Este viernes por la tarde, una marcha contra el presidente Javier Milei recorrió el centro de Rosario en el marco del 142º aniversario de la Bolsa de Comercio, donde el mandatario participó del acto conmemorativo. Lo que nadie esperaba fue el contraste radical con los operativos de seguridad de los dos años anteriores: casi sin vallas, sin Policía provincial y con una presencia federal que quedó expuesta de manera improvisada frente a los manifestantes.
La columna partió desde la esquina de Corrientes y San Luis, encabezada por trabajadores de la marina mercante nucleados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (Catt), que mantienen un conflicto abierto con el gobierno nacional por las políticas de desregulación del sector. Cánticos, pirotecnia y banderas marcaron el tono desde el inicio.
Los organizadores anticipaban, por experiencia propia, que avanzarían apenas 100 metros antes de toparse con un vallado infranqueable sobre calle Rioja, a una cuadra de la sede de la Bolsa. Sin embargo, al llegar a esa esquina encontraron algo inusual: solo dos vallas amarillas de las que se usan en la calle recreativa, un móvil de la Secretaría de Control municipal y tres policías. Nada más.
En 2024 y 2025, cuando Milei también asistió al aniversario de la entidad empresaria —siendo la Bolsa de Comercio de Rosario la única institución a la que el presidente concurrió en sus tres años de gestión, algo que no ocurrió ni siquiera con el Día de la Bandera en el Monumento—, el operativo fue completamente diferente: agentes de la Policía provincial, móviles de fuerzas federales y un despliegue que impedía cualquier acercamiento. Esta vez, ese esquema brilló por su ausencia.
Los manifestantes avanzaron por Corrientes hacia Córdoba y encontraron una línea de vallas sin ningún agente custodiándolas. Las abrieron sin que nadie interviniera. Metros más adelante, sobre la esquina de la peatonal, apareció la primera línea real de contención: una hilera de prefectos con escudos, visiblemente nerviosos, sin vallas que los separaran de la columna. La situación fue descripta por quienes la vivieron como «muy extraña y peligrosa».
Lo más llamativo fue un camión estacionado frente a los agentes, cargado de vallas que nunca se desplegaron. El prefecto que aparentaba estar a cargo no respondió las consultas periodísticas. Las preguntas sobre qué ocurrió con el operativo, dónde estaba la Policía provincial y por qué no se colocaron las vallas quedaron sin respuesta oficial.
Los referentes de las organizaciones presentes ofrecieron sus propias lecturas. Edgardo Arrieta, de la Catt, Eduardo Delmonte, de la Corrientes Clasista y Combativa (CCC), y Eduardo Toniolli, del Movimiento Evita, oscilaron entre dos hipótesis: «se durmieron y no armaron el vallado» o una zona liberada deliberada cuyo propósito tampoco quedó claro.
El acto que declaró a Milei «persona no grata» no fue multitudinario: dos cuadras nutridas, con los obreros marítimos aportando volumen y ruido en el frente. Desde balcones céntricos, algunos vecinos aplaudieron la protesta; otros, sin dar la cara, insultaron desde arriba. En el medio, volaron objetos hacia los uniformados —posiblemente encendedores y restos de petardos—, lo que provocó que los prefectos cerraran filas con los escudos largos pegados entre sí, sumando refuerzos de Gendarmería hasta cubrir el ancho de la calle.
Un grupo de mujeres con pecheras amarillas de la CCC Rosario formó un cordón para evitar el choque directo. «Ey, no tiren cosas», gritó una de ellas. La marcha buscó autoorganizarse para evitar incidentes, aunque la tensión se reavivó en varios momentos. Las bombas de estruendo llegaron hasta la fachada de la Bolsa de Comercio mientras adentro continuaba el acto oficial.
El episodio deja más preguntas que respuestas: si el operativo fue un error de coordinación o una decisión política, quién lo ordenó y con qué objetivo. En un gobierno que hace de la eficiencia y el orden sus banderas, la imagen de un camión lleno de vallas sin usar frente a una columna de manifestantes resulta, cuanto menos, difícil de explicar.

Comentarios (15)
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Zona liberada clarísima. Alguien tomó la decisión de no poner las vallas para que la marcha llegara hasta la Bolsa. La pregunta es quién y por qué. Esto no fue un error.
O se durmieron, o fue intencional. En cualquiera de los dos casos es un papelón del operativo de seguridad. Un camión lleno de vallas sin usar... increíble.
Menos mal que las chicas de la CCC pusieron el cuerpo para evitar el choque. Si no, esto terminaba muy mal. Mérito de ellas, no del operativo.
Che, pero tampoco fue una marcha multitudinaria. Dos cuadras. En 2024 eran muchas más. El kirchnerismo ya no convoca lo que convocaba.
¿Y? Dos cuadras de trabajadores reclamando por sus derechos valen más que mil cuadras de militantes rentados.
Jaja sí claro, 'trabajadores'. Los de la CCC son todos punteros políticos disfrazados de obreros. No me vengas con ese cuento.
Milei va todos los años a la Bolsa de Comercio y nunca fue al Monumento el Día de la Bandera. Eso dice todo sobre a quién le rinde cuentas este gobierno.
Y bueno, la Bolsa de Comercio mueve la economía del país. Que el presidente vaya tiene todo el sentido. ¿Qué tiene de malo?
No tiene nada de malo ir a la Bolsa. Lo que tiene de malo es que el símbolo nacional de Rosario no le merece ni una visita en tres años. Es una cuestión de prioridades.
Lo del camión con las vallas sin descargar es lo más raro de todo. Alguien tomó esa decisión. No fue un olvido, fue una orden.
menos mal q no hubo heridos, estuvo muy al limite todo eso. prefectos sin vallas frente a la gente es una bomba de tiempo
Declararle 'persona no grata' a Milei en Rosario no tiene ningún efecto práctico. Es puro teatro político. Con esa energía podrían hacer algo útil.
Igual hay que reconocer que las mujeres de la CCC bancaron bien la parada. Pusieron el cuerpo para que no se descontrolara. Respeto.
Lo que me llama la atención es que el prefecto a cargo no supo explicar nada. ¿Cómo puede ser que el responsable del operativo no sepa qué pasó con las vallas? Alguien miente.