La bronca que se movilizó el sábado en Plaza de Mayo no se quedó en la calle: el domingo, Myriam Bregman la llevó al Club Sportivo América de Rosario.
La diputada nacional y referente del PTS y el Frente de Izquierda habló ante militantes y dirigentes después de la Marcha de la Bronca.
El mensaje fue directo: «Hicimos oír la bronca que crece desde abajo», sostuvo. Y completó: «Ahora tenemos que organizarla para terminar con la miseria y la entrega».
Para Bregman, la pelea no es solo contra Javier Milei, sino contra «los que están detrás y manejan los hilos», es decir, el poder económico.
La dirigente definió el plan económico de la administración de Milei como «ajuste, saqueo y represión» y advirtió que el descontento no puede quedar en las movilizaciones. «La bronca no debe ser para quedarse en casa, rumiando solos», afirmó.
Vinculó la crisis con pobreza, narcotráfico y «pibes con hambre», y cargó contra empresarios a los que acusó de corrupción.
En ese marco, afirmó: «Vamos a dar la pelea en todos los terrenos» y sostuvo que «hay que derrotar a Milei y a los que están detrás y manejan los hilos, al poder económico».
En un contexto de desgaste y descontento, el discurso busca pasar de la movilización a la organización. No es un salto menor.
La pregunta que queda flotando en el aire es simple: ¿la bronca se va a convertir en organización política o se va a diluir en el ruido de la semana?
Uno de los puntos más fuertes de su discurso fue la advertencia sobre «un mileismo sin Milei». Según su planteo, ese escenario podría aparecer con sectores de la derecha o un peronismo moderado.
Mencionó a Patricia Bullrich y a Maximiliano Pullaro, además de un sector del peronismo que, según dijo, no modificaría las conquistas de las clases dominantes.
Ante esa alternativa, Bregman reivindicó un programa propio: «La izquierda tiene un programa y una estrategia para sacar al país de esta situación de atraso y dependencia».
La diputada planteó una disyuntiva: «adaptarnos, bajar la cabeza y buscar sólo lo posible» o «jugarnos a desatar una nueva fuerza histórica» para terminar con «desastre y destrucción».
También dejó en claro que su espacio no va a definir la estrategia solo con encuestas ni estudios de imagen. «Nosotros no dormimos en los laureles ni en las encuestas o los estudios de imagen», remarcó.
El acto en Rosario contó con dirigentes locales: Franco Casasola, Irene Gamboa, Octavio Crivaro, Selena Grimalt y Fabricio Rodríguez, de Villa Constitución.
Según informaron desde el sector, los comités vinculados a Bregman ya suman alrededor de 200 en todo el país. En Santa Fe, impulsan reuniones con sindicatos, organizaciones sociales y vecinales.

Comentarios (10)
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Me parece bien que Bregman no se quede en la bronca y busque organización. En Rosario se nota el descontento, pero hay que canalizarlo.
Bancá la intención, pero los comités de 200 no alcanzan si no hay plan concreto. ¿Qué van a hacer con el ajuste?
Al menos no se quedan en la movida de un día. En Santa Fe están juntando sindicatos y vecinales, eso no es poca cosa.
Milei sin Milei? Suena a que el ajuste va a seguir con otra cara. Ojo con Pullaro y Bullrich, no son la solución.
En el sur de Rosario se ve la pobreza y el narcotráfico, no es solo discurso. Que vayan a los barrios a organizar.
Bregman habla de pibes con hambre y después no dice cómo. Falta plan, no solo bronca.
No tiene que dar el plan completo en un acto, pero al menos está marcando el problema. En Rosario se siente la bronca.
Me gustó que no se confíe en encuestas. La bronca hay que organizarla, sí.
Otro acto más. En Rosario lo que falta es trabajo y seguridad, no discursos de izquierda.