Los números no mienten, aunque a veces incomoden a todos por igual. Durante los primeros 30 meses de la gestión de Javier Milei, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, la provincia de Santa Fe perdió 20.412 empleos formales registrados, según un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). La cifra equivale a una contracción del 3,2% del total de asalariados registrados en la provincia.
El empleo formal santafesino pasó de 632.761 trabajadores a 612.349 en ese período. Pero el deterioro no fue solo en puestos: también se evaporaron 3.065 empleadores con personal en relación de dependencia, lo que representa una caída del 6,0% en el universo de empresas que generan empleo registrado en la provincia. De 50.674 unidades productivas se pasó a apenas 47.609.
El sector más golpeado en términos absolutos fue la industria manufacturera, que acumuló la destrucción de 11.095 puestos de trabajo registrados. Un dato que no es menor en una provincia donde el tejido industrial —desde las terminales aceiteras del Gran Rosario hasta las metalúrgicas del cordón industrial— históricamente fue columna vertebral del empleo formal. Detrás de la industria, el transporte y almacenamiento perdió 5.130 puestos, la enseñanza resignó 4.879 y el sector de alojamiento y gastronomía sufrió 1.872 bajas.
En términos relativos, el transporte lideró el impacto porcentual con una caída del 12,7% de su masa laboral, seguido por gastronomía y alojamiento (-11,7%) y los servicios profesionales, científicos y técnicos (-10,8%). En cuanto a la pérdida de empleadores, el transporte también encabezó la tabla con 1.335 firmas menos, un desplome del 21,3% en el total de empresas del sector.
El dato que más define la naturaleza de esta contracción es el tamaño de las empresas afectadas: el impacto recayó casi exclusivamente sobre las pymes. Los empleadores de hasta 500 trabajadores explicaron la totalidad de la caída de firmas, con 3.073 unidades productivas menos (-6,1%), y absorbieron el 89,6% de la destrucción de empleo, equivalente a 18.284 puestos. Las grandes empresas de más de 500 empleados, en cambio, sumaron 8 empleadores y perdieron apenas 2.128 puestos (-1,4%). El ajuste lo pagaron, como siempre, los más chicos.
No todo fue retroceso. Cuatro sectores mostraron crecimiento en sus plantillas durante el período analizado. La agricultura, ganadería, caza y pesca sumó 2.214 trabajadores (+8,6%), la administración pública incorporó 2.287 puestos (+4,7%), la salud humana agregó 1.803 plazas (+7,8%) y la intermediación financiera registró 936 nuevos empleos (+5,3%). El agro traccionando, el Estado creciendo y el sistema financiero expandiéndose: un mapa que refleja las prioridades reales de la economía en transición.
El informe de CEPA —un think tank de orientación heterodoxa, vale aclararlo— mide el empleo registrado, es decir, el universo formal. No captura lo que ocurre en la informalidad, que en Argentina históricamente ronda el 35% de la fuerza laboral y que en períodos de ajuste tiende a absorber parte de los desplazados del sector formal. Tampoco mide la calidad del empleo que se crea: no es lo mismo un puesto industrial con convenio colectivo que un contrato de servicios profesionales.
Lo que sí queda claro es que la estabilización macroeconómica que el gobierno nacional exhibe como logro central —inflación en baja, superávit fiscal, reservas en recuperación— todavía no se tradujo en recuperación del empleo formal en Santa Fe. El debate sobre si esto es el costo inevitable del saneamiento o una señal de alarma estructural recién empieza.

Comentarios (15)
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20 mil puestos menos en 30 meses es una barbaridad. Y encima la industria, que es lo que le da identidad productiva a Santa Fe. Esto no se puede disfrazar con ningún número de inflación.
Che, el informe es de CEPA. Eso es como pedirle a Moyano que evalúe la reforma laboral. Datos oficiales sí, pero el relato es kirchnerista puro.
Los datos son de la SRT, que es un organismo del Estado nacional. Si no te gustan los números, discutí con Milei que los publica, no con CEPA que los analiza.
Trabajo en una metalúrgica de Rosario y lo vivo todos los días. Compañeros que se fueron y no los reponen, horas extras que desaparecieron, pedidos que cayeron. Esto no es un número en un paper, es la realidad de familias concretas.
Y sin embargo la inflación bajó del 25% mensual a menos del 3%. Algo hay que pagar para ordenar 20 años de desastre kirchnerista. El ajuste duele, nadie dijo que no.
Muy lindo el relato del ajuste necesario cuando el que pierde el trabajo es otro. Venite a explicarle eso al operario de 50 años que quedó en la calle.
Lo que me llama la atención es que la administración pública sumó 2.287 puestos. O sea, el Estado siguió creciendo mientras el sector privado se derrumbaba. ¿Eso es libertad económica o más de lo mismo?
Exacto Martín!! El Estado nunca ajusta, siempre ajusta el privado. Y después nos hablan de déficit cero jajaja
El crecimiento del empleo público en Santa Fe es provincial, no nacional. Pullaro tiene su propia política de contrataciones. No mezclen todo.
El agro creció un 8,6% en empleo. Eso habla de que cuando hay reglas claras y tipo de cambio razonable, el campo responde. Ojalá la industria pueda seguir ese camino.
El campo creció porque llovió bien y el precio de la soja acompañó. No le atribuyan al gobierno lo que hizo la naturaleza.
Lo más preocupante para mí es el transporte: 21% menos de empresas. Eso no se recupera de un día para el otro. Son estructuras que se desarman y no vuelven.
igual en 30 meses no podes juzgar una transformación estructural. Argentina estuvo 20 años destruyéndose, no se arregla en dos años y medio
Sí, pero los que perdieron el trabajo no pueden esperar 20 años a que la teoría funcione. Tienen hijos que comer hoy.
Dato clave que nadie menciona: esto mide empleo FORMAL. Si parte de esos trabajadores pasó a la informalidad, el impacto real es distinto. No mejor, pero distinto. Habría que cruzar con datos de INDEC sobre empleo total.