La Municipalidad de Rosario prepara un esquema de prevención y respuesta ante El Niño, con lluvias superiores y un crecimiento del Paraná que obliga a monitorear la cuenca.
La presentación se programó para el lunes con la presencia del intendente Pablo Javkin y el titular de Defensa Civil, Gonzalo Ratner. El plan incluye más controles y multas, limpieza de canales, obras hidráulicas, nuevas estaciones meteorológicas y herramientas para intervenir con rapidez.
El Ejecutivo llevará al Concejo la adhesión a la emergencia hídrica provincial, según explicaron desde el municipio. Se busca habilitar compras de emergencia para necesidades específicas y dotar al intendente y a Defensa Civil de facultades para actuar de inmediato ante obstrucciones que impidan el escurrimiento.
Desde el municipio aclararon que la preparación no responde a una situación de peligro inminente. El objetivo es anticiparse a una temporada que puede combinar precipitaciones intensas con mayores niveles del caudal del río Paraná y los arroyos.
Un informe municipal estima que la previsión para octubre ronda los 4,50 metros en Rosario, por debajo del nivel de alerta, ubicado en cinco metros. También se monitorea la onda de crecida asociada a las lluvias en Iguazú, cuyo efecto podría sentirse dentro de dos o tres semanas.
El municipio recordó que la altura del río no determina por sí sola la necesidad de evacuar. Si bien los 5,20 metros constituyen una referencia para las primeras evacuaciones, Rosario tuvo registros de 5,35 metros sin necesidad de trasladar personas.
El impacto depende de la combinación de factores: cuánto llueve, en qué sectores, durante cuánto tiempo y con qué condiciones se encuentra el sistema de drenaje. La proyección contempla precipitaciones superiores al promedio entre octubre y marzo, período que incluye meses más lluviosos del año.
Las cuencas de los arroyos Ludueña y Saladillo reúnen unas 450 mil hectáreas de la región, cuyo escurrimiento también incide sobre Rosario. Cuando el río crece, puede dificultar la descarga de los arroyos y de los conductos pluviales.
El informe identifica como sectores de mayor vulnerabilidad los márgenes de los arroyos y las zonas más bajas de la ciudad, donde se concentran las principales tareas preventivas. La adhesión a la ley provincial 14.477 de emergencia hídrica facilitaría la asignación de recursos para obras de infraestructura, desagües, canalización, alteos y refuerzo de defensas.
Además, el municipio adoptará la puesta en funcionamiento de un Comité Operativo de Emergencia, con una lógica de coordinación similar a la utilizada durante la pandemia, que sería convocado ante una contingencia. El esquema incluye capacitación territorial con clubes de río, vecinales y organizaciones barriales; difusión de pronósticos y medidas de autoprotección, y monitoreo continuo para anticipar puntos críticos y anegamientos.

Comentarios (10)
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Bien que se anticipen. En mi barrio se anega rápido cuando llueve fuerte y el arroyo está alto.
Otro plan más. ¿Ya limpiaron los desagües? Yo veo el mismo barro en la esquina.
No es todo el plan, también hay monitoreo del Paraná y estaciones nuevas. Pero sí, la limpieza es lo que más se nota.
Con 4,50 metros dicen que no hay alerta, pero si llueve fuerte y el río no baja, se complica.
Acá el dato es que 5,20 es referencia para evacuaciones, pero no es automático. Depende de dónde llueva.
Eso es lo importante: no asustar, pero tampoco bajar la guardia. Ojalá el comité funcione rápido.
Que se adhieran a la emergencia hídrica provincial es clave para comprar rápido y hacer alteos.
Igual, que no sea solo papel. Que se vea obra en zonas bajas y márgenes de arroyos.
Espero que la capacitación con clubes y vecinales no quede en folletos. En el barrio necesitamos saber qué hacer.
Me preocupa que el informe hable de octubre a marzo. Ojalá no haya que esperar a la emergencia para actuar.