Lo que pasó a la salida de boliche Mi Tía Sofía dejó a un joven en estado grave. El ataque ocurrió cerca de las 3 de la madrugada del domingo, en General Belgrano, provincia de Buenos Aires.
Una cámara de seguridad registró el momento en que Rodrigo recibió un fuerte golpe de puño, cayó inconsciente y golpeó su cabeza contra el asfalto. Según el relato familiar, el joven tiene un coágulo de sangre en la cabeza.
El padre de la víctima, Oscar Díaz, habló con TN y explicó: “Hay que esperar 48 horas porque tiene un derrame en la cabeza y una fractura atrás del oído”. Afirmó que su hijo continuaba sedado, aunque llegó a despertarse durante la tarde.
La pelea se desarrolló entre dos grupos en las inmediaciones del local. Tras el ataque, Rodrigo fue asistido y trasladado en ambulancia al hospital de Lemama, donde le realizaron estudios y luego fue derivado al Hospital Cuenca Alta de Cañuelas.
El presunto agresor fue identificado a partir de las imágenes y detenido horas después. Los investigadores lo reconocieron por la remera blanca que llevaba al momento de la agresión y lo localizaron en una cabaña de alquiler temporario.
La intervención policial comenzó tras un llamado anónimo al 101. Cuando los efectivos llegaron, dos patrulleros encontraron que la pelea todavía se desarrollaba en la zona. La investigación también derivó en la separación de un efectivo de la comisaría local.
Según las autoridades, las cámaras muestran que el policía, que estaba fuera de servicio y presente en el lugar, habría golpeado a Rodrigo antes de la agresión registrada en la calle. El agente fue desafectado de la fuerza mientras continúa la investigación.
Díaz denunció: “El boliche se quiere sacar el problema, pero no les importa que maten ahí en la vereda”. Describió a su hijo como trabajador y contó que estaba construyendo su casa. También relató que un amigo de Rodrigo sufrió una grave lesión en uno de sus ojos.
El hombre insistió en que Rodrigo era “un pibe re tranquilo y trabajador” y remarcó: “Como todo pibe sale y toma, pero no es que anda haciendo quilombo o drogándose”. ¿Hasta cuándo la vereda se convierte en zona de pelea? Para la familia, el episodio muestra la gravedad de la pelea a la salida del boliche.
La investigación sigue para determinar las responsabilidades de cada uno de los involucrados. Las imágenes de la cámara de seguridad y el llamado anónimo al 101 forman parte de la investigación.

Comentarios (10)
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Lo que me deja en shock es que un policía fuera de servicio haya golpeado antes. Si es verdad, eso es gravísimo.
No alcanza con sacar al agresor. Hay que investigar quién autoriza ese nivel de inseguridad afuera de los boliches.
Mi primo trabaja en seguridad y dice que los llamados al 101 llegan tarde. Ojalá las cámaras sirvan para todo.
Ojalá no se quede en titulares. Que se sepa cómo terminó la causa.
Si el efectivo estaba en el lugar y golpeó, que se investigue sin tapujos. No puede quedar en nada.
Esperemos que el chico se recupere. 48 horas son claves con un coágulo.
Que lo hayan derivado al Hospital Cuenca Alta y que el padre esté dando información es lo único bueno de esta historia.
Que el boliche se quiera sacar el problema dice mucho. La vereda no puede ser zona de pelea.
Un amigo con lesión en el ojo y el pibe con coágulo. Esto no es una pelea de pibes, es un ataque.
Que el agresor haya dormido en una cabaña de alquiler y lo hayan encontrado por la remera blanca muestra que las imágenes ayudan.