Tres días, miles de asistentes y una agenda que desborda los límites del campo tradicional. La 34ª edición del Congreso Aapresid se realizó los días 4, 5 y 6 de agosto en el Salón Metropolitano de Rosario y volvió a confirmar que el sector agropecuario argentino tiene mucho más para mostrar que tractores y semillas. El verdadero debate, cada vez más, pasa por los datos, la ciencia y la tecnología que permiten tomar mejores decisiones productivas.
El encuentro reunió a productores, científicos, empresarios, emprendedores y especialistas de distintos puntos del país bajo el lema «Nuestro suelo, nuestra voz», una definición que no es casual: la salud del suelo fue el eje vertebrador de toda la agenda, el punto de partida desde el cual se ramificaron el resto de los debates.
Carolina Meiller, directora de Prospectiva de Aapresid, explicó que la entidad busca discutir «lo que pasa tranqueras hacia adentro» y cómo producir mejor, pero siempre en un contexto que incluye políticas públicas, desafíos internacionales y gestión empresarial. «Este año incorporamos ejes relacionados a la cuestión empresarial, pero siempre tratamos de tener como eje la salud del suelo», señaló en diálogo exclusivo con El Ciudadano.
La agenda del congreso estuvo organizada en nueve ejes temáticos: Aprender Produciendo, Desafíos Globales, Gestión Empresarial, Innovación y Agtech, Manejo de Cultivos, Manejo de Plagas, Salud del Suelo, Sistemas Integrados y Perspectivas Sociopolíticas. Un formato multitemático con salas funcionando en simultáneo que lo distingue de una feria comercial convencional y lo posiciona como un espacio de conocimiento con proyección regional.
Dentro de ese abanico, la innovación tecnológica ocupó un lugar cada vez más protagónico. Agricultura de precisión, análisis de datos, herramientas digitales y desarrollos Agtech forman parte de una transformación que está modificando la manera en que se toman decisiones en el campo argentino, un sector que históricamente fue motor de divisas y que hoy busca también ser referente en eficiencia y sustentabilidad.
María Augusta González, integrante de la comisión directiva de Aapresid, fue contundente al respecto: «Nuestra misión es promover sistemas de producción sustentables a través de la ciencia, la tecnología y el trabajo en red». Para González, la tecnología ya no puede ser pensada como un complemento sino como un componente central de la actividad. «La incorporación de la tecnología es vital acá porque nos permite no solo medir mejor lo que hacemos, sino también ser mucho más eficientes, no solo en las cantidades productivas sino también en la utilización de insumos», afirmó.
Ese punto es clave: el paradigma ya no es solamente producir más, sino producir mejor. Usar con mayor precisión semillas, fertilizantes, agroquímicos, agua y combustible implica menores costos, menor impacto ambiental y mayor rentabilidad. Una ecuación que, en un contexto de presión fiscal elevada y costos en dólares, resulta determinante para la viabilidad de las explotaciones agropecuarias.
González destacó además que uno de los objetivos centrales del Congreso es mostrar de manera concreta cómo esas herramientas pueden integrarse a la actividad cotidiana. «La gente viene acá a ver de qué se trata esa incorporación de la innovación tecnológica y cómo se utiliza», sostuvo. En ese sentido, Aapresid funciona como un puente entre el desarrollo científico y la aplicación práctica en el lote.
Con más de tres décadas de historia, Aapresid —Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa— nació en Rosario a fines de los años '80 como respuesta a la degradación del suelo y se convirtió en una de las organizaciones agropecuarias más influyentes del país. Su congreso anual es hoy una referencia no solo para el productor pampeano sino para actores del sector en toda América Latina. Que Rosario sea la sede permanente del evento no es un dato menor: la ciudad es el corazón del complejo agroexportador más importante de la región, con el puerto fluvial de mayor volumen de granos del mundo.
En un año donde el campo argentino atraviesa una recuperación productiva tras las sequías de los ciclos anteriores, el congreso llegó con un mensaje claro: la tecnología y la ciencia son la mejor inversión que puede hacer el sector para garantizar su competitividad de largo plazo, independientemente de las variables macroeconómicas que escapan al control del productor.

Comentarios (14)
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Muy buena cobertura. Estuve los tres días y la verdad que el nivel de las charlas sobre agtech fue impresionante. Argentina tiene un potencial enorme en este sector si el Estado no lo aplasta con impuestos y regulaciones absurdas.
Me alegra que Rosario siga siendo sede de este tipo de eventos. El campo es el motor de la economía argentina y eventos como este demuestran que hay gente seria trabajando para mejorar.
Todo muy lindo lo de la tecnología y la innovación, pero el pequeño productor no llega a fin de mes. ¿Para quién es todo esto? ¿Para los pooles de siembra y los grandes grupos?
Eso que decís es un mito, amigo. La siembra directa la empezaron productores medianos que querían cuidar el suelo y bajar costos. Hoy la tecnología de precisión la usa cada vez más gente, no solo los grandes.
Sí, claro, contame otro cuento. El acceso al crédito, los insumos dolarizados y la presión impositiva hacen que el pequeño productor no pueda invertir en nada. Eso no lo discuten en ninguna sala del congreso.
¿Alguien sabe si el año que viene vuelve a ser en Rosario? Mi marido quiere ir y no pudo esta vez por trabajo.
Siempre es en Rosario, es la sede histórica. Fijate en la web de Aapresid que ya suelen anunciar las fechas del año siguiente antes de terminar el congreso.
Lo que más me gustó de esta edición fue el eje de Perspectivas Sociopolíticas. Por fin el campo empieza a entender que no puede estar ajeno al debate político si quiere defender sus intereses.
¿Y cuándo van a hablar de los agroquímicos que contaminan los barrios de Rosario? Mucha innovación pero los vecinos de las periferias siguen bancando las fumigaciones.
Justamente la agricultura de precisión reduce el uso de agroquímicos porque se aplica solo donde hace falta. Si te informaras un poco antes de opinar sería mejor para todos.
Ah sí, ¿y quién controla que realmente se aplique menos? ¿El mismo productor? Necesitamos regulación y monitoreo independiente, no que nos vendan el cuento de la tecnología mágica.
Tres días de congreso y ni una mención en los medios nacionales. El campo sostiene al país y sigue siendo invisible para Buenos Aires.
Muy interesante el enfoque en la salud del suelo. Es un recurso no renovable y que se empiece a poner en el centro del debate es una señal muy positiva para la sustentabilidad del sector a largo plazo.