El impuesto a las Ganancias de cuarta categoría vuelve a ser el centro del debate económico en Argentina. La posible prórroga para 2025 genera incertidumbre entre vencimiento-de-las-.html" class="auto-link">empleados públicos y privados de todo el país, y Rosario no es la excepción: miles de trabajadores santafesinos aguardan definiciones concretas sobre qué pasará con su liquidación de sueldo en los próximos meses.
El tema escaló rápidamente como tendencia en Google Argentina, con cientos de búsquedas que reflejan la preocupación de asalariados que quieren saber si volverán a pagar el tributo, en qué condiciones y desde qué nivel salarial. La historia reciente del impuesto es sinuosa: la gestión anterior lo eliminó para gran parte de los trabajadores en un contexto electoral, y la administración de Javier Milei debió resolver qué hacer con ese esquema al asumir el gobierno.
Desde una perspectiva de ordenamiento fiscal, el impuesto a las Ganancias sobre salarios es un instrumento que, bien calibrado, puede ser razonable. Sin embargo, el problema histórico en Argentina es que los mínimos no imponibles no se actualizan con la velocidad que lo hace la inflación, lo que termina arrastrando hacia la base imponible a trabajadores de ingresos medios que no deberían tributar. En Rosario, donde el costo de vida es elevado y los salarios del sector privado industrial y de servicios son representativos, este efecto se siente con fuerza.
Lo que está en discusión para 2025 es si se mantiene el esquema vigente, si se actualizan los pisos de manera más agresiva o si directamente se prorroga alguna exención transitoria. Desde el Palacio de Hacienda no hubo aún una comunicación oficial definitiva que despeje todas las dudas, lo que alimenta la búsqueda desesperada de información por parte de los contribuyentes.
Para los trabajadores de Santa Fe y Rosario, la clave está en entender que cualquier modificación impacta directamente en el bolsillo desde el primer recibo de sueldo del año. Los contadores y asesores impositivos de la ciudad ya reportan un incremento en las consultas de sus clientes, que quieren saber si deben ajustar sus retenciones o si habrá cambios en las deducciones permitidas.
Desde una mirada pro-mercado y de eficiencia fiscal, lo ideal sería avanzar hacia un sistema más simple, con mínimos no imponibles actualizados automáticamente por inflación y sin parches electorales de último momento. La previsibilidad es clave para que tanto empleados como empleadores puedan planificar. Mientras tanto, la recomendación es mantenerse informado a través de fuentes oficiales como la AFIP y consultar con un profesional contable ante cualquier duda sobre la liquidación del impuesto.
Comentarios (4)
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Trabajo en una empresa de logística en Rosario y ya le pregunté a mi contador. Dice que todavía no hay nada confirmado para 2025. Una incertidumbre total.
Si Milei quiere bajar impuestos de verdad, que empiece por sacar Ganancias a los sueldos medios. No tiene sentido que un empleado que gana lo justo tribute como si fuera rico.
Por lo menos que actualicen el mínimo no imponible como corresponde. Con la inflación que tuvimos, el que no lo actualiza te está subiendo el impuesto de prepo.
El problema es que siempre se usan estas medidas para ganar elecciones y después no hay forma de ordenar el sistema. Necesitamos reglas claras y permanentes, no parches.