La Legislatura santafesina se convirtió este jueves en el epicentro del debate electoral provincial. El Partido Socialista (PS) ingresó su proyecto de reforma electoral, una iniciativa que llama la atención por lo que no toca tanto como por lo que sí modifica: la boleta única de papel queda intacta, pero los pisos electorales están en la mira.
El movimiento no es menor. Dentro de la coalición Unidos —el espacio que sostiene la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro— empiezan a aparecer matices que revelan que el acuerdo electoral no es tan monolítico como se presenta hacia afuera. El socialismo, histórico socio pero con identidad propia, eligió marcar diferencias en los detalles técnicos sin romper el consenso general sobre el sistema de votación.
En simultáneo, también ingresaron proyectos propios el radicalismo —que replicó en la Cámara de Diputados la iniciativa que había presentado 24 horas antes en el Senado—, el bloque UNO —otra fuerza integrante de Unidos— y el Frente Amplio por la Soberanía (FAS). Cuatro proyectos en un mismo día: la señal es clara, el debate está abierto y cada espacio quiere dejar su marca antes de que empiece la negociación de fondo.
La boleta única santafesina es una conquista institucional que la provincia defiende con orgullo desde su implementación. Santa Fe fue pionera en el país en adoptar este sistema, que simplifica el voto, reduce el fraude y elimina la necesidad de fiscales en cada mesa para controlar la oferta de boletas. Tocarla es un tema sensible, y el socialismo entendió bien ese mensaje: su proyecto la preserva.
Donde sí hay movimiento es en los pisos de acceso a la representación. Este es un punto técnico pero de enorme impacto político: los pisos electorales determinan qué partidos pueden mantener su personería, acceder a cargos y sobrevivir como fuerzas independientes. Subirlos puede ser una herramienta para consolidar el mapa político en torno a los grandes espacios; bajarlos o modificarlos puede abrir la cancha a fuerzas menores. El debate sobre este punto va a ser caliente.
La presentación simultánea de múltiples proyectos es una táctica legislativa conocida en la Legislatura de Santa Fe: cada bloque marca su posición antes de sentarse a negociar el texto unificado. Lo que viene ahora es la etapa de comisiones, donde los técnicos y los operadores políticos van a trabajar para encontrar un denominador común. Con cuatro proyectos sobre la mesa, el camino no es corto.
Para el PS, esta presentación también tiene una lectura interna: el socialismo necesita mostrar que tiene agenda propia dentro de Unidos, que no es un socio menor que simplemente acompaña. Con veinte años de gobierno provincial en su haber —entre Hermes Binner, Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz— el partido sabe que su peso histórico en Santa Fe no se puede diluir en una coalición sin dejar huella.
El debate electoral en la provincia llega en un momento particular: con el calendario 2027 ya en el horizonte y la discusión nacional sobre el sistema de votación todavía abierta, Santa Fe tiene la oportunidad de volver a marcar el camino. La pregunta es si los distintos sectores de Unidos van a poder acordar un texto común o si las diferencias van a terminar en un proyecto que llegue al recinto con los votos justos y no más.

Comentarios (14)
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La boleta única es lo mejor que le pasó a Santa Fe en materia electoral. Si alguien la toca, que se atenga a las consecuencias. Bien por el socialismo en defender eso al menos.
Che, el socialismo lleva años sin ganar nada por su cuenta y ahora quiere reformar el sistema. Un poco de autocrítica no vendría mal antes de cambiar las reglas.
Ganar o no ganar no tiene nada que ver. El PS gobernó doce años esta provincia y dejó instituciones. Eso vale más que una elección.
Cuatro proyectos distintos de la misma coalición... ¿esto es unidad o cada uno hace la suya? Pullaro que los junte y que salga una sola propuesta, sino esto no va a ningún lado.
El tema de los pisos es clave y nadie lo está explicando bien. Si los suben, los partidos chicos desaparecen. Si los bajan, se fragmenta todo. Hay que ver los números concretos del proyecto antes de opinar.
Lo de los pisos electorales me preocupa. Hay partidos de barrio, de vecinos, que con pisos altos directamente desaparecen. La democracia se empobrece cuando solo sobreviven los grandes.
Totalmente de acuerdo Marcelo. En mi barrio hay una agrupación vecinal que participa hace años y con estos cambios capaz que ni pueden presentarse. Eso no es reforma, es exclusión.
Pero si los pisos son muy bajos tenés 40 partidos en la boleta y nadie entiende nada. Algo de orden tiene que haber.
Me alegra que Santa Fe siga discutiendo su propio sistema electoral sin esperar que Buenos Aires le diga qué hacer. Eso es autonomía provincial de verdad.
igual todo esto lo van a negociar entre cuatro tipos en un pasillo y después nos presentan el texto cerrado. La participación ciudadana en esto es cero.
Hay que ver si el radicalismo y el socialismo logran ponerse de acuerdo. Históricamente en Santa Fe se llevan bien pero en los detalles técnicos siempre hay rispideces. El FAS directamente está en otra sintonía.
Mientras tanto los problemas reales de la gente siguen sin resolverse. Seguridad, salud, trabajo. Pero claro, la reforma electoral es urgente para los políticos porque les conviene a ellos.
No es tan así. Las reglas electorales determinan quién gobierna y cómo. Si el sistema está mal diseñado, todo lo demás falla. No es un tema menor aunque no se vea en el día a día.