La tensión entre el Ejecutivo municipal de Rosario y los trabajadores de la Dirección de Personal alcanzó un punto de quiebre. Empleados alineados en ATE Rosario y la CTA Autónoma se concentraron frente al Palacio de los Leones para denunciar dos meses de silencio institucional ante sus pedidos de audiencia. El reclamo central es la recomposición salarial y la actualización de categorías, que según los gremios quedaron desfasadas por la inflación.
Fabián Legaristi, referente de los trabajadores, fue tajante al describir la situación: “En la generalidad de los trabajadores del país no estamos pudiendo llegar a fin de mes, estamos muy endeudadas las familias trabajadoras”. Legaristi advirtió que, si no se abre el diálogo con los directores y el vicejefe de Gabinete, el gremio no dudará en escalar la protesta: “Si no nos atienden vamos con todo”, amenazando con un paro o una permanencia pacífica en la oficina.
El contexto macroeconómico pesa fuertemente en el ánimo de los empleados. Emilio Crisi, dirigente de ATE, explicó que el salario se ha licuado, obligando a las familias a usar la tarjeta de crédito para comprar alimentos y medicamentos. “Se hace una bola tener que sacar otro crédito para pagar esto”, describió Crisi, señalando que el poder adquisitivo se ha erosionado drásticamente en los últimos años.
Lorena Almirón, Secretaria General de ATE Rosario, puso cifras al descontento: reveló que “arriba del 87% de trabajadores y trabajadoras hoy están con deudas”. Para Almirón, los aumentos paritarios del año fueron insuficientes y la canasta básica debería superar los 3 millones de pesos para equiparar la realidad cotidiana. La dirigenta ratificó que la asamblea de bases definirá los próximos pasos, aunque el tono de la protesta ya anticipa una escalada si el municipio no levanta el congelamiento de los canales de comunicación.
La protesta se enmarca en un escenario donde el Estado local parece priorizar el equilibrio fiscal sobre la recomposición de los salarios públicos, dejando a los trabajadores como los principales responsables de absorber el costo de la inflación. Mientras tanto, la expectativa es que la asamblea de ATE decida si la “permanencia pacífica” se convierte en una paralización total de los servicios administrativos.
Comentarios (7)
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Lo que pasa es que el municipio no tiene plata, igual que la Nación. No es que no quieran hablar, es que no pueden pagar lo que piden. La canasta de 3 millones es irreal con el presupuesto actual.
Marcelo, no es irreal, es la realidad. Yo trabajo en el municipio y compro con tarjeta porque el sueldo no me alcanza ni para la leche. ¿Qué quieren que haga, que pida limosna?
Silvia tiene razón. El 87% de endeudamiento es una bomba de tiempo. Si el municipio no ajusta, va a haber más paros. Y eso afecta a todos los vecinos que necesitamos los servicios.
Mientras los empleados se endeudan, los directores siguen cobrando sus bonos. Es una vergüenza la falta de transparencia en los sueldos de los altos cargos.
Bancamos a ATE. Si no hay diálogo, hay que parar. El municipio tiene que entender que el trabajador es el que sostiene el Estado, no al revés.
Cada vez que hay una protesta gremial en Rosario, el tráfico en Córdoba y Buenos Aires es un infierno. Al menos avisen con más tiempo o hagan la protesta en otro lugar.
Esperemos que la asamblea defina algo sensato. No queremos paros eternos, pero tampoco que nos traten como números en una hoja de cálculo.