Una nueva audiencia judicial se realizará este martes a las 13 en la Sala de Audiencias nº 2 del Tribunal Federal, en boulevard Oroño 940, Rosario, por el caso de las parteras acusadas de apropiación y venta de bebés.
La fiscal Soledad García, de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas, solicitará una prórroga para continuar la investigación contra Silvia Viale, hermana de Dolly Viale de Garrido.
Según el nuevo código procesal penal de Santa Fe, la Fiscalía tiene 90 días desde el inicio de las actuaciones para formalizar la investigación. La fiscal pedirá un aplazamiento porque aún restan pruebas de ADN.
Al menos cuatro personas denuncian a Silvia Viale por sustracción de identidad. La acusación indica que certificó en partidas de nacimiento como padres biológicos a personas sin lazo sanguíneo con los recién nacidos.
Su hermana, Dolly Viale de Garrido, de 88 años, ya tiene formalizada la investigación por supresión y alteración del estado civil y de la identidad de un menor de diez años y falsedad ideológica de instrumento público. El caso que derivó en el procesamiento ocurrió en 1970.
En ese expediente, la partera consignó en un acta de nacimiento que E.A.Q. y A.T.B., ambos fallecidos, eran los progenitores de la niña Carmen Q., quien a sus 42 años comprobó mediante prueba de ADN que no eran sus padres biológicos.
En otro caso, que se tramita bajo el viejo código, Dolly Viale será indagada el 14 de octubre. La mujer es investigada por la presunta apropiación y entrega o venta de bebés a cambio de dinero al menos entre 1968 y 1980.
El miércoles pasado, la Cámara Federal de Rosario rechazó el pedido de prescripción presentado por la defensa de Dolly Viale de Garrido. Los jueces Aníbal Pineda, Florentino Malaponte y Élida Vidal consideraron que aún no existe una calificación penal clara.
La camarista Élida Vidal recordó que la Corte Suprema de Justicia consideró en casos similares que delitos como la sustracción de bebés o la supresión de identidad son permanentes y continuos, y cesan cuando se conoce la identidad de origen, lo que aún no ocurrió.
El abogado de la querella, Juan Singer, dijo que “nuestra postura es que no prescribió dado que los efectos perniciosos del delito se observan hasta hoy, para mí es un delito de lesa humanidad”.
Son siete personas las que denunciaron situaciones vinculadas con su identidad. El elemento que las une es que en todos los partos se repetía un apellido: Viale, tanto en referencia a Dolly como a su hermana Silvia. Los casos abarcan de 1968 a 1980, aunque se estima que la operatoria criminal podría ser mayor.
Un papel fundamental lo tiene Silvina Garrido, quien realizó una denuncia contra Dolly, su propia madre de crianza, debido a que podría no ser descendiente biológica. Tras la audiencia de la semana pasada, Silvina aseguró que “la hermana también está implicada”.
Marina Andreani, una de las denunciantes de Silvia Viale, contó que sus padres “se comunicaron con esta señora y me compraron”.

Comentarios (10)
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Espero que la prórroga sirva para hacer las pruebas de ADN y no quede la investigación en el aire.
Con 88 años y casos de 1968 a 1980, la justicia tiene que ser cuidadosa, pero también dar respuestas a las víctimas.
Que una partera haya comprado bebés es una barbaridad. Ojalá se investigue a Silvia también.
De acuerdo, pero hay que ver las pruebas. No basta con que aparezca el apellido Viale en las partidas.
El apellido no es prueba, pero si en todos los partos se repite Viale, hay que mirar la operatoria completa.
La decisión de la Cámara de no aceptar la prescripción es importante para Carmen Q. y el resto de las denunciantes.
Me duele que Carmen Q. haya tenido que esperar 42 años para saber la verdad con una prueba de ADN.
Sí, y por eso los delitos de identidad no deberían prescribir. Los efectos se ven hasta hoy.
¿Alguien sabe si la indagación de Dolly el 14 de octubre también está en el Tribunal Federal?
La nota dice que la audiencia de Silvia es en Oroño 940, pero no aclara el lugar de la indagación.