La industria metalúrgica argentina profundizó su retroceso en marzo de 2026, con una caída interanual del 4,1% que acumula una baja del 6,9% en lo que va del año, según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la Argentina (Adimra).
El dato más preocupante es que el uso de la capacidad instalada se desplomó al 41,8%, el registro más bajo de los últimos cuatro años y una caída de 5,3 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2025. Esta cifra expone la magnitud de la crisis que atraviesa un sector clave para la economía nacional.
Santa Fe registró la menor contracción entre las principales provincias metalúrgicas, con una baja del 0,3% interanual. Le siguieron Mendoza (-0,7%), Entre Ríos (-1,7%), Córdoba (-3,1%) y Buenos Aires (-5,6%), evidenciando que la crisis impacta de manera desigual en el territorio nacional.
"La utilización de la capacidad instalada en niveles mínimos históricos expone con claridad el deterioro estructural que atraviesa el sector", advirtió Eldio Del Re, presidente de Adimra. El dirigente empresario alertó que "las empresas metalúrgicas enfrentan una situación crítica, con márgenes cada vez más comprometidos y un horizonte inmediato muy poco alentador".
El panorama sectorial muestra una contracción generalizada: Otros Productos de Metal (-6,7%), Bienes de Capital (-6,6%), Equipamiento Médico (-6,5%), Equipo Eléctrico (-5,8%) y Fundición (-3,2%) registraron caídas persistentes. Solo tres subsectores mostraron leves crecimientos: Maquinaria Agrícola (1,8%), Autopartes (2,1%) y Carrocerías y Remolques (2,0%).
El impacto en el empleo sectorial ya es evidente, con una disminución interanual del 2,6% y una caída del 0,4% respecto a febrero. Del Re subrayó que "la persistente falta de demanda interna agrava este escenario y ya tiene un impacto directo y creciente sobre el empleo, configurando un cuadro de extrema preocupación para toda la cadena productiva".
Pese al contexto adverso, la actividad mostró una leve recuperación mensual del 1,5% contra febrero, sugiriendo cierta estabilización tras los fuertes ajustes de los primeros meses del año. Sin embargo, los números confirman que la industria metalúrgica enfrenta uno de sus peores momentos en la última década.

Comentarios (12)
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Trabajo en una metalúrgica de Villa Constitución y la situación es dramática. Llevamos 3 meses sin horas extras y ya echaron a 15 compañeros.
Era obvio que iba a pasar esto con las políticas de ajuste. La industria nacional necesita protección, no abandono del Estado.
Marcela, el problema no es el ajuste sino décadas de populismo que hicieron inviable la industria. Ahora hay que pagar los platos rotos.
Mi empresa metalúrgica cerró el mes pasado después de 40 años. Somos víctimas de un modelo económico que solo favorece a los especuladores financieros.
Diego, lamento mucho lo de tu empresa. Pero también hay que reconocer que muchas metalúrgicas vivían de subsidios y obras públicas infladas.
Los números no mienten: 41,8% de capacidad instalada es un desastre. Pero al menos Santa Fe resistió mejor que Buenos Aires o Córdoba.
¿Y después se quejan de que no hay trabajo? Destruyen la industria y pretenden que la gente viva del aire. Una vergüenza.
El sector autopartes creció 2,1%, eso muestra que hay nichos que se adaptan. El problema es la falta de competitividad estructural de muchas empresas.
Ingeniera, fácil hablar de competitividad cuando te cargan con 60% de presión tributaria y encima te sacan todas las herramientas de promoción industrial.
Mi marido es soldador y hace 2 meses que está sin trabajo. Esta crisis nos está matando a las familias trabajadoras.
Hay que bancarse este momento difícil. La economía se está ordenando y después van a venir tiempos mejores para la industria seria.
El Pipa, ¿vos trabajás en el sector? Porque hablar es fácil cuando no tenés que mantener una familia con este panorama.