Lo que comenzó como un ataque a balazos en agosto terminó, semanas después, con una segunda muerte en el hospital.
Este jueves por la mañana falleció un joven de 26 años que había resultado herido en un atentado ocurrido el 17 de agosto en la zona oeste de Rosario. En ese mismo hecho, también había muerto otro joven de 24 años.
La segunda víctima, identificada como Erik Z., permanecía en cuidados intensivos del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde había ingresado el mismo día del ataque con una herida de arma de fuego en el pecho.
Falleció este jueves como consecuencia de las lesiones sufridas. La demora entre el disparo y la muerte dejó al descubierto la gravedad del ataque y la fragilidad de una vida que, durante semanas, quedó a merced de la evolución clínica.
El ataque había ocurrido el 17 de agosto, cerca de las 17, en inmediaciones de 27 de Febrero al 7800, casi Colombres, a pocos metros del Complejo Penitenciario de la zona oeste.
En ese momento, además de Erik Z., otro joven de 24 años había sido baleado. Fue trasladado al Policlínico San Martín con múltiples heridas de arma de fuego y los médicos constataron su fallecimiento poco después.
De acuerdo con los datos aportados por vecinos el día del ataque, se escucharon disparos y, al salir, se encontraron con un hombre que había quedado tendido en el interior de un pasillo. En principio, tres hombres habrían sido registrados por cámaras de videovigilancia mientras se alejaban del lugar.
El dato no es menor: la segunda muerte se produjo semanas después del ataque, cuando la primera muerte ya había ocurrido. En estos casos, el tiempo no borra la escena: la deja en investigación y en la memoria de los vecinos.
La cercanía con el Complejo Penitenciario de la zona oeste vuelve a poner en el mapa un sector donde la violencia armada ya dejó una marca profunda. No se trata de un hecho aislado: el ataque dejó dos víctimas fatales y una investigación que ahora deberá ordenar los testimonios y las cámaras.
¿Qué pasó exactamente en ese pasillo? ¿Quiénes eran los tres hombres que se alejaron del lugar? ¿Por qué uno de los heridos sobrevivió semanas y el otro no? Las preguntas son las que ahora tiene que responder la Fiscalía de turno, con el apoyo de la Policía de Investigaciones.
Mientras tanto, la familia de Erik Z. y la de la otra víctima deberán enfrentar una pérdida que no se resolvió en una sola escena. La herida de arma de fuego en el pecho que lo dejó en cuidados intensivos terminó, semanas después, en una segunda muerte que vuelve a encender la causa.
Por razones de jurisdicción intervino la Comisaría 32ª, mientras que la investigación quedó a cargo de la Policía de Investigaciones y la Fiscalía de turno. Ahora, la causa deberá reconstruir quiénes dispararon, por qué y con qué intención.

Comentarios (10)
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Me duele que la segunda muerte haya llegado semanas después. Uno ya se acostumbra a la noticia y después vuelve a doler.
Que haya pasado cerca del Complejo Penitenciario no es un dato menor. La zona oeste lleva tiempo pagando un precio muy alto.
¿Y los tres tipos que se fueron? Espero que las cámaras no queden en el olvido.
Las cámaras a veces no alcanzan, pero si la PI y la Fiscalía trabajan bien, se puede armar el cuadro.
No me vengás con optimismo. Ya se vio en otros casos que después no pasa nada.
Erik Z. tenía 26 años. No es un número, es una vida. Me parece que la nota lo deja claro.
Ojalá que la familia tenga respuestas. Lo de la herida en el pecho y los cuidados intensivos es terrible.
Me quedo con que los vecinos escucharon disparos y encontraron a un hombre en el pasillo. Eso habla del impacto en la cuadra.
Que la zona oeste vuelva a estar en los titulares no es buena señal. Hay que pedir más presencia y resultados.