Lo que pasó en ese departamento de 3 de Febrero al 2400 no se olvida fácil. Sophia Civarelli, de apenas 22 años, murió de una puñalada en el cuello a manos de su pareja, Valentín Alcida, un cordobés que después de matarla intentó simular un suicidio y terminó quitándose la vida.
Pero ahora, mientras avanza la investigación de la fiscal Carla Ranciari, empezó a conocerse el perfil del femicida: un tipo atravesado por la misoginia y la homofobia que compartía memes banalizando los femicidios y mensajes discriminatorios hacia inmigrantes.
"Estos mensajes no eran hechos aislados", sostienen los investigadores. Para la fiscalía, ese historial de discursos de odio permite reconstruir la violencia que después se materializó en el crimen que conmociona a Rosario.
El femicidio ocurrió el jueves entre las 18 y las 20 en el departamento que compartía la pareja en zona norte. Después de asesinar a Sophia, Alcida permaneció varias horas en el lugar, alteró la escena del crimen y escribió una carta intentando simular que ella se había suicidado.
¿Cómo siguió la secuencia? Recién durante la madrugada del viernes, el femicida se trasladó al departamento de una amiga, a unas 13 cuadras del lugar del crimen. Desde ahí llamó al 911 para "denunciar" que su novia se había quitado la vida. Minutos después, se arrojó desde altura y murió.
Las pericias sobre los teléfonos celulares y el informe del Instituto Médico Legal fueron clave para que la fiscalía sostenga la hipótesis de femicidio seguido de suicidio. La autopsia confirmó que Sophia murió por una puñalada en el cuello, descartando cualquier posibilidad de suicidio.
En paralelo, amigas de la víctima convocaron a una movilización para el próximo viernes a las 17 en la plaza 25 de Mayo, en reclamo de justicia. "No vamos a permitir que este crimen quede impune", dijeron en redes sociales.
El caso volvió a poner en debate la violencia de género y el rol que juegan los discursos de odio en redes sociales como antesala de la violencia física. ¿Hasta cuándo vamos a naturalizar estos perfiles violentos que después explotan en tragedias como esta?
Sophia tenía 22 años, toda una vida por delante. Su femicida también tenía 22 y eligió el camino del odio. La diferencia es que ella ya no puede contar su historia, pero nosotros sí podemos exigir que casos como este no se repitan.

Comentarios (12)
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Otra vez lo mismo. Cuántas Sophias más tienen que morir para que tomemos en serio las señales de violencia. Mis condolencias a la familia.
Los discursos de odio en redes no son joda. Hay que controlar más lo que se publica, esto después termina en tragedias reales.
¿Controlar las redes? ¿Y la libertad de expresión qué? El problema no son las redes, es la educación en casa.
Libertad de expresión no es libertad para incitar al odio. Una cosa es opinar y otra es promover la violencia contra las mujeres.
Y bueno, si el tipo ya estaba loco qué querés que haga la justicia. No se puede prevenir todo.
No estaba loco, era un misógino violento. Hay que dejar de justificar a los femicidas con la locura. Era un machista asesino, punto.
22 años los dos. Una vida desperdiciada por la violencia. Hay que educar desde chicos sobre el respeto y la igualdad.
Voy a estar en la marcha del viernes. Basta de femicidios, basta de violencia. Justicia por Sophia.
Pobre chica, tenía toda la vida por delante. Ojalá que este caso sirva para que otros tipos violentos reflexionen.
En zona norte está pasando cada vez más seguido esto. La violencia se está descontrolando en toda la ciudad.
¿Y la familia del tipo qué dice? Porque algo habrán visto en casa. Los violentos no salen de la nada.
Hay que enseñar a las chicas a detectar las señales de violencia temprano. Educación sexual integral YA en todas las escuelas.