El frío extremo que golpea a Rosario y la región no da tregua, y el Estado —por una vez— llegó antes de que llegaran las tragedias. Durante el fin de semana, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe activó el Operativo de Emergencia Climática, desplegando un dispositivo articulado junto a la Municipalidad de Rosario, Protección Civil, Bomberos Voluntarios y una red de organizaciones sociales que conocen el territorio mejor que cualquier escritorio.
La coordinación quedó bajo la órbita del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano provincial, con foco en las personas en situación de calle que enfrentan las noches más duras del año. No es un dato menor: en inviernos anteriores, Rosario registró muertes en la vía pública por hipotermia, episodios que marcaron a fuego la agenda social de la ciudad y que este año el gobierno de Maximiliano Pullaro buscó anticipar con planificación concreta.
Entre el sábado y el domingo, los equipos de calle distribuyeron 800 viandas calientes, elaboradas por la ONG María Auxiliadora con insumos provistos por la provincia. La distribución arrancó a partir de las 19 horas en los puntos de mayor concentración: Plaza Sarmiento, la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno y zonas aledañas, lugares donde históricamente se concentra la población más vulnerable durante las noches de frío.
Además de la asistencia alimentaria, los equipos repartieron frazadas y mantas, kits de invierno —gorros, guantes y medias—, bebidas calientes y alimentos de alto aporte calórico. La logística, en este tipo de operativos, es tan importante como la voluntad política: sin cadena de frío invertida, sin cadena de calor sostenida, las buenas intenciones no llegan a quien las necesita.
Ramón Soques, secretario provincial de Políticas de Inclusión y Abordajes Sociales, fue claro al situar la responsabilidad política: «Cuando el frío extremo pone en riesgo la vida de las personas, el Estado tiene que estar presente, articulando recursos y trabajando junto a las instituciones». Soques subrayó que la iniciativa responde a una decisión directa del gobernador Pullaro y de la ministra Victoria Tejeda, y destacó que los operativos de fin de semana complementan el trabajo que de lunes a viernes se sostiene junto a la Organización de Excombatientes de Malvinas.
Desde el área de gestión de riesgos, Marcos Escajadillo, titular de Protección Civil y Gestión de Riesgos, valoró la incorporación de los Bomberos Voluntarios para ampliar el alcance territorial de las recorridas nocturnas. En paralelo, la Municipalidad intensificó sus propios recorridos para detectar casos críticos y ofrecer traslados voluntarios a los centros de alojamiento habilitados.
Gabriel Pereyra, subsecretario de Abordajes Integrales municipal, definió el esquema como una «planificación conjunta e integrada» que permite un abordaje eficaz de la indigencia en el marco del Operativo Invierno 2026. La articulación provincia-municipio, que no siempre fue fluida en gestiones anteriores, aparece aquí como un activo concreto.
Para quienes necesiten información o quieran derivar casos, los refugios operativos y calefaccionados en Rosario son actualmente el Refugio Grandoli, el Refugio Felipe Moré, el Refugio Punto Sudoeste, el Hostal Grandoli y los dispositivos gestionados por Cáritas y la organización Sol de Noche. Todos funcionan con capacidad de recepción y atención durante las noches más críticas del invierno.

Comentarios (13)
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Bien que el Estado aparezca, pero me pregunto cuántos de estos refugios van a seguir funcionando en agosto cuando el frío sea peor todavía. Siempre pasa lo mismo: el operativo dura el fin de semana que sale en los diarios y después se desfinancia.
800 viandas para una ciudad con miles de personas en la calle. Aplausos de pie, señores.
Che, 800 viandas en dos días no es poco si lo comparás con lo que se hacía antes. El tema es la continuidad, no el número del fin de semana.
Continuidad... sí, claro. Esperemos que no sea solo para la foto de Pullaro.
Yo paso todos los días por Plaza Sarmiento y vi los equipos trabajando el sábado a la noche con un frío terrible. Mérito para los voluntarios y los trabajadores sociales que están en la calle, esos sí que la rompen.
Qué bueno que Cáritas y Sol de Noche estén en el operativo. Esas organizaciones llevan años bancando solas lo que el Estado no hacía. Ahora que el Estado aparece, bienvenido sea.
¿Y la Nación? ¿Milei no manda nada para esto? Siempre la provincia y el municipio poniendo el cuerpo mientras de Buenos Aires no llega un peso.
La articulación provincia-municipio que menciona la nota es real, yo trabajo en el sector social y en años anteriores era un desastre la coordinación. Esto es un avance concreto, aunque queda mucho por hacer.
Mi vecino duerme en la terminal hace meses. Ojalá los equipos lleguen hasta él. A veces la gente no quiere ir a los refugios por miedo o porque les roban las cosas. Ese es el problema real.
Exacto lo que dice LaFlaca. Los refugios existen pero mucha gente en situación de calle no va porque no son seguros o porque tienen reglas muy estrictas. El operativo está bien pero hay que trabajar la confianza también.
Pullaro hace lo que puede con lo que tiene. La coparticipación que nos chorean desde Buenos Aires haría la diferencia para tener más refugios permanentes. Pero eso no lo dice nadie.
Muy bien la ONG María Auxiliadora, siempre presente. Esa gente trabaja todo el año sin cámaras ni reconocimiento. Que la provincia les provea los insumos es lo mínimo que se puede hacer.
Bonito el operativo pero el problema es estructural. Mientras no haya políticas de vivienda serias, todos los inviernos vamos a estar haciendo lo mismo.