El debate por la regulación de las aplicaciones de transporte volvió a tensar la agenda municipal. En el mediodía de este miércoles, José Iantosca, presidente de la Cámara de Titulares de Taxis (Catiltar), junto a trabajadoras de She-Taxi, se movilizó frente al Concejo Municipal contra el mensaje del intendente que busca regular las aplicaciones globales de transporte de personas en la ciudad.
“Le estamos dando una habilitación a una aplicación como Uber, que se llena los bolsillos, que fuga capitales, que se lleva nuestras ganancias, que rompe el mercado interno y que en la Argentina, en el único lugar que tiene un cuit, es en Mendoza y está en situación 5, en rojo”, se quejó Iantosca. Para el dirigente, la discusión no puede ser “a semejanza del señor Uber”, porque “no lo conocemos en la República Argentina”.
El titular de Catiltar dijo que buscan “ser parte de una negociación de la ordenanza” y pidió que “se regule en favor del transporte público, en favor de la gente y en favor de los trabajadores, que no se regule en favor de las aplicaciones”. Aseguró que “lamentablemente no nos están escuchando” y que por eso “vamos a seguir marchando”.
En el Concejo, Iantosca señaló que “no se tiene en cuenta a una masa de trabajadores que éramos más de 10.000 personas, todos anotados, todos inscriptos, pagando leyes sociales, con obra social, con jubilación”. Para el dirigente, “hoy nos rompieron, nos rompieron para precarizarnos, para precarizar a la gente que viene a hacer Uber”.
El dirigente también cuestionó la cobertura de las aplicaciones. “¿Sabemos si tienen seguro?”, se preguntó. Y respondió: “No hay seguro para Uber en la Argentina, es mentira”. Aseguró que le dieron a los concejales el teléfono del presidente de la Asociación de Productores de Seguro y que este salió a hablar por los medios y dijo que “están flojos de papeles”.
Por su parte, María Eva Juncos, creadora de la aplicación local She-Taxi, dijo que “lo que nos moviliza desde que nacimos es la seguridad de la pasajera”. Explicó que “sin (carnet de conducir) D1 no hay control y sin control no hay seguridad”. En términos de cobertura, agregó que las compañías de seguro “cuando detectan que el auto está registrado como uso público o para el traslado de pasajeros, se tiene que correlatar con un carnet acorde en este caso que es el D1 que es el profesional”.
Juncos también advirtió sobre la “sobreoferta”. “Cuando se desploma la tarifa, la gente tiene que esperar un montón de tiempo porque las conductoras es tan baja la tarifa para poder tomar el servicio, eso genera sobreoferta y eso visibiliza la precarización”, señaló. Sostuvo que la eficiencia de “tener una ciudad llena de autos que no hacen viaje” es nula, y sumó “la contaminación sonora, el caos vehicular, la siniestralidad, todo lo que el descontrol genera en una ciudad que entiendo yo que lo que queremos es pacificarla”.
La movilización expone una tensión central: cómo regular el transporte sin convertir la habilitación en un privilegio para aplicaciones que, según los taxistas, no cumplen reglas locales. El Concejo deberá decidir si prioriza el control o la competencia.
Comentarios (10)
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Lo de la D1 y el seguro es clave. Si no hay control, no hay seguridad para la pasajera. Pero que la ordenanza no termine siendo un blindaje para el taxi.
Siempre los mismos: primero se quejan de la inflación y después quieren que el Estado les regale el mercado.
No es regalar, es que Uber no tiene CUIT en regla y no paga seguro. Eso sí es competencia desleal.
Pero en Mendoza tiene CUIT y está en situación 5, en rojo, según el titular. O sea que no es tan transparente como dicen.
Me preocupa la sobreoferta: si la tarifa se desploma, nadie toma viaje y la ciudad se llena de autos. Eso es precarización.
Yo uso Uber y me parece bien que haya competencia. Que regulen, pero que no sea para que solo los taxis trabajen.
La competencia no puede ser con plata que se fuga y sin reglas. Que se regular, pero con transparencia.
Competencia no es que no tengan seguro ni D1. Si hay accidente, ¿quién responde?
Ojalá el Concejo escuche a los trabajadores, son más de 10.000 inscriptos con obra social y jubilación.
Yo no tengo taxi, pero entiendo la bronca por la tarifa. Si se desploma, nadie puede vivir de eso.