Las veredas de Rosario tienen un problema viejo y conocido: las motos estacionadas donde no deben. Ahora, el Concejo Municipal dio un paso concreto para atacar al menos una parte del asunto.
La semana pasada, el cuerpo legislativo local aprobó una ordenanza que habilita la creación de boxes temporales de estacionamiento para motovehículos sobre la calzada, específicamente frente a obras en construcción. La medida apunta directamente a los trabajadores de la construcción que llegan en moto a sus lugares de trabajo y, ante la falta de espacio habilitado, terminan dejando sus vehículos sobre la vereda, bloqueando el paso de peatones.
El problema no es menor. En una ciudad donde el parque de motovehículos creció de manera sostenida en la última década, la disputa entre motos y peatones por el espacio en las veredas se convirtió en una fuente constante de conflicto. Los vecinos se quejan, los trabajadores dicen que no tienen alternativa, y la solución siempre quedó postergada. Esta ordenanza no resuelve todo, pero pone un marco legal donde antes no había nada.
¿Cómo funciona el sistema? Los boxes temporales se instalarán sobre la calzada, frente al frente de la obra, durante el período que dure la construcción. De esa manera, los trabajadores tienen un lugar específico y habilitado para dejar sus motos sin invadir la vereda. Una vez terminada la obra, el espacio se libera y la calle vuelve a su estado normal.
La lógica es simple y, hay que reconocerlo, bastante razonable. La construcción es uno de los sectores que más creció en Rosario en los últimos años, con decenas de obras activas en simultáneo en barrios como Pichincha, Echesortu, Alberdi y el macrocentro. Cada obra concentra a varios trabajadores que, en su mayoría, se movilizan en moto porque es el medio más práctico y económico para cruzar la ciudad. El resultado era predecible: motos en las veredas, vecinos enojados, y ninguna solución a la vista.
La ordenanza busca cambiar esa ecuación. No con multas ni con represión, sino con infraestructura: darle al trabajador un lugar donde estacionar para que no tenga que elegir entre llegar a trabajar y respetar el espacio del peatón.
Ahora bien, el éxito de la medida depende de algo que en Rosario suele fallar: la implementación. ¿Quién controla que los boxes se instalen? ¿Quién verifica que se usen correctamente? ¿Hay sanciones para las obras que no cumplan? Son preguntas que la ordenanza, al menos en lo que trascendió, todavía no responde del todo. El Concejo aprobó el marco; el Ejecutivo municipal tendrá que demostrar que puede ejecutarlo.
Lo que sí queda claro es que la medida reconoce una realidad que durante años se ignoró: los trabajadores de la construcción son parte del paisaje urbano de Rosario, se mueven en moto, y necesitan un lugar donde dejarlas. Ignorar eso no hizo que el problema desapareciera. Quizás darle una solución concreta sí lo haga.

Comentarios (13)
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Por fin algo concreto. Vivo en Alberdi y hay una obra en la esquina de mi casa hace ocho meses. Las veredas están llenas de motos todos los días y con un nene en cochecito es imposible pasar. Ojalá esto funcione de verdad.
Aprobaron la ordenanza, bien. Ahora a ver quién la hace cumplir. En Rosario aprueban cosas y después nadie controla nada. Lo de siempre.
Entiendo el escepticismo, pero algo es algo. Si no empezamos por algún lado nunca cambia nada.
Sí, pero llevamos 20 años 'empezando por algún lado' y las veredas siguen igual. No me vengas con eso.
Soy albañil y me parece bien. Nosotros tampoco queremos dejar las motos en la vereda, pero no hay donde ponerlas. Si nos dan un lugar, lo usamos. El problema es que nadie nos preguntó nunca.
Che, ¿y los que estacionan en la vereda aunque no haya obra? Eso no lo resuelve nadie. En mi cuadra no hay ninguna construcción y hay motos en la vereda igual.
Eso es otro problema, no mezclemos. Esta ordenanza es para obras en construcción específicamente. Algo es algo.
Medida razonable. Lo que falta es que el municipio reglamente rápido y no tarde dos años en hacerlo operativo como pasa siempre con estas cosas.
Menos mal. Trabajo en el centro y todos los días tengo que esquivar motos en la vereda para llegar a la parada del colectivo. Ya era hora.
Igual los boxes van a durar dos semanas antes de que alguien los robe o los rompa. Conocemos el paño.
Soy arquitecta y trabajo en obras. La realidad es que los constructores tampoco tienen dónde indicarles a los trabajadores que estacionen. Esto le da un marco legal a algo que antes era tierra de nadie. Bien por el Concejo.
Ojo que esto también saca un carril o espacios de estacionamiento para autos. No todo es ganancia.
Es temporal y frente a obras donde de todas formas ya hay vallado y se pierde espacio. No es tan dramático como lo pintás.