Un trabajador rural que transitaba por la ruta nacional 11 terminó siendo el protagonista involuntario de uno de los secuestros de droga más importantes registrados en el norte santafesino en los últimos tiempos. Su ojo atento y su decisión de hacer la denuncia permitieron que la Gendarmería Nacional incautara casi una tonelada de marihuana oculta en el acceso a un establecimiento agropecuario de la localidad de Berna, en el departamento General Obligado.
El hallazgo ocurrió durante la tarde del viernes, alrededor de las 17:30 horas, a la altura del kilómetro 763 de la traza nacional. El peón rural notó la presencia de bultos acondicionados con cinta ocre y plásticos transparentes, parcialmente cubiertos con una lona negra y disimulados detrás de un arbusto de aromito, junto al alambrado y la tranquera del campo denominado «La Querencia». Lejos de ignorar la situación, realizó la denuncia telefónica que desencadenó el operativo.
Efectivos del Destacamento 5 de Berna fueron los primeros en llegar al lugar y verificar la situación. Inmediatamente se dio intervención a la fiscalía federal coadyuvante a cargo de la doctora Viviana Bruno Campagna, quien dispuso la preservación de la escena hasta el arribo de personal especializado. La Unidad de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales «Avellaneda» de la Gendarmería Nacional tomó a su cargo el procedimiento.
Por razones operativas y de seguridad, las actuaciones y el cargamento fueron trasladados a la sede de la Comisaría 6ª de Malabrigo, donde se realizó el pesaje y conteo individual del estupefaciente. Los resultados de las pericias fueron contundentes: 991 paquetes embalados con un peso exacto de 941,530 kilogramos de marihuana, lo que equivale a casi una tonelada completa.
El cargamento quedó bajo la custodia de la Gendarmería Nacional por orden de la Justicia Federal, mientras se abrieron las actuaciones de investigación para determinar la procedencia de la droga y las circunstancias en que fue abandonada en el lugar. La hipótesis de que el cargamento fue «tirado» apresuradamente —oculto de manera precaria detrás de un arbusto y cubierto con una lona— sugiere que quienes lo transportaban podrían haber huido ante alguna señal de alerta, aunque la investigación deberá confirmarlo.
El norte de la provincia de Santa Fe, con su extensa frontera y la cercanía con las rutas de ingreso desde Paraguay y el noreste argentino, es históricamente una de las zonas más sensibles del país en materia de narcotráfico. La ruta nacional 11, que conecta Rosario con Resistencia atravesando toda la provincia, es uno de los corredores más utilizados para el transporte de estupefacientes hacia los grandes centros urbanos del país. Operativos como el de Berna reflejan tanto la magnitud del problema como la importancia del trabajo conjunto entre fuerzas de seguridad y ciudadanía.
En este caso, fue precisamente esa articulación la que marcó la diferencia: un trabajador rural, sin ninguna obligación más que la de su propia conciencia, decidió alertar a las autoridades ante algo que le pareció fuera de lugar. Un gesto que, en el contexto del flagelo del narcotráfico que golpea con fuerza a toda la región, no es menor.

Comentarios (12)
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El peón rural es un héroe anónimo. En vez de mirar para otro lado, como hacen muchos, se jugó y avisó. Eso es lo que necesitamos: más ciudadanos comprometidos con su comunidad.
Qué miedo que da. Imaginate ser el peón y encontrarte con eso. Suerte que no le pasó nada, porque los narcos no perdonan a los que los delatan.
¿Y los detenidos? Casi una tonelada de droga y nadie preso. Como siempre, secuestran la mercadería pero los narcos siguen sueltos.
Coincido con el comentario anterior. Está bien el secuestro, pero si no hay condenas esto no sirve de nada. La droga se reemplaza en días y los que mandan nunca caen.
Che, pero tampoco sean tan negativos. Sacar casi una tonelada de circulación no es poca cosa. Eso es droga que no llega a los barrios, a los pibes. Algo es algo.
Trabajo en el campo y te juro que uno ve cosas raras todo el tiempo por las rutas del norte. Camiones que paran en lugares insólitos, gente que no conocés. El peón hizo bien en avisar, hay que tener coraje para eso.
Hay que ver qué hace la fiscalía federal con esto. Bruno Campagna tiene una causa importante entre manos. El abandono del cargamento sugiere que alguien se asustó en el camino, lo que puede ser una punta para tirar del hilo.
La ruta 11 es tierra de nadie. Hace años que se sabe que por ahí entra todo. ¿Cuándo van a poner controles en serio?
941 kilos... eso es plata seria. ¿Alguien calculó cuánto vale eso en la calle? Estamos hablando de millones de dólares. Y lo dejaron tirado en un arbusto. Algo salió muy mal para ellos.
Mientras tanto en Rosario seguimos con los mismos problemas de siempre. Que saquen droga en el norte está bien, pero el problema llega igual a los barrios. Necesitamos una política de Estado, no operativos sueltos.
Buen trabajo de la Gendarmería y del Destacamento de Berna. No es fácil operar en zonas tan remotas con tan pocos recursos. Hay que reconocerlo.