El Gobierno de Santa Fe tiene fecha y presupuesto: en la segunda quincena de julio arrancan las obras de reparación sobre rutas provinciales del centro del territorio, con una inversión de $16.739 millones que alcanzará corredores vitales para la producción agropecuaria y el transporte de los departamentos Castellanos, Las Colonias, San Javier, Garay, San Justo y La Capital.
El anuncio lo formalizó el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, quien fue cuidadoso en aclarar el alcance real de las intervenciones: no se trata de repavimentaciones completas, sino de reparaciones focalizadas en los puntos de mayor deterioro. "No se trata de repavimentaciones completas, sino de reparaciones orientadas a resolver problemas concretos para mejorar la durabilidad de los caminos", afirmó el funcionario, subrayando que el objetivo es sostener un esquema permanente de mantenimiento que preserve la infraestructura antes de que el daño se vuelva irreversible y mucho más costoso.
La lógica de priorización la explicó Pablo Seghezzo, administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV): primero se interviene donde el deterioro es más severo y el tránsito más exigente. En los sectores con daños estructurales se ejecutará bacheo profundo; donde el problema afecte solo la carpeta asfáltica, reparaciones superficiales. También se prevén trabajos de corrección de huellas para favorecer el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de aquaplaneo, un problema recurrente en rutas de la llanura santafesina durante el invierno húmedo.
Las obras se organizan en dos contratos que correrán con frentes de trabajo simultáneos. El primero demanda $6.554 millones y corresponde a la Zona III de la DPV: incluye la Ruta Provincial Nº 280 entre Colonia Aldao y Sunchales, la Ruta Provincial Nº 36 entre Matilde y San Carlos Sud, y la Ruta Provincial Nº 70 entre Vila y el límite con Córdoba. El segundo contrato, por $10.185 millones, cubre las zonas IV de San Javier y X de La Capital, con trabajos sobre la Ruta Provincial Nº 62 entre la RN 11 y la RP 1, la Ruta Provincial Nº 65 entre Díaz y Monje, y la Ruta Provincial Nº 95 entre la RN 11 y Puerto Gaboto.
Estos dos nuevos grupos se suman a un programa que la gestión de Maximiliano Pullaro viene ejecutando de manera ininterrumpida desde 2024. Ese año se completaron ocho grupos de obras con una inversión actualizada de $75.500 millones; en 2025 se sumaron cuatro contratos más por $27.600 millones. Con los seis grupos previstos para este año, que en total superan los $50.000 millones, la Provincia consolida una estrategia de mantenimiento continuo que contrasta con la histórica lógica de obras puntuales y discontinuas que caracterizó a administraciones anteriores.
El contexto no es menor. Las rutas del centro santafesino son arterias fundamentales para el movimiento de granos, maquinaria agrícola y transporte de pasajeros entre localidades del interior profundo. El deterioro vial tiene un costo económico directo: mayor consumo de combustible, daños en vehículos y, en los casos más graves, accidentes. Que la provincia sostenga un programa de conservación con financiamiento propio, en un contexto de obra pública nacional prácticamente paralizada por el ajuste del gobierno de Milei, es un dato político que en el Palacio de los Leones no pasan por alto.
La red vial provincial santafesina supera los 13.000 kilómetros de rutas pavimentadas y de tierra, una infraestructura que históricamente recibió mantenimiento irregular. El programa actual apuesta a cambiar esa lógica con intervenciones sistemáticas y priorizadas por datos de tránsito y estado de deterioro, algo que desde la DPV vienen reclamando los técnicos desde hace años.

Comentarios (14)
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Por fin algo concreto. La RP 70 entre Vila y el límite con Córdoba era un desastre, la usamos todos los días para llevar producción y los camiones la destrozaban cada vez más. Ojalá arranquen de verdad en julio y no se demoren seis meses como siempre.
16 mil millones suena a mucho hasta que te das cuenta que con la inflación que hubo eso no alcanza ni para tapar los pozos de la entrada a Sunchales. Che, ¿alguien sabe cuánto es eso en dólares?
Che cuervo, son aproximadamente 16 millones de dólares al tipo de cambio oficial. Para 6 rutas en distintos departamentos no es una fortuna, pero si priorizan bien los tramos críticos puede rendir. El tema es la ejecución.
Exacto Roberto, 16 palos verdes para todo eso... Pullaro sale a hacer anuncios grandes con plata chica. Igual que todos.
Vivo en San Carlos Sud y la RP 36 es un peligro permanente. Hay tramos que de noche son una trampa mortal. Si esto se hace bien, bienvenido sea.
Para ser precisos: el bacheo profundo y la corrección de huellas es exactamente lo que hay que hacer en estas rutas. No todo necesita repavimentación total. Si se hace con materiales de calidad y buena compactación, dura. El problema histórico en Santa Fe siempre fue la falta de mantenimiento preventivo, no la falta de obras grandes.
Muy bien por el interior, pero ¿cuándo arreglan las rutas de acceso a Rosario? La autopista a Buenos Aires parece campo de batalla y eso es nacional, sí, pero las provinciales tampoco están bien.
Tere, en la nota dice que este plan es para el centro provincial y que hay intervenciones previstas también para el norte y el sur. Capaz el sur incluye lo que vos decís. Habría que ver el cronograma completo.
Lo que me parece bien es que por lo menos hay continuidad. Ocho grupos en 2024, cuatro en 2025, seis en 2026. Eso es gestión, no el típico anuncio de obra que nunca arranca. Veremos si cumplen.
Pullaro haciendo lo que Perotti no hizo en cuatro años. Las rutas del centro estaban abandonadas. Punto.
No seamos tan fanáticos. Perotti también hizo obras viales, el problema fue la pandemia y después la falta de fondos nacionales. Esto es un problema estructural que viene de décadas, no de una sola gestión.
Horacio siempre defendiendo al kirchnerismo, ja. Las rutas hablan solas, amigo.
La RP 95 a Puerto Gaboto la conozco bien, es un camino que usa mucha gente del norte del gran Rosario y estaba muy deteriorada. Buena noticia si es real.
Me alegra que mencionen el riesgo de aquaplaneo. En invierno con lluvia esas rutas son una ruleta rusa. Que corrijan las huellas para el escurrimiento es algo básico que debería hacerse siempre.