Hay jugadores que necesitan cruzar una frontera para que su país los empiece a ver. Valentín Merentiel es uno de esos casos, y hoy es tendencia en toda Argentina porque lo que está haciendo en Flamengo ya no se puede ignorar.
El delantero de 26 años, nacido en Córdoba pero formado futbolísticamente en el ascenso argentino, encontró en Brasil la vitrina que el fútbol local nunca le ofreció. Con el Mengão, uno de los clubes más grandes de América, Merentiel viene acumulando actuaciones que lo pusieron en el radar de los hinchas, los periodistas y los cazatalentos. No es casualidad que su nombre explote en las búsquedas: cuando un argentino brilla afuera, el país entero se despierta.
En Rosario, ciudad que respira fútbol por todos los poros, el fenómeno Merentiel genera una mezcla de orgullo y bronca contenida. Orgullo porque es un pibe argentino comiendo el mundo. Bronca porque la pregunta que circula en los bares del Bajo, en las peñas de Arroyito y en las charlas de vestuario es siempre la misma: ¿por qué ningún grande de acá lo fue a buscar a tiempo?
La historia de Merentiel es la historia de muchos jugadores que el fútbol argentino dejó pasar. Pasó por Gimnasia La Plata, tuvo un paso por el exterior, y cuando llegó a Flamengo algo hizo clic. La estructura, el nivel competitivo, la exigencia diaria: todo lo potenció. Hoy es un delantero que combina movilidad, definición y presión alta, exactamente el perfil que cualquier entrenador moderno necesita.
¿Cuántos Merentiel habrá dando vueltas por el ascenso argentino esperando que alguien los vea? La pregunta no es retórica: es una denuncia silenciosa al sistema de scouting del fútbol local, que muchas veces prefiere la figura conocida al diamante en bruto.
A nivel nacional, el nombre del cordobés acumula más de 200 búsquedas en Google Argentina en las últimas horas, señal de que la gente quiere saber más: quién es, de dónde viene, cuánto vale, si puede llegar a la Selección. Todas preguntas legítimas para un jugador que está en uno de los momentos más altos de su carrera.
En el Estadio Maracaná lo cantan. En Argentina recién lo estamos descubriendo. Y en Rosario, como siempre, el debate futbolero no tarda en prenderse: algunos dicen que Central o Newell's deberían haber apostado por perfiles así antes de que se los lleve el mercado brasileño. Otros simplemente disfrutan de verlo jugar y se preguntan si Scaloni ya lo tiene en el radar.
Merentiel no necesita que nadie lo defienda. Sus goles hablan solos. Pero su historia sí merece ser contada, porque detrás de cada tendencia hay un tipo que laburó en silencio hasta que el mundo giró a mirarlo.
Comentarios (4)
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Este pibe es un fenómeno. Y encima lo tuvimos cerca y no lo vimos. Típico del fútbol argentino, che.
Lo vi jugar un partido con Flamengo y es un bicho. Ojalá Scaloni lo llame antes de que Brasil lo naturalice jaja.
En Rosario siempre decimos lo mismo y nunca cambia nada. Central y Newell's tienen que mejorar el scouting urgente.
Que orgullo igual verlo brillar. Argentino puro comiendo el mundo. Vamos Meren!