El Centro de Justicia Penal de Rosario volvió a ser escenario de un fallo que cierra una etapa, pero no toda la historia: prisión perpetua para dos acusados.
El tribunal integrado por Eleonora Verón, Paola Aguirre y Rafael Coria dictó la pena máxima para los dos acusados.
La sentencia alcanzó a Cristian Rodolfo López (25) y Emanuel David Villanueva (36) por los crímenes de Joaquín Pérez y Ariel Simoncini.
El veredicto, leído poco antes de las 14 del lunes, desató aplausos en la sala y dejó en evidencia el alivio de los familiares, aunque con la convicción de que la investigación todavía no está cerrada.
La fiscal Carla Ranciari y los abogados de las partes querellantes habían pedido la pena máxima por homicidio calificado criminis causa, en concurso real con robo calificado por uso de arma de fuego.
El crimen de Joaquín Pérez ocurrió en octubre de 2021, en el barrio Arroyito. El arquitecto, de 34 años, fue abordado cuando intentaba guardar su vehículo en la cochera de su casa.
Según el relato judicial, los delincuentes lograron llevarse el automóvil y, aun así, le dispararon a quemarropa, provocándole la muerte. Por ese hecho fue condenado Cristian López, en una causa que mantiene líneas abiertas para identificar al acompañante que efectivizó los disparos.
El segundo crimen ocurrió en enero de 2023. Ariel Simoncini, comisionista de 54 años, acudió a una cita coordinada previamente para concretar la compra de una motocicleta.
Todo resultó ser una emboscada planificada para asaltarlo: fue acribillado a balazos y despojado de una abultada suma de dinero en efectivo y dólares. Por ese homicidio resultaron condenados López y Villanueva, señalado este último como el organizador de la trampa.
En ese ataque, Villanueva fue señalado como planificador desde la cárcel.
Durante quince días de debate oral, la Fiscalía presentó un cuadro probatorio respaldado por pericias técnicas, rastreos de llamadas y el testimonio clave de testigos de identidad reservada.
El aporte de esos testigos fue destacado por las viudas de ambas víctimas al inicio del juzgamiento. La fiscal Ranciari explicó además que la sentencia incluyó penas menores por otros delitos conexos que terminaron unificándose.
«Es lo que esperábamos, pero fueron años muy duros, muy difíciles; conseguimos la primera parte», dijo Indiana La Rocca, viuda de Joaquín, ante la prensa.
Y remarcó que, frente a delitos de esta gravedad, la única respuesta justa es la pena máxima, la prisión perpetua.
En el mismo sentido se expresó Paula, viuda de Simoncini: «Es una reparación. Yo tenía mucha confianza, había pruebas muy contundentes en el caso de Ariel. No puedo decir feliz, pero muy contenta».
Sin embargo, recordó que hay prófugos: «Entiendo que la causa sigue abierta porque en el caso de Ariel falta una persona y en el de Joaquín faltan tres. Puede haber gente que sepa, que aporte. Si los condenados tienen un poco de conciencia, tendrían que hablar».
El proceso judicial, que comenzó el 22 de septiembre, se centró en testimonios clave y pruebas documentales presentadas por la unidad fiscal especializada.
La sentencia unificó los hechos y dejó una mezcla de alivio y bronca: la pena máxima llegó, pero la ciudad todavía espera saber quiénes son los otros prófugos que aparecen en el relato de los crímenes de Arroyito y la emboscada.
Con informacion de: El Ciudadano, Rosario3, La Capital.

Comentarios (10)
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La pena máxima era lo mínimo, pero me queda la bronca de que todavía faltan prófugos. Ojalá los condenados hablen.
Coincido, Marcelo. La perpetua cierra una etapa, pero la bronca se queda con los prófugos.
Qué alivio para Indiana y Paula. Fueron años muy duros, pero al menos llegó la perpetua.
Perpetua para dos, pero el que disparó en Arroyito sigue suelto. Eso no cierra nada.
Justo. La causa sigue abierta y si hay gente que sepa, que aporte. No alcanza con aplaudir en la sala.
Bancá lo que decís, Laura. Si los condenados tienen un poco de conciencia, deberían hablar.
Lo que más me pesa es el absurdo de matar para robar. Primero el auto, después la moto, y siempre la muerte.
Igual. No se justifica con el robo. La familia Pérez ya dijo que la única respuesta justa es la pena máxima.
Ojalá la fiscalía siga con los prófugos. Con dos condenados, la historia todavía no se cierra.
Me parece bien que se unificó el juicio, pero me queda la duda por el acompañante de Arroyito.