Lo que Rubén Rada construyó durante décadas no se mide en cargos ni en decretos. Se mide en compañeros que encontraron una voz cuando nadie los escuchaba, en actos escolares donde la Gesta de Malvinas dejó de ser una fecha en el almanaque para convertirse en historia viva. Ese hombre murió este fin de semana, y Santa Fe lo despidió como se merece.
El gobernador Maximiliano Pullaro dispuso dos días de duelo provincial a partir del 19 de julio por el fallecimiento de Rada, histórico referente de los excombatientes y presidente de la Federación de Veteranos de Guerra de Malvinas de Santa Fe. El velatorio se realizó en la Sede del Gobierno en Rosario, y el propio Pullaro estuvo presente junto a familiares y compañeros de lucha.
No fue el único. Al acto de despedida concurrieron el intendente Pablo Javkin, el ministro de Gobierno Fabián Bastia, la ministra de Cultura Susana Rueda, el secretario general de la Gobernación Juan Cruz Cándido, el secretario de Protección Civil Marcos Escajadillo, el senador Ciro Seisas y el exgobernador y actual diputado provincial Omar Perotti, entre otras autoridades. Una presencia transversal que dice algo: Rada era de todos, no de un solo color político.
El decreto firmado por Pullaro es claro en sus términos: el duelo se adopta como "testimonio del reconocimiento y gratitud del pueblo santafesino hacia quien dedicó su vida al servicio de la Patria, la defensa de la soberanía nacional, el reconocimiento a sus compañeros y a mantener viva la memoria de la Gesta de Malvinas". Durante el período de duelo, la Bandera Nacional y la Bandera de la Provincia permanecerán a media asta en todos los edificios públicos.
Nacido en Rosario en 1962, Rada tenía 63 años cuando partió. Combatió en la Guerra de Malvinas integrando el Regimiento de Infantería 4, uno de los cuerpos que tuvo actuación directa en el conflicto de 1982. Cuando volvió al continente, muchos de sus compañeros volvieron al silencio y al olvido. Él eligió otra cosa: pelear desde adentro del sistema para que el Estado reconociera lo que les debía.
Durante décadas fue una de las voces más reconocidas de la causa malvinera en la provincia, promoviendo actividades educativas, institucionales y de reconocimiento. No era un hombre de discursos vacíos: era el que aparecía en las escuelas, el que gestionaba pensiones, el que sostenía el reclamo de soberanía cuando el tema dejaba de ser conveniente políticamente.
¿Cuántos veteranos encontraron en Rada el empuje para no rendirse? Imposible saberlo con exactitud, pero la magnitud del duelo oficial y popular da una pista. La causa malvinera en Santa Fe pierde hoy a uno de sus pilares más sólidos. Lo que sigue es honrar lo que construyó.

Comentarios (14)
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Que en paz descanse. Un hombre que dedicó su vida entera a sus compañeros cuando el Estado los había abandonado. Santa Fe lo va a extrañar mucho.
Ahora vienen todos los políticos a la foto. Dónde estaban cuando los veteranos pedían mejores pensiones y atención médica? Hipócritas.
Entiendo la bronca, pero hay que reconocer que Pullaro sí tuvo gestos concretos con los veteranos durante su gestión. No es lo mismo que otros gobiernos. El duelo no es solo una foto.
Gestos concretos? Contame cuáles, Marcelo, porque yo conozco veteranos que siguen peleando por lo que les corresponde hace años.
Yo lo conocí a Rada en un acto en la escuela de mi hijo hace como diez años. Habló con una emoción y una dignidad que te partía el alma. Un tipo íntegro de verdad.
Que el velatorio haya sido en la Sede del Gobierno dice todo. No es un reconocimiento menor. Rada se lo ganó con décadas de trabajo.
Lo que me llama la atención es que vino hasta Perotti al velatorio. Eso muestra que Rada estaba por encima de la grieta política. Eso no es fácil de lograr.
Mi viejo fue a Malvinas con el RI 4. Rada era una persona que realmente los representaba. Hoy es un día muy triste para todos los que vivimos de cerca esa historia.
Qué pena enorme. Ojalá alguien pueda continuar su trabajo porque la causa malvinera necesita voces así.
Descanse en paz. Ojalá el Estado siga honrando a los veteranos con hechos y no solo con banderas a media asta.
Yo soy joven y la verdad no lo conocía, pero leyendo esto entiendo por qué es tan importante. Hay que aprender más de estas historias.
El Regimiento de Infantería 4 dio héroes que nunca fueron reconocidos como merecían. Rada fue la excepción porque él mismo se encargó de no dejarse olvidar. Eso toma coraje.
Perdón pero me parece raro que recién ahora se enteren de lo importante que era este hombre. Hay que hablar de los veteranos todos los días, no solo cuando mueren.
Tenés razón en eso, LaFlaca. La visibilidad de los veteranos sigue siendo insuficiente más allá del 2 de abril. Eso es una deuda de todos, no solo del Estado.