Los números no mienten, aunque a veces duelan más de lo que uno quisiera. Desde que Javier Milei ganó el ballotage en noviembre de 2023 hasta mayo de 2026, la provincia de Santa Fe perdió 20.412 puestos de trabajo registrados y 3.065 empleadores. No son cifras abstractas: son familias, son fábricas cerradas, son camiones que dejaron de rodar.
El informe es del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y se nutre de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Nación. Nadie puede acusarlo de ser un panfleto opositor: son registros oficiales del propio Estado nacional. Y lo que muestran es un retroceso sostenido en el empleo formal santafesino a lo largo de dos años y medio de gestión libertaria.
La caída en la cantidad de empleadores fue del 6,0%: de 50.674 unidades productivas con personal registrado al inicio del gobierno de La Libertad Avanza, a 47.609 en mayo pasado. El dato más revelador es quiénes se fueron: el 89,6% de los empleadores perdidos son pymes con menos de 500 trabajadores. Las grandes empresas, en cambio, sumaron ocho nuevas unidades en el mismo período. La motosierra, como siempre, corta más fácil donde la madera es más blanda.
El sector más castigado en términos de empleadores fue el de Servicios de transporte y almacenamiento, con una pérdida de 1.335 empresas y una caída relativa del 21,3%. Para una provincia como Santa Fe, cuya economía está íntimamente ligada a la logística del agro y la exportación por el corredor fluvial del Paraná, ese número tiene un peso específico enorme.
Pero si hay un sector que concentra el drama, ese es la industria manufacturera. Perdió 11.095 puestos de trabajo en el período analizado, casi el doble que el segundo sector más afectado. Esto no es casualidad: responde a lo que el propio informe del CEPA describe como una tendencia a la primarización de la economía, es decir, producir menos y exportar más materias primas sin valor agregado. El modelo que históricamente empobreció a la Argentina, ahora con otro nombre y otra épica.
Detrás de la industria, el golpe siguió en transporte y almacenamiento con 5.130 puestos menos, en Enseñanza con 4.879 trabajadores perdidos y en Servicios de alojamiento y comida con 1.872 bajas. Cuatro sectores que juntos explican casi la totalidad de la destrucción de empleo formal en la provincia.
En total, los trabajadores registrados en Santa Fe pasaron de 632.761 en noviembre de 2023 a 612.349 en mayo de 2026: una caída del 3,2%. Las pymes absorbieron el 89,6% de esa pérdida, con 18.284 puestos menos entre empleadores de hasta 500 trabajadores. Las grandes firmas también redujeron personal, aunque en menor proporción: un 1,4%, equivalente a 2.128 empleos.
¿Cuánto más puede absorber el tejido productivo santafesino antes de que el daño sea irreversible? Es la pregunta que no aparece en los comunicados oficiales, pero que sí se escucha en los talleres del cordón industrial de Rosario, en las transportistas del Gran Rosario y en los comedores de las escuelas técnicas que forman a los trabajadores que hoy no tienen dónde emplearse.
El Gobierno nacional sostiene que el ajuste era inevitable, que la herencia era insostenible y que el equilibrio fiscal es la base de cualquier recuperación. Puede ser. Pero mientras se debate el largo plazo, en Santa Fe hay 20.000 personas menos con un recibo de sueldo en blanco. Y eso, en el corto plazo, es lo único que importa cuando hay que pagar el alquiler.

Comentarios (14)
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Trabajo en una metalúrgica en el cordón industrial hace 18 años. En mi planta somos 40 menos que cuando arrancó este gobierno. Los números del CEPA no me sorprenden, los vivo todos los días. Lo que me sorprende es que todavía haya gente defendiendo esto.
Y antes con Massa de ministro estábamos mejor? Por favor. El empleo registrado que había era inflado con planes y empleo público. Esto es el ajuste necesario que nadie quería hacer.
Mi laburo en una metalúrgica privada no era ningún plan, amigo. Eran piezas que se fabricaban acá y ahora se importan. Eso no es ajuste, es destrucción de industria nacional.
20.000 familias sin empleo formal en Santa Fe y los libertarios siguen hablando del déficit cero como si fuera un logro. El déficit cero no paga el alquiler.
Che, el CEPA es kirchnerista, eso hay que aclararlo. No digo que los datos sean falsos, pero el encuadre siempre es el mismo. Habría que ver qué dice el INDEC.
Los datos son de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que es un organismo del propio gobierno de Milei. El CEPA los procesa, pero la fuente es oficial. Eso está en la nota.
Ok, punto para vos. Igual sigo pensando que hay que ver el contexto completo antes de sacar conclusiones.
El sector transporte perdió 1335 empresas. MIL TRESCIENTAS TREINTA Y CINCO. ¿Alguien dimensiona lo que es eso para Rosario y el Gran Rosario? Somos el puerto más importante del país y estamos destruyendo la logística.
Soy docente y los 4879 puestos perdidos en Enseñanza me duelen especialmente. Muchos eran colegas de institutos privados que cerraron o redujeron horas. No es un número, es gente que estudió años para trabajar de lo suyo.
Pregunta genuina: ¿cuántos de esos empleos perdidos eran realmente productivos y cuántos eran empleo subsidiado o en negro que se blanqueó artificialmente? No lo digo para defender al gobierno, lo digo porque el dato crudo no siempre cuenta toda la historia.
Todos son empleos registrados, está en la nota. Registrado significa en blanco, con aportes, con obra social. No hay empleo subsidiado en esa estadística.
Lo que más me preocupa es la industria manufacturera. 11.000 puestos menos en fábricas. Eso no se recupera de un día para el otro. Una fábrica que cierra tarda años en volver a abrir, si es que vuelve.
y los que voatron a milei contentos? ahora a ver como zafan
Yo voté a Milei y no estoy contenta con esto, para que sepas. Pero tampoco voy a pretender que con el kirchnerismo estábamos bien. Estamos en un momento muy difícil y espero que la recuperación llegue pronto, porque la gente no aguanta más.