el sistema de transporte público arrastra años de quejas, unidades viejas y pasajeros que ya perdieron la paciencia.
La distribución es pareja: 45 unidades para Movi y las otras 45 para Rosario Bus, las dos concesionarias que se reparten las líneas de la ciudad. Con esta incorporación, la flota total pasará de las actuales 690 unidades a 780, un salto que no es menor si se tiene en cuenta el deterioro acumulado del parque automotor en los últimos años.
El dato más concreto que aportó Manganelli tiene que ver con la economía del sistema: el uso del gas natural comprimido como combustible va a reducir el gasto operativo en un 30 por ciento. En un esquema donde los costos del transporte son uno de los principales argumentos para justificar aumentos de tarifa, ese número importa. Si la reducción de costos se traslada —aunque sea en parte— a la ecuación tarifaria, el usuario debería notarlo. El «debería» es clave, porque en el transporte rosarino la historia de los ahorros que nunca llegan al bolsillo del pasajero es larga.
Pero hay otro beneficio que suele quedar en segundo plano y merece atención: la reducción de la contaminación sonora en un 50 por ciento. Quien haya vivido cerca de una parada de colectivos en el microcentro o en Av. Pellegrini sabe de qué se habla. Los motores a GNC son notoriamente más silenciosos que los diésel tradicionales, y en una ciudad que discute calidad de vida urbana, ese detalle no es menor.
La llegada de estas unidades no fue sencilla. La propia secretaria reconoció que el proceso enfrentó dificultades económicas y altas tasas de interés financiero, lo que da una idea del esfuerzo que implicó cerrar la operación. En el contexto macroeconómico actual, renovar flotas de transporte público es una apuesta que pocas ciudades del país están haciendo. Que Rosario lo concrete —aunque sea parcialmente— es un dato que vale la pena registrar sin exagerar ni minimizar.
¿Alcanza con 90 unidades para resolver los problemas del transporte rosarino? Claramente no. La flota tiene déficits históricos, hay líneas con frecuencias que desesperan y zonas de la ciudad que siguen mal conectadas. Pero una renovación de casi el 13% de la flota total en un solo movimiento es, al menos, una señal de que el sistema no está completamente paralizado.
El ojo ahora está puesto en octubre. Si los colectivos llegan en tiempo y forma, si las empresas los ponen efectivamente en servicio y si el ahorro en combustible se refleja en alguna mejora real para el usuario, esta noticia habrá valido la pena. Si no, quedará como otro anuncio bien intencionado que se perdió en la burocracia. Los rosarinos ya saben distinguir la diferencia.

Comentarios (13)
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Buena noticia, pero que no se queden solo en el anuncio. Acá en Rosario somos expertos en anunciar cosas que después tardan años en llegar o directamente no llegan. Octubre está a la vuelta, los vamos a estar esperando.
90 colectivos para una ciudad de un millón de personas... ¿en serio festejamos esto? Hay líneas donde esperás 40 minutos un colectivo a las 8 de la mañana.
El tema del ruido me parece importantísimo y nadie lo menciona. Vivo en Pellegrini y los colectivos diésel son un infierno. Si realmente bajan el ruido a la mitad, ya es un avance enorme para la calidad de vida.
Igual el 30% de ahorro en combustible no se va a ver en la tarifa, eso seguro. Siempre hay alguna excusa para no bajarla.
Tere tiene razón, el ahorro nunca llega al pasajero. Igual que con la luz, el gas, todo. Siempre hay una razón para que la tarifa suba y ninguna para que baje.
Para los que no entienden por qué 90 unidades es relevante: renovar casi el 13% de la flota de una vez es algo que no se veía en Rosario hace años. No soluciona todo, pero es una inyección real al sistema. El GNC además tiene menor costo de mantenimiento a largo plazo.
Che Gustavo, el 13% de la flota no sirve de nada si las frecuencias siguen siendo un desastre. El problema no es solo la cantidad de colectivos, es cómo los gestionan.
Tenés razón en lo de las frecuencias, no te lo discuto. Pero una cosa no quita la otra. Más unidades en condiciones = más posibilidad de mejorar frecuencias. Es condición necesaria aunque no suficiente.
¿Y el 30% de ahorro quién se lo queda? ¿Las empresas o los usuarios? Porque si es para engordar las ganancias de Movi y Rosario Bus, que no me vengan con el cuento de la modernización.
Yo laburo en el transporte y les digo que los colectivos a GNC son mucho más cómodos para manejar también. Menos vibración, menos ruido adentro. No es solo un tema de costos.
Me alegra que se piense en la contaminación sonora. Es un tema de salud pública que nadie toma en serio. Ojalá esto sea el inicio de una renovación más grande.
ojalá pongan esos colectivos en el oeste que acá en las 500 viviendas el servicio es una vergüenza
Noticia positiva en medio de tanto quilombo. No es la solución definitiva pero algo es algo. Esperemos que en octubre realmente estén circulando.