Cuando el termómetro cae en picada, quienes duermen a la intemperie quedan expuestos a uno de los momentos más peligrosos del año. Rosario tiene un sistema de respuesta para estas situaciones: un teléfono gratuito y cuatro refugios disponibles para recibir a personas en situación de calle durante la ola de frío.
El invierno 2026 llegó con fuerza a la ciudad, y con él se agrava una problemática que no da tregua: la de los hombres, mujeres y familias que no tienen un techo donde resguardarse. Según datos del último relevamiento municipal, Rosario registra cientos de personas viviendo en la vía pública, una cifra que crece en contextos de crisis económica y que se vuelve urgencia sanitaria cuando las temperaturas bajan de los 5 grados.
La clave para activar la ayuda es simple: cualquier vecino o vecina que vea a una persona en situación de calle puede llamar al 0800 gratuito habilitado por el municipio. A partir de ese llamado, equipos de asistencia social se movilizan para acercarse al lugar, evaluar la situación y ofrecer traslado a uno de los refugios disponibles en la ciudad. No hace falta ser familiar ni conocido de la persona: alcanza con la voluntad de no mirar para otro lado.
Los cuatro refugios municipales funcionan como espacios de contención donde las personas pueden pasar la noche al abrigo, recibir alimentos calientes y acceso a servicios básicos. Estos centros son gestionados en articulación entre el área de Desarrollo Social del municipio y organizaciones de la sociedad civil que trabajan cotidianamente con esta población. La red de refugios no solo ofrece un lugar físico: también es la puerta de entrada a programas de acompañamiento, salud mental y reinserción social.
Desde la gestión del intendente Pablo Monteverde, se ha reforzado el protocolo de emergencia climática para personas vulnerables, con especial atención a los meses de junio, julio y agosto, cuando las noches rosarinas pueden volverse letales para quienes no tienen dónde dormir. El enfoque apunta no solo a la asistencia inmediata sino también a construir trayectorias de salida de la situación de calle.
La responsabilidad, sin embargo, no recae únicamente en el Estado. Los vecinos y vecinas juegan un rol fundamental: un llamado a tiempo puede salvar una vida. Si ves a alguien durmiendo en la calle con bajas temperaturas, no dudes en comunicarte con el servicio municipal. La solidaridad urbana es parte de la respuesta colectiva que una ciudad necesita cuando el frío aprieta.
Con información de: La Capital

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Qué importante que difundan esto. El otro día vi a un señor mayor durmiendo en el banco de la plaza Sarmiento con este frío y no sabía a quién llamar. Ahora ya sé. Gracias por la info.
Cuatro refugios para toda la ciudad. CUATRO. ¿Alguien sabe cuánta gente vive en la calle en Rosario? Esto es una gota en el océano, che.
Cuatro refugios es poco, sí, pero algo es algo. Lo que me parece clave es que cualquier vecino pueda llamar. Eso democratiza la ayuda.
¿Democratiza? Jaja, qué palabra linda para tapar que el Estado no da abasto. Que llame el vecino porque el municipio no tiene recursos suficientes. Eso no es solución, es parche.
El problema no es solo el frío, es todo el año. Pero bueno, al menos existe algo. Ojalá amplíen los refugios y no solo en invierno.
Comparto la nota para que la tenga guardada. Nunca se sabe cuándo la vas a necesitar.
Me parece bien que exista el sistema pero me pregunto si los refugios tienen capacidad real. Porque si llaman 50 personas en una noche fría, ¿hay lugar para todos?
Ojalá también hubiera más atención para las mujeres en situación de calle, que tienen problemáticas específicas y muchas veces no se acercan a los refugios mixtos por miedo.
Bien por Monteverde en reforzar esto. El frío no espera y es bueno que el municipio tenga protocolos claros. Ahora a ver si se cumplen.
yo llame una vez al 0800 y tardaron como dos horas en aparecer. espero que ahora funcione mejor porque con este frio no hay tiempo que perder
Gracias por publicar el número. La gente no sabe que existe y termina pasando de largo. La difusión también es parte de la solución.
Y mientras tanto los políticos duermen calentitos. Perdón, no pude evitarlo.