El expresidente Eduardo Duhalde reapareció en la escena política nacional para lanzar una doble señal de cara a las elecciones de 2027: cuestionó duramente la gestión de Javier Milei y puso en valor la figura del gobernador bonaerense Axel Kicillof como posible candidato presidencial.
"Así al país le va a ir cada vez peor", disparó Duhalde, reclamando un cambio de rumbo al actual gobierno nacional. El expresidente, que a sus 83 años sigue siendo una voz que el peronismo escucha aunque no siempre siga, no ahorró críticas al modelo libertario y advirtió sobre las consecuencias de sostener el esquema actual sin correcciones.
Pero la parte más resonante de su aparición fue el espaldarazo a Kicillof. Lo definió como "un hombre honesto" y lo señaló como un buen candidato para disputar la presidencia. El gesto tiene peso específico: Duhalde es el arquitecto histórico del peronismo bonaerense, el que construyó la maquinaria territorial que durante décadas definió elecciones en la provincia más grande del país.
Desde la política santafesina, este tipo de movimientos se miran con atención pero también con cierta distancia. Santa Fe lleva años peleando contra el centralismo bonaerense que históricamente encarnaron figuras como el propio Duhalde: la coparticipación federal, la obra pública discrecionalmente distribuida, los fondos que se quedan en el conurbano. Que el expresidente vuelva a marcar candidatos desde su bunker de Lomas de Zamora es, para muchos dirigentes del interior, la misma película de siempre.
En ese contexto, la gestión de Maximiliano Pullaro en Santa Fe viene construyendo una agenda propia, con resultados concretos en seguridad y administración provincial, que busca diferenciarse tanto del kirchnerismo como del mileismo. La provincia necesita interlocutores en la Nación que entiendan que el federalismo no es una concesión sino un derecho constitucional, y ese debate estará en el centro de la campaña de 2027 sin importar quién sea el candidato que Duhalde bendiga desde el conurbano.
El regreso de Duhalde al ruedo también hay que leerlo en clave interna del peronismo. Kicillof viene de una relación tensa con el kirchnerismo duro y con La Cámpora, y el apoyo de una figura histórica como Duhalde —que nunca fue kirchnerista y que de hecho fue el gran enemigo político de los Kirchner durante años— le da una señal de amplitud que el gobernador bonaerense necesita para proyectarse más allá de su base.
Si la jugada prospera o no, dependerá de muchas variables que hoy son imposibles de predecir. Pero lo que quedó claro es que a dos años de las presidenciales, el tablero empieza a moverse y los jugadores históricos, aunque vengan de otra época, todavía quieren tener fichas sobre la mesa.

Comentarios (13)
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Duhalde hablando de honestidad ajena... el hombre que manejó la provincia de Buenos Aires como feudo personal durante 20 años. Hay que tener cara.
Al menos dice lo que piensa. Milei está llevando el país al precipicio y alguien tiene que decirlo, aunque sea Duhalde.
Kicillof honesto jajajaja me hiciste el día. El tipo que fue ministro cuando nos fundieron con el cepo y el dólar blue.
Desde Santa Fe esto se ve clarito: Duhalde bendice candidatos bonaerenses y el interior a seguir poniendo la plata para que ellos se lleven los votos y los fondos. Siempre lo mismo.
Coincido con Tere. Acá en Santa Fe laburamos, producimos, pagamos impuestos y la coparticipación se la llevan ellos. Y encima nos mandan a Duhalde a decirnos quién tiene que ser presidente.
Pero Marcelo, el problema de la coparticipación no lo inventó Duhalde solo. Eso viene de décadas y lo sostuvieron todos los partidos, incluso los que gobiernan Santa Fe.
Che, que Duhalde apoye a alguien es casi una maldición. A Kirchner lo apoyó y terminaron a las piñas. Kicillof que se cuide.
Más allá de Duhalde, Kicillof tiene gestión real en la provincia más grande del país. Eso pesa a la hora de una candidatura presidencial, les guste o no.
¿Gestión real? La provincia de Buenos Aires está quebrada, con deuda hasta el cuello y la seguridad hecha mierda. Eso es la gestión de Kicillof.
83 años y todavía quiere manejar la política argentina. Respeto la trayectoria pero ya fue, señor.
Lo que dice sobre Milei tiene razón. El ajuste está cayendo sobre los que menos tienen. Eso no lo puede negar nadie con dos dedos de frente.
todos hablan de 2027 y todavia falta una eternidad. primero que terminen de gobernar bien lo que tienen ahora
Pullaro está haciendo las cosas bien en Santa Fe sin necesitar que ningún Duhalde lo bendiga. Eso es lo que diferencia a nuestra provincia de la política bonaerense.