La concejala Fernanda Gigliani, de Iniciativa Popular, presentó un pedido formal para derogar el decreto municipal que elimina la obligatoriedad de que los profesionales presenten el certificado de aportes a sus colegios como requisito para obtener permisos de demolición, edificación y finales de obra en Rosario.
"La medida va en contra del resguardo de legalidad, el control administrativo y la seguridad del sistema de ejecución de obras particulares en la ciudad", aseguró la edila en declaraciones públicas.
Según Gigliani, los certificados de aportes trascienden la cuestión previsional y de obra social de los profesionales. "Tienen que ver con controlar que los profesionales actuantes se encuentren debidamente habilitados, sin sanciones que los condicionen y que tengan las incumbencias necesarias para ejecutar los trabajos que se les encomienda", explicó.
La concejala enfatizó que este control es fundamental para la seguridad pública en una actividad considerada de alto riesgo como la construcción. "Si la Intendencia quisiera eliminar trabas burocráticas, lo que debiera hacer es mirar y corregir el funcionamiento al interior de las reparticiones municipales, que demoran meses en otorgar permisos de construcción y finales de obra", criticó.
En contraposición a la postura del intendente Pablo Javkin, quien impulsó la medida como parte de una simplificación administrativa, Gigliani sostiene que "las certificaciones no constituyen una carga burocrática, sino una herramienta institucional clave para garantizar que los profesionales intervinientes se encuentren debidamente matriculados, habilitados y sin sanciones".
La edila advirtió que la supresión de estos controles implica "la eliminación de la capacidad del Estado Municipal de verificar el cumplimiento de obligaciones legales vigentes, debilitando su poder de policía en materia edilicia y administrativa".
Durante la presentación del pedido, Gigliani estuvo acompañada por arquitectos, ingenieros y distintos profesionales del sector de la construcción, quienes respaldaron su posición y advirtieron sobre la pérdida de control institucional que representa esta medida.
"La simplificación administrativa no puede justificar la eliminación de controles sustanciales, especialmente cuando estos cumplen funciones de resguardo institucional, previsional y de legalidad", concluyó la concejala, marcando una clara oposición a las políticas de desburocratización impulsadas por la gestión municipal.

Comentarios (11)
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Tiene razón la concejala. No se puede sacrificar la seguridad por acelerar trámites. Las obras mal hechas después cuestan vidas.
Como profesional del sector, apoyo totalmente esta posición. Los certificados son una garantía mínima de que quien firma un plano está habilitado.
Otra vez los políticos metiendo palos en la rueda. Javkin quiere agilizar y aparece esta con trabas burocráticas.
@El Tano No es traba burocrática, es control de calidad. ¿Vos querés que cualquiera te haga la casa sin verificar si está capacitado?
La concejala tiene razón en el fondo, pero también es cierto que los trámites municipales son eternos. Habría que atacar los dos problemas.
Mientras discuten estas pavadas, la ciudad se cae a pedazos. Prioridades, gente.
@Rosarino indignado Justamente por eso es importante que las obras se hagan bien desde el principio, no que después tengamos que arreglar desastres.
Como vecina de zona centro, he visto obras mal hechas que después trajeron problemas. Apoyo que se mantengan los controles.
Los certificados demoran 2 días, los permisos municipales 6 meses. ¿Dónde está el problema real?
Gigliani siempre oponiéndose a todo lo que hace Javkin. Ya aburre la grieta política.
@Marta En este caso tiene razón independientemente de la política. Es sentido común verificar que quien hace una obra esté habilitado.