Escalofriante. Lo que encontraron los investigadores en el departamento de Eduardo Bentancourt paraliza a todo el sistema de salud argentino. Según informó El Ciudadano, el enfermero de 44 años apareció muerto este viernes en su casa de Palermo, sentado en una silla del comedor con sangre en la boca y rodeado de un verdadero arsenal de drogas hospitalarias.
La escena fue dantesca. Los efectivos que llegaron al departamento de la calle Fray Justo Santa María al 2400 no podían creer lo que veían: ampollas de propofol, fentanilo, lidocaína y otros 18 medicamentos diferentes esparcidos por toda la vivienda. Una jeringa, un guante de látex y la muerte como testigo silencioso de una adicción que se cobró otra vida.
¿Hasta cuándo vamos a seguir viendo estas tragedias? Bentancourt, oriundo de Gualeguaychú, Entre Ríos, se había recibido de enfermero en el Instituto María Inés Elizalde y tenía toda una carrera por delante. Pero la tentación de las drogas hospitalarias lo destruyó por completo, como está pasando con decenas de profesionales de la salud en todo el país.
La hermana del enfermero fue quien encendió las alarmas cuando no pudo contactarlo. Lo que nadie imaginaba era el horror que iban a encontrar. Entre los medicamentos secuestrados había succinilcolina, midazolam, haloperidol y hasta cloruro de potasio, una droga letal si se usa mal. ¿Cómo llegaron todas estas sustancias a manos de un enfermero? La respuesta es tan obvia como indignante: las robó de algún hospital.
Este nuevo caso se suma al escándalo de las 'propofest', esas fiestas clandestinas donde médicos y enfermeros se drogaban con anestésicos robados. Todo empezó con la muerte de Alejandro 'Alito' Zalazar, el anestesiólogo del Hospital Gutiérrez que apareció muerto con una bomba de infusión en su casa. Ahora Bentancourt se convierte en otra víctima de esta epidemia que está carcomiendo el sistema de salud.
La Fiscalía Nacional N°21 a cargo del fiscal Carlos Alberto Vasser investiga el caso, pero la bronca de la gente es total. ¿Dónde están los controles en los hospitales? ¿Cómo es posible que los medicamentos más peligrosos del mundo se pierdan así nomás? El Hospital Italiano ya denunció faltantes de anestésicos, pero parece que llegaron tarde.
La realidad es cruda: mientras los argentinos hacemos cola en los hospitales públicos esperando una aspirina, hay profesionales que se llevan fentanilo y propofol para drogarse en sus casas. Una vergüenza que no tiene nombre y que ya se cobró al menos dos vidas. ¿Cuántos más tienen que morir para que alguien se haga cargo de este desastre?

Comentarios (12)
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Como médico me da vergüenza ajena. Estos tipos manchan la profesión de todos los que trabajamos honestamente. Los controles en los hospitales son un chiste.
Y mientras tanto mi viejo esperando 3 meses para una tomografía en el hospital público. Estos hijos de puta se roban los medicamentos para drogarse. Una bronca terrible.
Che Silvia, entiendo la bronca pero el propofol no es para tomografías. Son anestésicos que igual no deberían estar en manos de cualquiera.
¿Y los directores de los hospitales qué hacen? ¿Cómo no se dan cuenta que faltan medicamentos? Todos cómplices de esta mafia.
Mi hermana es enfermera y dice que en su hospital los medicamentos están bajo llave y con doble control. El problema es que algunos hospitales son un desastre administrativo.
Tere, tu hermana será honesta pero estos tipos encontraron la forma de robar igual. 19 medicamentos diferentes no se consiguen de casualidad.
Lo que me da más bronca es que este tipo se recibió para ayudar a la gente y terminó siendo un drogadicto. Qué desperdicio de vida.
¿Alguien sabe si en Rosario también pasa esto? Porque trabajo en el Centenario y nunca vi nada raro, pero después de leer esto me quedo pensando...
Flaca, seguro que pasa en todos lados. Los hospitales argentinos son un quilombo, no hay controles serios. Este es solo el que se descubrió.
Pobre familia del enfermero. Imaginate encontrar a tu hermano así. Más allá de todo, era una persona con problemas de adicción que necesitaba ayuda.
Gisella tenés razón en lo humano, pero este tipo puso en riesgo a todos los pacientes. ¿Qué pasaba si se drogaba antes de trabajar? No se puede justificar.
El fentanilo ese no es lo mismo que mata a los yankis? Tremendo que acá también llegó esa porquería.