Los mercados le dieron el visto bueno al equipo económico. Tras el anuncio que encabezó el ministro Luis Caputo este lunes, los bonos en dólares de Argentina arrancaron la jornada con subas de hasta 0,6% y el riesgo país retrocedió cinco puntos para ubicarse en las 412 unidades, acumulando una baja de 3,3% en lo que va del mes.
El mensaje del equipo económico fue contundente: volver a financiarse en el mercado internacional de deuda es una opción, no una necesidad. El Gobierno dejó en claro que tiene cubiertos los vencimientos de este año y el próximo, lo que redujo la incertidumbre que venía presionando sobre los activos locales. Sin embargo, el secretario de Finanzas Federico Furiase dejó abierta la puerta a una eventual emisión internacional si las condiciones mejoran, en particular si el riesgo país converge a niveles compatibles con el crédito soberano argentino.
La señal es relevante porque, como señalaron desde PPI, el EMBI+ Argentina ronda los 412 puntos básicos mientras que el promedio de los países con calificación B- se ubica entre 70 y 100 puntos básicos por debajo. Hay margen para seguir comprimiendo, pero la brecha todavía es significativa. Argentina no está en condiciones de salir a los mercados a tasas razonables, y el Gobierno lo sabe.
El contexto internacional también ayudó. El índice que mide a los mercados emergentes saltó más de 3% pasado el mediodía, en una jornada festiva para estas economías. Con los mercados estadounidenses cerrados el viernes por el feriado del 4 de Julio, la rueda local había cerrado en verde pero sin que eso se trasladara a los precios de los bonos. El rebote de este lunes recogió ese saldo pendiente.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street se movieron con ganancias de hasta casi 6%, con el BBVA liderando las subas. En la plaza local, el índice Merval trepó casi 3% medido en dólares al contado con liquidación, recuperando terreno positivo en lo que va del mes. Según la consultora Outlier, el Merval había cerrado el viernes en US$ 2.033, recuperando la marca de los US$ 2.000 que había perforado a comienzos de semana.
El dato de fondo es que el Gobierno de Javier Milei lleva más de un año y medio demostrando que el equilibrio fiscal no es una consigna sino una política. Eso es lo que los mercados empiezan a internalizar. Cada punto que baja el riesgo país es un costo financiero que se evita, una señal de que la Argentina puede volver a ser un destino de inversión sin necesidad de mendigar crédito externo a tasas usurarias como en los peores años del kirchnerismo. El camino es largo, pero la dirección es la correcta.
Con información de: Clarín

Comentarios (14)
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Cada punto que baja el riesgo país es una victoria contra 20 años de kirchnerismo que nos dejaron en default y con la economía destruida. Que sigan así.
Che, 412 puntos sigue siendo altísimo. Los países serios están en 200 o menos. No me vengan a festejar esto como si fuera un logro histórico.
Venimos de 1900 puntos, amigo. Si no ves la diferencia es porque no querés verla.
Igual con 412 puntos no podemos salir a pedir plata afuera a tasas normales. Eso lo reconoce hasta el propio Furiase. Hay que ser honestos.
Me alegra que los mercados reaccionen bien, pero yo necesito que bajen los precios en el supermercado, no que suba el Merval. ¿Cuándo llega eso a los que laburamos?
Graciela, la inflación bajó de 25% mensual a menos del 3%. Eso ya llegó al supermercado, aunque duela reconocerlo.
Bajó la inflación pero los precios no bajaron, Tano. Hay diferencia entre que suban menos y que bajen. Igual te entiendo el punto.
Lo que dice el artículo sobre la brecha con países B- es clave. Todavía hay 70-100 puntos de margen para comprimir. Si el gobierno sostiene el superávit, eso va a seguir bajando. El mercado lo sabe.
El BBVA subiendo 6% en Wall Street... los bancos siempre ganan, con cualquier gobierno. Eso sí que no cambia nunca.
Caputo es el mismo que se endeudó a lo loco en el gobierno de Macri. Ahora resulta que es el salvador. La memoria de los argentinos es cortísima.
Eso es cierto, pero también es cierto que en esta gestión hay superávit fiscal por primera vez en décadas. Los resultados son los resultados, más allá del pasado.
El superávit lo hacen ajustando jubilados y recortando obra pública. Eso no es un logro, es un drama social.
Buenas noticias para el país. Ojalá esto se sostenga y podamos volver a tener acceso al crédito internacional a tasas razonables. Falta, pero vamos en la dirección correcta.
¿Y Rosario cuándo ve algo de todo esto? Acá la economía sigue complicada para el comercio chico.