Lo que pasó en Bolivia al 100 este miércoles a la tarde no fue un robo común. Fue un apriete con manual incluido: amenazas de balazo, destornillador en mano y una oficial de policía esperando afuera. Un combo que, cuando se destapa, incomoda a más de uno dentro de la fuerza.
Un joven de 25 años denunció que dos hombres llegaron hasta su domicilio del barrio para reclamarle el pago atrasado de una deuda con prestamistas. No vinieron a negociar. Vinieron a cobrar como se cobra en ciertos circuitos donde la ley no existe o, peor, está de su lado.
Según relató la víctima ante los agentes, los sospechosos llegaron en un automóvil, exigieron el dinero bajo la amenaza de balear la propiedad y, cuando vieron que no había plata, sacaron un destornillador y le dieron dos puntazos. Por suerte, ninguno logró lesionarlo. Pero el mensaje estaba claro.
Al no conseguir efectivo, los delincuentes se llevaron lo que encontraron: el celular del joven y su moto Skua de llantas doradas, tomados como "parte de pago". Una modalidad que los prestamistas ilegales usan hace años en Rosario y que las fuerzas de seguridad conocen de sobra.
El operativo de detención fue rápido. El Comando Radioeléctrico encontró la moto en un pasillo de Esquiú al 6100 y ahí mismo aprehendió a tres personas: Darío Fernando A., de 53 años; Juan Daniel R. D., de 26; y Gisela Dora R. D., de 42. En el domicilio también se secuestraron el destornillador y el teléfono de la víctima, pruebas que los ubican directamente en el hecho.
Pero el dato que le da otra dimensión al caso es el de la mujer detenida. Gisela Dora R. D. no es una civil cualquiera: es oficial de la Policía de Santa Fe y cumple funciones en el Comando Radioeléctrico de Casilda. Durante el procedimiento se le secuestró su arma reglamentaria. Estaba ahí, con los otros dos, cuando la moto robada apareció en el pasillo.
¿Qué hacía una oficial activa en ese lugar, en ese momento, con esas personas? Esa es la pregunta que ahora tiene que responder la Justicia, y también la conducción de la fuerza. Porque una cosa es que un civil caiga en una banda de prestamistas violentos, y otra muy distinta es que una uniformada en actividad aparezca en la escena del crimen con su arma al cinto.
El negocio de los préstamos informales en Rosario tiene una larga historia de violencia. Las "financieras" de barrio que operan sin habilitación, con tasas usurarias y métodos de cobro que van del insulto al destornillador, son un problema estructural que la ciudad arrastra hace décadas. Lo que no siempre aparece en los expedientes es la participación de personal policial en esas redes, ya sea como protección, como ejecutores o, como en este caso, como acompañantes en el momento del apriete.
Los tres detenidos quedaron a disposición de la Justicia. La investigación está en marcha y, según trascendió, se busca determinar el rol exacto que cumplió la oficial en el episodio. Si estaba ahí por casualidad o si era parte del engranaje. En Rosario, esas casualidades suelen tener nombre y apellido.
Con información de: El Ciudadano, Rosario3.

Comentarios (15)
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Una policía activa, con arma reglamentaria, acompañando a dos tipos que acaban de aprieta a un pibe con un destornillador. Y encima en el Comando Radioeléctrico, que se supone que es la que responde cuando te roban. No hay palabras.
Che, no sabemos si estaba participando o si estaba ahí de casualidad. Esperen la investigación antes de condenarla.
¿De casualidad? Estaba con la moto robada, el destornillador y los dos tipos que hicieron el apriete. Qué casualidad más rara, amigo.
Esto es lo que pasa cuando los prestamistas ilegales operan tranquilos en los barrios. Alguien los cubre, alguien mira para otro lado. Y cuando cae uno, resulta que tiene uniforme.
El pibe tuvo suerte que el destornillador no lo lastimó. Imaginate si llegaba a pasar algo peor. Estos prestamistas son una mafia.
Hay que ver qué dice la investigación. No todos los policías son corruptos, y acá todavía no está claro el rol que tuvo ella. Seamos justos.
¿Seamos justos? Le secuestraron el arma reglamentaria en el lugar del hecho. Eso ya dice bastante, Roberto.
Lo de los prestamistas en los barrios es un problema enorme que nadie quiere atacar de verdad. Cobran con destornilladores, con amenazas, con tipos armados. Y los vecinos no denuncian porque saben lo que les puede pasar.
Casilda, Rosario, da igual. La red es la misma. Estos no operan solos.
Bien que el Comando los agarró rápido. Al menos eso funcionó. Ojalá la Justicia no los largue en dos días.
53, 26 y 42 años los detenidos. No son pibes de barrio sin opciones. Son adultos que eligieron dedicarse a esto. Que se pudran presos.
Y el pibe de 25 que pidió plata prestada? Tampoco es que es un santo, meterse con prestamistas ilegales tiene sus riesgos.
Braian, pedir un préstamo no justifica que te vengan a apuñalar con un destornillador y te roben la moto. Por favor.
La nota dice que la moto tenía llantas doradas. O sea que la encontraron enseguida. Menos mal que no la desarmaron antes.
Ojalá esto sirva para que investiguen toda la red de prestamistas que opera en la zona. Porque esto no es un hecho aislado, es la punta del iceberg.