El reloj electoral corre y la Casa Rosada se encuentra ante una realidad que pocos en el oficialismo se animan a decir en voz alta: hoy no están los votos para eliminar las PASO. La certeza, que circula en los pasillos del poder nacional, no implica que el Gobierno haya tirado la toalla, pero sí obliga a replantear la estrategia de cara a los plazos que la propia Justicia Electoral marcó como límite para avanzar en cualquier reforma del sistema.
Esta semana, el oficialismo reabrirá la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado para retomar el debate. Las opciones que se manejan son dos: repetir la fórmula de la suspensión por única vez —el camino de menor resistencia política— o aceptar la propuesta de algunos aliados de mantener las primarias pero quitándoles su carácter obligatorio. Ninguna de las dos satisface plenamente al ala dura del Gobierno, pero ambas son preferibles al fracaso total.
Lo que llama la atención en este escenario es la actitud del propio Javier Milei. Según quienes lo frecuentan, el Presidente no pierde el sueño por este tema. Convencido de que será reelecto y de que los argentinos terminarán ratificando el rumbo económico, Milei encuadra la disputa política en términos casi filosóficos: "futuro versus pasado", y en esa grieta se ve a sí mismo como la única representación posible del porvenir. Tampoco lo perturbó el regreso de Mauricio Macri con su campaña del "próximo paso", ni la visita del empresario de medios Daniel Hadad, quien le comunicó en persona que no descartaba competir en la presidencial.
Muy diferente es la lectura de Karina Milei. La secretaria general de la Presidencia y principal arquitecta política del espacio libertario le otorga al tema una importancia estratégica de primer orden. Le preocupan Macri, Hadad, el banquero Jorge Brito y cualquier dirigente que pueda articular un mensaje moderno —respeto a la propiedad privada, equilibrio fiscal, combate a la inflación— sin anclaje en el peronismo. Su diagnóstico es claro: cualquiera de ellos podría llevarse votos potenciales del líder libertario, y las primarias alientan ese tipo de aventuras electorales.
Pero la preocupación de Karina va más allá del flanco propio. Sus asesores sostienen que la eliminación de las PASO le quitaría al peronismo su principal herramienta de unidad interna. La lógica es que sin primarias, la disputa entre Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y Axel Kicillof no tendría mecanismo institucional para resolverse, lo que partiría en dos al espacio y representaría el golpe de nocaut que necesita Milei para 2027. En ese marco, la secretaria decidió involucrarse personalmente y transformar el debate legislativo en una prueba de lealtad para los aliados del oficialismo.
El argumento público del Gobierno se centra en el ahorro de 250 millones de dólares que implicaría suprimir las primarias. Sin embargo, dentro del propio oficialismo no todos comparten el entusiasmo. Hay voces que señalan que las PASO pueden funcionar como señal de alarma temprana —como ocurrió en la provincia de Santa Fe el año pasado— y que su eliminación no garantiza la implosión del kirchnerismo. Por eso, algunos no rezongan demasiado ante el bloqueo opositor.
En cuanto a los números, los estrategas que rodean a Karina se apoyan en mediciones como la de DC Consultores, que sitúa a La Libertad Avanza con una intención de voto del 43,7% frente al 26,1% del kirchnerismo. Esos datos contrastan con la mayoría de las encuestas, que registran una caída marcada en la imagen presidencial. La brecha entre ambas lecturas refleja, en el fondo, la tensión interna de un Gobierno que navega entre la convicción ideológica y la aritmética legislativa.
Desde la perspectiva santafesina, el debate no es menor. Santa Fe tiene una larga tradición de primarias que ordenaron su vida política interna —el socialismo, el radicalismo y el PRO las usaron para dirimir candidaturas con resultados disímiles— y cualquier cambio en las reglas del juego nacional impacta directamente en cómo se construyen las listas provinciales. La gestión de Maximiliano Pullaro observa el proceso con atención, consciente de que el mapa electoral de 2027 se está dibujando ahora mismo en los pasillos del Senado.

Comentarios (13)
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Karina es la que realmente maneja todo. El hermano pone la cara pero ella mueve las piezas. Y acá queda claro: le importa más romper al peronismo que ahorrar plata.
Che, y los 250 palos verdes que se ahorrarían? No es poca plata. Igual no me creo que sea solo por eso.
250 millones de dólares de ahorro suena lindo pero si después gastan el doble en subsidios a empresas amigas, no me cierra el argumento.
Acá en Santa Fe las PASO sirvieron para ordenar la interna del radicalismo y el socialismo durante años. Sacarlas es un error estratégico para las provincias, más allá de lo que le convenga a Milei.
Totalmente de acuerdo. Pullaro mismo se benefició de un sistema que permite que la gente elija. No podemos dejar que la política nacional nos borre esa herramienta.
Jajaja el kirchnerismo rezando para que no les saquen las PASO porque sin eso Cristina y Kicillof se matan entre ellos. La verdad que da risa.
No entiendo por qué Milei no se preocupa si sus propias encuestas muestran caída. O está muy seguro o le están mintiendo los que lo rodean.
Le están mintiendo, claramente. Eso pasa siempre con los presidentes, les dicen lo que quieren escuchar.
DC Consultores dando 43% para LLA... esa consultora le da siempre los números más lindos al gobierno. Hay que ver qué dicen las otras.
Exacto. Cuando una sola consultora te da números muy distintos al resto, algo huele mal. Igual el 26% del kirchnerismo si es real es un derrumbe histórico para ellos.
Lo que me preocupa es que mientras discuten esto, la obra pública en Santa Fe sigue frenada y la coparticipación sigue siendo un chiste. Pero bueno, hablemos de las PASO.
Hadad candidato a presidente sería el circo más grande de la historia argentina. Aunque con Milei ya en el poder, uno ya no descarta nada.
Que Macri vuelva a intentarlo me parece bien, al menos tiene experiencia de gestión. Pero si Karina lo ve como enemigo, ya sabemos cómo termina eso.