Una vez más, Córdoba está en boca de todos. La provincia que históricamente se presenta como un actor político clave en el tablero nacional vuelve a ser tendencia en Google Argentina, y desde Rosario no somos ajenos a lo que pasa del otro lado de la frontera provincial. Porque lo que se cocina en Córdoba, tarde o temprano, nos salpica a todos.
Hay que entender algo fundamental: Córdoba no es solo una provincia más. Es un territorio que durante años funcionó como fiel de la balanza en elecciones nacionales, que tiene su propio juego político con el peronismo y el radicalismo, y que hoy vive tensiones internas propias de un país que está siendo sometido a un ajuste brutal por parte del gobierno de Milei. Los trabajadores cordobeses, igual que los rosarinos, están sintiendo el golpe en el bolsillo.
Desde el movimiento obrero de nuestra ciudad, se sigue con mucha atención lo que ocurre en las organizaciones sindicales cordobesas, especialmente en el sector industrial y en los gremios docentes. Las paritarias que se discuten allá marcan un termómetro de lo que puede venir acá. Y cuando Córdoba se mueve, Santa Fe escucha. Así de simple.
Lo que no podemos perder de vista es el contexto: estamos en un año donde el ajuste nacional está pegando duro en las provincias. Los fondos coparticipables que el gobierno de La Libertad Avanza retacea, las obras públicas paralizadas, los jubilados con haberes que no alcanzan ni para el mes. Eso no es un problema solo cordobés ni solo santafesino: es un problema de todo el pueblo argentino que labura y que no llega a fin de mes.
En Rosario, muchos vecinos y vecinas tienen familia en Córdoba, vínculos comerciales, relaciones laborales. La ruta nacional que une ambas ciudades es un corredor económico vital. Cuando Córdoba estornuda, Rosario siente el frío. Por eso este tema no es menor ni lejano: nos toca de cerca, en la economía regional, en el transporte, en el intercambio cultural y productivo.
Desde esta columna siempre lo decimos: el pueblo organizado es el único que puede torcer el brazo a los que quieren ajustar sobre los que menos tienen. Córdoba tiene una historia de lucha que lo demuestra, desde el Cordobazo hasta hoy. Y Rosario también tiene la suya. Ojalá esa historia común nos sirva para encontrar los caminos de resistencia que este momento exige.
El tema sigue siendo tendencia a nivel nacional y desde Ultimo Momento Noticias 24 vamos a seguir de cerca los desarrollos. Porque informar bien es también una forma de defender al pueblo.
Comentarios (3)
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Tengo familia en Córdoba y me cuentan que está todo muy difícil. Lo mismo que acá en Rosario. El ajuste de Milei no distingue provincias, nos aplasta a todos por igual.
Buen artículo Hugo. Córdoba siempre fue un termómetro del país. Ojalá los trabajadores de allá y de acá nos unamos más, porque solos no vamos a ningún lado.
Todo lo que pasa en Córdoba nos afecta acá. La ruta, el comercio, los camioneros... somos una sola región aunque nos dividan en provincias.