La realidad golpea fuerte en los clubes de barrio de Rosario. Las familias ya no pueden pagar las cuotas y las instituciones deportivas se encuentran en una situación límite que amenaza con dejar a cientos de pibes sin su lugar de contención.
Según informó La Capital, los clubes rosarinos viven una nueva crisis por la caída del poder adquisitivo que impacta directamente en el pago de las cuotas societarias. Una situación que se repite cíclicamente pero que ahora tiene características más dramáticas.
¿Hasta cuándo van a resistir estas instituciones que son el corazón de los barrios? Los dirigentes no se cansan de repetirlo: necesitan ayuda estatal urgente para que los chicos sigan teniendo su espacio de formación y acompañamiento.
Los clubes de barrio no son solo lugares donde se practica deporte. Son centros de contención social donde miles de niños, niñas y adolescentes encuentran un refugio seguro, valores y la posibilidad de crecer alejados de la calle. Pero esa función social parece no tener precio para quienes manejan las políticas públicas.
La ecuación es simple y cruel: menos ingresos por cuotas significa menos recursos para mantener las instalaciones, pagar entrenadores y sostener las actividades. El resultado es previsible: clubes que cierran, profesores que se van y pibes que quedan sin su lugar.
En una ciudad como Rosario, donde el deporte barrial es tradición y necesidad, esta crisis no puede pasar desapercibida. Los clubes no piden limosna, reclaman reconocimiento por la función social que cumplen y apoyo concreto para seguir siendo ese refugio que tanto necesitan los barrios.
La pregunta que flota en el aire es si las autoridades van a esperar a que los clubes cierren definitivamente para darse cuenta del daño irreparable que eso significa para la comunidad rosarina.

Comentarios (11)
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Mi hijo va al club del barrio hace 3 años y es lo mejor que le pasó. Pero la cuota se nos está haciendo imposible de pagar. Es una bronca bárbara porque sabés que es necesario para los pibes.
Los clubes de barrio son más importantes que cualquier obra faraónica. Ahí se forman los pibes, se los saca de la calle. Pero claro, no da votos ayudarlos.
Yo fui presidente de un club 10 años. Es imposible mantenerlos solo con cuotas. El Estado tiene que entender que cumplimos una función social clave.
@Marcelo Gutierrez Exacto! Los clubes hacen el trabajo que debería hacer el Estado. Merecen apoyo, no abandono.
En mi barrio el club cerró el año pasado. Los pibes ahora están en la esquina todo el día. Después se quejan de la inseguridad...
@El Pipa Lo mismo pasó en mi zona. El club era el corazón del barrio y ahora es un baldío. Una tristeza.
Es un círculo vicioso: las familias no pueden pagar, los clubes cierran, los chicos van a la calle. Y después nos preguntamos por qué hay tantos problemas sociales.
Hay que ser realistas, si las familias no pueden pagar es porque la situación económica está muy jodida. No es culpa de nadie en particular.
@Diego Claro que es culpa de alguien! De los que manejan la economía como el orto y no entienden que los clubes son esenciales.
Mi nieta va a natación en el club del barrio. Es lo único que la mantiene ocupada y feliz. Ojalá encuentren una solución porque es fundamental para los chicos.
Los clubes de barrio son patrimonio de Rosario. Hay que defenderlos como sea. Sin ellos, los barrios se mueren.